¿Qué son ‘slow cities’? Te contamos todo sobre ellas

20 julio, 2018
En estas localidades se prima la calidad de vida de sus habitantes. Ciudades pequeñas que quieren mantener sus raíces y tradiciones.

Quizá hayas escuchado hablar sobre ellas, pero no sepas muy bien qué las caracteriza. Hoy queremos desvelarte lo que son las slow cities y por qué merece la pena que conozcamos algunas de las que hay repartidas por todo el mundo. ¿Te vienes con nosotros en este interesante recorrido?

Qué son las slow cities

Begur, una de las slow cities en España
Begur, Ggirona – Boris Stroujko

Vivimos en un mundo acelerado en el que el estrés forma parte de nuestra vida y nos sumerge en situaciones de ansiedad. Situaciones que no nos permiten disfrutar de infinidad pequeños momentos que merecen la pena. En definitiva, vivimos haciendo una cosa mientras pensamos en otra.

En el año 1986, un periodista descubrió que abrían un restaurante de comida rápida en la plaza de España de Roma. Un hecho en teoría nada extraño, pero que a él le chocó, ya que pensó que era la gota que colmaba el vaso en un mundo de vida rápida.

Para hacer un marcado contraste con ello, inventó el movimiento Slow Food. Este se basaba en disfrutar del proceso de cocinado de los alimentos y del gozo de cada segundo, de cada sabor. Una filosofía de vida que luego se llevó a los ámbitos de la salud, el trabajo y la educación.

A raíz de este movimiento surgen las slow cities, o como se conocen en español, ciudades lentas. Estas ciudades son urbes de menos de 50.000 habitantes que pueden estar en cualquier lugar del mundo. Aunque cada una difiere de la otra, todas comparten un mismo objetivo: mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

“En la vida hay algo más importante que incrementar la velocidad.”

-Ghandi-

Cómo funcionan las slow cities

La mejora de vida de sus habitantes se consigue a través de propuestas vinculadas al territorio, el medio ambiente o las tecnologías. ¿Cómo lo hacen? Estas propuestas tienen la finalidad de que las personas disfruten de su ciudad de una manera sencilla, armonizando la tradición y la modernidad.

Morella, slow citiy
Morella,Castellón – pedrosala

Estas son las tareas llevadas a cabo en las slow cities:

  • Se cuida la naturaleza e infraestructuras, con el fin de que se mantengan en buen estado el entorno y el tejido urbano.
  • Promoción del uso de las nuevas tecnologías. Especialmente de las que están enfocadas a mejorar el medio ambiente y los centros de las ciudades.
  • Se incentiva el uso y consumo de alimentos ecológicos que velan por el medio ambiente.
  • Protección de los productos autóctonos. En muchas localidades hay ciertos alimentos o productos como resinas, corcho, maderas y otros que solo se ven en su territorio. Protegerlos y promocionar su uso es uno de los objetivos de las slow cities.
  • Hospitalidad y buena convivencia con el turista. Cuidar del turismo es un medio que puede ayudar a la mejora económica de las slow cities, y es una de las mayores preocupaciones de estas ciudades.

Estas son algunas de las características de las slow cities. Además, sus cascos antiguos son peatonales para permitir un mayor disfrute sin ruidos ni humos. Y no se conceden permisos para construir grandes superficies con el fin de que se mantenga la esencia y la tradición de los pequeños negocios de la zona.

Y en otros aspectos, se cuida que los restaurantes sigan siendo tradicionales, los que llevan presentes en las ciudades toda la vida y preparan recetas con los alimentos autóctonos de mejor calidad, siempre respetando el producto y preservando su sabor.

Las slow cities no son ciudades lentas, sino aquellas que cuidan su esencia y tradición con la finalidad de persistir en el tiempo, con una vida tranquila tanto para sus habitantes como para los turistas.

Algunas slow cities en España

Pals en Girona, una de las slow cities de España
Pals, Girona – Nuran Gelici / Flickr.com

La finalidad de este movimiento es que se lleve a grandes ciudades y se aumente no solo la calidad, sino también la esperanza de vida. Pero es cierto que en ellas poner en práctica esta filosofía puede ser complicado.

De momento, en España se pueden encontrar slow cities repartidas por toda la geografía, aunque muchas de ellas son localidades pequeñas. Localidades tan encantadoras como Begur, Bigastro, Lekeitio, Mungia, Pals y Rubielos de Mora.

Solo tienes que investigar un poco para descubrir otras muchas slow cities en el resto del mundo. Pasar unas vacaciones en un lugar tranquilo y relajado donde la tradición y su esencia bien guardadas son las protagonistas merece mucho la pena.

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