5 razones por las que una mujer debe viajar sola

· 11 octubre, 2018
Viajar en solitario, sobre todo cuando se es mujer, puede dar algo de miedo. Sin embargo, con un poco de cuidado y sentido común, será una experiencia inolvidable.

Muchas mujeres se resisten viajar solas por diversos motivos. Sin embargo, es una de las experiencias más enriquecedoras que pueden experimentar en su vida. Por ello, en este artículo te damos una serie de razones por las que una mujer debe viajar sola al menos una vez en toda su existencia. ¿Te animas a saber cuáles son?

1. Una mujer debe viajar sola porque se enfrentará a sus miedos

Mujer en un puente colgante

Como acabamos de decir, muchas mujeres temen viajar solas por miedo, por ejemplo, a los posibles imprevistos que puedan presentarse o a salir de su zona de confort.

Lo bueno de atreverse es comprobar de primera mano que se es capaz de hacer frente a cualquier situación sin la ayuda de nadie más. Es decir, que viajar sola se traduce en un aumento de la confianza en una misma.

En este apartado también habría que hablar del miedo a viajar a determinados destinos, pues hay algunos que son considerados más peligrosos que otros, sobre todo aquellos en los que el índice de discriminación a la mujer es elevado.

  • Si se aplica el sentido común, tan solo queda disfrutar de las maravillas del lugar que se visita.

2. Dedicarse tiempo a sí misma y conocerse mejor

Viajera en la montaña

Otra de las razones por las que una mujer debe viajar sola es que tendrá más tiempo para dedicarse exclusivamente a sí misma. Y es que con las responsabilidades cotidianas es difícil encontrar un hueco para hacer todo aquello que se desea, especialmente si se tiene que conciliar la vida familiar con la laboral.

El estar expuesta a circunstancias de toda índole también hará que salgan a relucir cualidades que a lo mejor se desconocen que se tienen, como descubrir que se es más paciente de lo esperado.

  • Así, viajar sola se traduce en conocerse mejor.

3. Tendrá total libertad y responsabilidad

Mujer en un viaje organizado por ella

Cuando se viaja con otras personas hay que adaptarse al ritmo de estas y decidir entre todos el plan turístico a seguir. Por el contrario, cuando se hace en solitario se puede ir a los sitios que más le apetezca conocer a cada una y en el tiempo horario que se estime, sin la necesidad de complacer a otra gente.

El tener más libertad va acompañado de tener más responsabilidad por lo que acabamos de decir. Y es que solo depende de la persona en cuestión el organizarse de tal forma que pueda disfrutar el máximo posible de la experiencia.

  • Es importante aprender a tomar las mejores decisiones posibles, pues de estas dependerá el futuro del viaje.

Conocerá gente y culturas nuevas

Viajera en Estambul

Que una mujer viaje sola no quiere decir que tenga que pasar sus vacaciones sin ningún tipo de compañía. Al revés, es una muy buena oportunidad para conocer a gente nueva con la que entablar una amistad y, quien sabe, si una relación amorosa en caso de no tener pareja. Desde luego, no sería el primer caso.

Asimismo, conocer otras culturas diferentes a la suya le permite ampliar su visión de la vida y adquirir muchos otros beneficios, como ser más tolerante y solidaria. O comprender mejor a las personas que conozcan de otras nacionalidades.

  • Todo esto sin olvidar lo divertido e interesante que es aprender de geografía e historia a través de las propias vivencias.

Una mujer debe viajar sola para vivir nuevas experiencias

Viajera en un viaje creativo

Empezando por emprender una aventura totalmente en solitario. A esto hay que sumarle todo aquello que una mujer quiere y no se atreve a hacer en compañía de otros, ya sea, por ejemplo, porque las personas de su entorno no comparten sus mismos gustos o inquietudes. Viajar sola, pues, se convierte en una oportunidad única para realizar lo deseado.

“Viajar es más que ver lo que hay para ver; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir que continúa en nosotros de manera profunda y permanente.”

-Miriam Beard-

Si eres mujer y has leído este artículo esperamos que te animes a hacerlo, pues, como acabamos de ver, emprender una aventura por el mundo en solitario es una vivencia más que enriquecedora. Algunos de los lugares más recomendables para comenzar son París, Brujas, Dubrovnik, Cuzco o Roma, pero todo queda a tu elección.