La maravillosa Plaza Roja de Moscú y su historia

· 7 julio, 2016
Deja que la magia de este maravilloso lugar te atrape no solo con su espectacular belleza sino también con su curiosa historia. A continuación te revelamos más detalles. 

Esta maravilla arquitectónica es un icono de toda Rusia, pero, sobre todo, de Moscú, la capital. Al estar en la ciudad más poblada del país, la Plaza Roja ha sido testigo de eventos muy importantes, como las coronaciones de los antiguos zares y la conmemoración de la caída de los nazis. Desde la década de los noventa es Patrimonio de la Humanidad junto al Kremlin de Kazán.

Para ser más exactos, la plaza se ubica en el barrio de Kitay-Górod y cuenta con una superficie muy extensa que le da un aspecto monumental. ¿Impresionante, cierto? Pues eso no es todo. Cuentan las leyendas que, una vez realizada la plaza, Iván el Terrible preguntó a los arquitectos si serían capaces de crear algo aún más bello, y estos, al responder que sí, fueron mandados a cegar.

600 años de historia: la Plaza Roja

Sin duda es una de las plazas más famosas del mundo, y a lo largo de sus más de 6 siglos de vida ha cambiado de nombre y protagonizado hitos históricos. Hoy en día es un punto imprescindible en una visita a la gran y fría Moscú.

El lugar donde se ubica la Plaza Roja, antiguamente, estaba poblado por edificios de madera agrupados bajo las murallas del Kremlin. Aquí era donde los vendedores ambulantes, borrachos y delincuentes caminaban a cada momento del día hasta que Iván III de Rusia se encargó de eliminar estas edificaciones que, si bien estaban fuera de los límites oficiales de la ciudad, tenían muchas posibilidades de arder y destruirlo todo.

La Plaza Roja de Moscú.

Acerca de su adjetivo

Tras ello se decidió que la incipiente plaza fuera el lugar de comercio por excelencia. Aunque no podían instalarse puestos, estaba permitida la venta ambulante. En ese entonces se llamaba “Torg Veliky”, que quiere decir ‘Mercado Grande’.

Cuando en 1612 los polacos fueron expulsados de Moscú, el príncipe Dmitri Pozharsky entró en el Kremlin atravesando la plaza. En honor a ese hecho se construyó la catedral de Kazan.

A partir de 1662 se la describe con el adjetivo de “roja” (krásnaya en ruso) que, en realidad, se deriva del adjetivo “hermoso”. El color tampoco era un calificativo para la plaza en sí, sino para la catedral de San Basilio, construida en el siglo XVI muy cerca de allí.

Catedral de San Basilio en Moscú.

La intervención de los grandes personajes

Ya en 1680 no quedaba ninguna estructura de madera en la plaza y sus alrededores. Poco después se construyeron las puertas a los lados de la Casa de la Moneda y el departamento de la policía. Durante el gobierno de Catalina la Grande empezaron la mejoras en la plaza. Entre las obras destacan los puestos de piedra del mercado (que ya no era ambulante) y la pavimentación para hacerla más transitable.

Después de la invasión de Napoleón siguieron los cambios y se erigió un monumento que simboliza la conciencia patriótica en la guerra. Tras la demolición del histórico edificio de policía se construyó un museo sobre el Imperio Ruso y nuevos edificios comenzaron a cambiar la fachada de la plaza. Si a eso le sumamos la iluminación por faroles eléctricos en 1892 y la llegada del tranvía en 1909, podemos imaginar qué diferente se veía en relación con el paso del tiempo.

El último siglo de la Plaza Roja

Edificios Plaza Roja en Moscú.

Los sucesos en esta importantísima plaza rusa se cuentan por centenares, pero vamos a contaros solo los más destacados. Por ejemplo, en la época de la Unión Soviética era el lugar elegido para los desfiles militares en fechas importantes como el 1° de Mayo o el Día de la Victoria.

En esa época la capilla Iverskaya y la catedral de Kazan (con sus puertas incluidas) fueron demolidas para que pudieran circular los vehículos militares. También estuvo en los planes derribar la catedral de San Basilio, pero afortunadamente Stalin no aceptó el proyecto.

Curiosidades

Ciudad de Moscú en Rusia.

Ya en este milenio se llevaron a cabo varios conciertos de música (entre ellos se destaca el de Paul McCartney, quien no había podido entrar al país cuando formaba parte de los Beatles) y los típicos desfiles con vehículos militares. Para ello tuvieron que cerrar uno de los pasajes del Museo Histórico, pero por suerte no derribaron ningún edificio o puerta.

En la actualidad, la Plaza Roja es el lugar más visitado por los turistas cuando van a Rusia. Por lo general, completan el paseo de la Plaza Roja con la basílica, el Museo, la Galería Comercial, el Mausoleo de Lenin, las murallas del Kremlin (Kazán) y las efigies en honor a los héroes de la revolución. Sin duda, un paseo muy enriquecedor, pero sobre todo, espectacular. ¡Anímate a realizarlo!