Puerto de Leith, un lugar muy llamativo

16 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Armando Cerra
El Puerto de Leith es una de las zonas que no te puedes perder durante una visita a Edimburgo. Allí no faltan los buenos restaurantes y pubs y reina un ambiente muy divertido.

Leith, aunque históricamente fue una población independiente, hoy en día es un barrio anexado a la ciudad de Edimburgo, de la que siempre fue su puerto marítimo. Está muy cerca del atractivo centro de la capital escocesa, pero el ambiente es muy diferente entre ambos lugares, y se ha convertido en una visita imprescindible.

Leith y el puerto de Edimburgo

En el puerto de Leith atracaban antaño todos los grandes barcos que llegaban a Edimburgo, desde buques militares a balleneros. Por esa razón, el ambiente portuario, cosmopolita y desenfadado es una norma allí, al igual que ocurre en otros viejos puertos de Europa, como puede ser el de Marsella en el Mediterráneo o el de Hamburgo en el Báltico.

No obstante, el puerto de Leith hace mucho que dejó de ser el principal de Edimburgo. Esto fue algo que décadas atrás supuso la decadencia del lugar, hasta que en la segunda mitad del siglo XX, la barriada tocó fondo y se convirtió en un lugar de pobreza y drogas, como podemos ver en la película Trainspotting.

Afortunadamente, esa situación ha cambiado en los últimos tiempos, gracias a un proceso de gentrificación que ha convertido a Leith es una de las zonas más deseadas de Edimburgo.

Cómo llegar a Leith y qué ver allí

Desde el centro de la hermosa ciudad de Edimburgo, con atractivos tan interesantes como su castillo, no es nada difícil llegar a Leith. Se puede arribar en transporte público e incluso caminando para llegar a Leith Walk, auténtica arteria del barrio.

Vista del Puerto de Leith al anochecer.

La escapada desde el centro de la ciudad merece la pena por varios motivos. En primer lugar, porque por aquí se han asentado en los últimos tiempos fantásticos restaurantes que tienen propuestas gastronómicas de lo más variadas. Además, al caer la tarde abundan los pubs donde tomar algo y trasnochar un poco.

Asimismo, Leith es un buen sitio para ir de compras, dar un paseo a orillas del río o visitar un barco de la monarquía británica. Todo eso se puede hacer, y ahora te lo contamos con más detalle.

The Shore

Una de las zonas de Leith más emblemáticas es The Shore, el espacio de puerto viejo en sí. Se trata de un sitio donde las viejas construcciones comerciales y para usos portuarios se han transformado en atractivos restaurantes y bares para todos los gustos. De día o de noche, es un buen lugar para descansar y descubrir los licores locales, con el whisky a la cabeza.

Ocean Terminal

Muy cerca se halla Ocean Terminal, el gran espacio comercial de Leith. Su aspecto es diferente a la famosa Royal Mile de Glasgow, pero tiene el encanto marinero del lugar, y sin duda es un buen sitio para comprar los souvenirs de vuestro viaje a Escocia.

Ocean Terminal, un centro comercial enorme en Edimburgo.

El sendero del Water of Leith

Sorprendentemente, en este entorno urbano podemos alcanzar una senda natural a orillas del Water of Leith, el río que desemboca en el puerto. Es cierto que al comienzo su aspecto no es muy atractivo, pero conforme remontamos sus aguas, es mucho más natural, tanto que llegamos hasta el Jardín Botánico de Edimburgo.

Royal Yacht Britannia

En la parte trasera de ese centro comercial, nos aguarda otro reclamo de Leith: el Royal Yacht Britannia, un elegante buque que fue el yate de la realeza británica durante la segunda mitad del siglo XX.

En la actualidad, está anclado aquí para que los curiosos puedan visitarlo y admirar todo el lujo y glamur de esta embarcación, que ha navegado por los Siete Mares.

El Royal Yatch Britannia, uno de los atractivos del puerto de Leith.

¡No te pierdas la oportunidad de conocer Leith!

Hay más lugares recomendables en esta singular barriada: está la vieja ciudadela o el Trinity House Maritime Museum. También aquí se celebran varios festivales o podéis pasear por la zona costera de Firth of Forth, en cuyos prados antes se jugaba al golf, deporte por antonomasia en Escocia.

Más allá de ello, sobre todo en Leith os espera un lugar diferente y muy acogedor, plagado de comercios especiales y pubs divertidos. Es, en definitiva, un sitio cargado de historia, presente y futuro. No os lo perdáis si pasáis unos días en Edimburgo.