Reserva Natural de Strunjan: un tesoro en la costa adriática

Sonia Budner · 23 febrero, 2019
Esta es una de las zonas más bonitas de Eslovenia. Un lugar para disfrutar de la naturaleza y playas bañadas por agua completamente cristalinas.

Bienvenidos a la costa más larga del golfo de Trieste, conocida como la Riviera eslovena. Casi 46 km de costas conforman este increíble enclave. La Reserva Natural de Strunjan es una de las joyas ocultas de Eslovenia. Un espacio que combina maravillosas zonas de costa con acantilados de 80 metros de altura.

Está consagrada desde hace años como zona de recreo y descanso para los eslovenos. Más recientemente ha sido descubierta por muchos turistas europeos, que se acercan a este maravilloso paraje para disfrutar de sus vacaciones.

El área comprendida entre Izola y Piran, además, ha sido protegida como reserva natural por su gran variedad biológica y su geomorfología. Toda la zona esconde hermosas playas y ciudades.

Sin embargo, es el acantilado de Strunjan el que hace de este lugar un enclave paradisíaco. Las vistas del mar Adriático desde lo alto se amplían los días de buen tiempo hasta divisarse sin problema la ciudad de Trieste.

Zambullirse en la naturaleza

Vista de la Reserva Natural Strunjan
Reserva Natural Strunjan

Hay diversos caminos trazados para descubrir la Reserva Natural de Strunjan. Senderos como el que nos lleva a Moon Bay, una fantástica playa de aguas cristalinas. También encontrarás senderos por los que caminar a lo largo de los acantilados y perderte entre viñedos y olivares.

El Parque Natural de Strunjan es un enclave natural único y bien preservado, que se revela a través de imágenes creadas durante miles de años por el mar y los vientos. Y los lugareños han sabido convertirlo en un lugar especial y mágico.

La península de Strunjan

La península de Strunjan está sembrada de casas dispersas sobre grandes zonas cultivables, que se han ido construyendo como terrazas de cultivo. También la construcción de salinas es típica de la zona por su configuración costera tan particular.

En la actualidad, muchas de las salinas de Strunjan se trabajan a la manera tradicional. El mar, junto con la sal, ha creado también un paraíso para animales y plantas bastante extrañas que habitan la zona y que disfrutan del suelo salado.

Las salinas del Parque Natural de Strunjan

Vista de la ciudad de Piran en Eslovenia
Piran – Pedro Szekely / Flickr.com

Piran es una ciudad costera que sigue produciendo una extraordinaria flor de sal. Su preciosa muralla y su iglesia, con vistas espectaculares, hacen de ella una de las ciudades más bonitas de la zona.

Esta ciudad se desarrolló por su cercanía a Venecia y es una de las más fotogénicas de la costa del Adriático. Visitas obligadas son el museo marítimo, el acuario, su bellísima arquitectura y su muralla medieval, que está protegida como monumento cultural-histórico.

El acantilado

El acantilado del Parque Natural de Strunjan es el más alto del Adriático. También es la única parte intacta de toda la costa del golfo de Trieste. El frente del acantilado está completamente a merced del mar y de los vientos, que esculpen sus capas una y otra vez creando nuevas formas.

Las playas

Playa en Strunjan
Playa en Strunjan

Para los calurosos días de verano la playa de Strunjan es perfecta para disfrutar de un buen baño. También lo es para relajarse en su hotel spa, situado al lado del mar y que dispone de piscinas cubiertas y al aire libre.

Una playa a la que llaman White Cross Beach, por la cruz blanca que se encuentra muy cerca. Es una playa inusual a la que solo se puede acceder andando. Es la verdadera joya de la Riviera eslovena.

Otra playa que merece la pena visitar cerca del Parque Natural de Strunjan es la playa de Izola. Ofrece unas vistas increíbles y sus puestas de sol son famosas. Además, muy cerca se ubican un faro y una zona de restaurantes con la mejor oferta en marisco y vinos de la tierra.

Visitar el Parque Natural de Strunjan

Desde los encantadores pueblos costeros a las bellísimas ciudades turísticas y las pequeñas bahías de los acantilados, unas vacaciones en esta zona de Eslovenia es un acierto rotundo. La Reserva Natural de Strunjan es una de las zonas más hermosas del país.

Prepárate para disfrutar de unas vistas únicas del mar Adriático. Y, si tienes suerte, incluso llegarás a divisar las ciudades más cercanas al otro lado del mar. Este es un destino único que no deberías perderte.