Restaurante Le Cocó en Madrid, un lugar con encanto 

Armando Cerra 3 junio, 2018
Un ambiente acogedor y una carta variada y deliciosa. Eso, y que abre desde la mañana hasta entrada la noche, hacen del restaurante Le Cocó una parada imprescindible en Madrid.

El restaurante Le Cocó en Madrid está de moda. Así de sencillo. Y ciertamente lo tiene todo para conseguirlo. Se trata de un lugar donde sobre todo se come muy bien, y a cualquier hora del día, ya que es un restaurante non-stop. Pero además de eso, el espacio es de lo más confortable, un espacio muy hogareño, en el que cualquier persona, tú también, es bienvenida.

Dónde está el restaurante Le Cocó

Restaurante Le Cocó en Madrid
lecocomadrid.com

La ubicación del restaurante Le Cocó es parte de su éxito, ya que abre sus puertas en la calle Barbieri del madrileño barrio de Chueca. Es decir, que se encuentra en el epicentro de una de las zonas más dinámicas de la capital de España. Y desde luego, el Resto Bar Le Cocó forma parte de esa ebullición creativa desde que abrió sus puertas, allá por el año 2014.

De hecho, ha sido tal el éxito de esta aventura gastronómica que en poco tiempo sus propietarios se han lanzado a abrir otros dos restaurantes hermanos: El Columpio Restobar y Restaurante Fellina, ambos, sin duda, también muy recomendables.

Un restaurante non-stop

Una de las señas de identidad del restaurante Le Cocó es que se trata de un establecimiento que se puede disfrutar en diferentes horarios. Abre sus puertas por la mañana para comenzar a servir desayunos con una cuidada bollería. Y cierra pasada la medianoche tras el servicio de cenas, que se pueden alargar un poco tomando una copa mientra se charla.

Entre medias se puede tapear a media mañana, almorzar con suculentos platos o merendar tomando un café. En definitiva, que no hay excusas para no visitar este local de Madrid.

Le Cocó y su atractivo visual

Restaurante Le Cocó en Madrid
lecocomadrid.com

Lo cierto es que es difícil no pasar ante su puerta y no adentrarse al interior. Ya la misma fachada de aires franceses y muy chic es atrayente. Y luego nos espera una espacioso interior en el que se funden elementos de variados orígenes. Hay sillas que parecen traídas del pueblo, lámparas que pudieron estar en una fábrica o cojines tejidos a mano.

Ese aspecto acogedor es el que nos da la bienvenida al entrar al restaurante Le Cocó y lo convierte en un lugar idóneo para una cita romántica. Pero también se puede ir con un grupo más amplio, e incluso reservar la sala abovedada del sótano para una fiesta o celebración privada.

La carta del restaurante Le Cocó

La ubicación y la decoración del restaurante Le Cocó son parte de su éxito. Pero no es un lugar que venda humo. Es un restaurante, o sea, un lugar donde ir a comer, y desde luego, aquí se puede disfrutar de una cuidada carta de platos.

Plato de Le Cocó
*Bárbara Franco / Flickr.com

Para abrir boca, aquí os dejamos unas cuantas sugerencias. Mientras tanto, os podéis imaginar lo sabrosa que es la selección de panes y el bol de mantequilla semisalada que siempre sirven antes de empezar a comer.

Para picotear

La propuesta de entrantes para compartir en Le Cocó es de lo más variada. ¿Qué tal el pulpo a la brasa o unos nuggets de pollo? O si prefiere algo más exótico la opción bien puede ser un micuit de foie con sobao pasiego.

De primero

El paladar ya se ha abierto a nuevos sabores, así que ya puede proseguir con otros platos tan elaborados como el arroz de setas o los ravioli rellenos de bovagante y cangrejo, o con otras combinaciones más frescas como es una ensalada de tomatitos aliñados.

“El sibaritismo gastronómico, unido a la inteligencia, contribuye a hacer a los hombres amables”

-Grimod de La Reynière-

El plato principal

Aquí la pregunta a responderse cada cual es: ¿carne o pescado? Sea cual sea la respuesta en el restaurante Le Cocó te vas a quedar satisfecho. Por ejemplo, puedes tomar una lasaña de rabo de toro o un tartar de atún y aguacate. ¡Tú eliges!

Y de postre

Esperemos que os haya quedado un poco de apetito para atreverse con los postres. Si es así, daros el gusto de pedir alguna de sus tartas caseras, como la que llaman “de la abuela”. Y si estáis más llenos, no renunciéis a un refrescante sorbete para llevaros un estupendo sabor de boca tras una velada en el restaurante Le Cocó en Madrid.

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