Plaza de Tiananmen: el corazón de Pekín

Cristina Blanco · 2 marzo, 2019
Esta es una plaza espectacular por sus dimensiones y de una gran relevancia histórica para China.

Visitamos uno de los lugares más impresionantes del mundo: la plaza de Tiananmen. Es la plaza más grande e importante de China. Su origen se remonta al siglo XX y cuenta una importante historia del pasado del país. ¿Por qué tiene tanta relevancia este lugar? ¡Te lo contamos!

Plaza de Tiananmen, un símbolo de China

Situada en el corazón de Pekín, la plaza de Tiananmen, también conocida como la plaza de la Puerta de la Paz Celestial. Tiene unas dimensiones colosales: mide nada menos que 880 metros de largo por 500 metros de ancho.

Esta es la plaza más grande no solo de China, lo es también de todo el mundo.

La plaza se construyó en el año 1949, tras la proclamación de la República Popular de China. Formaba parte de un plan urbanístico de remodelación de Pekín. Está situada justamente en el centro político y geográfico de la ciudad, sobre la meseta de Loess.

Vista de la plaza de Tiananmen
Plaza de Tiananmen – Shu / Flickr.com

No obstante, este lugar ya era relevante antes de la construcción de la gran plaza. De hecho, durante las dinastías Ming y Qing era el escenario de proclamación de los nuevos emperadores chinos y fue actualizándose conforme pasaba el tiempo.

Con la remodelación de la plaza se pretendió manifestar la grandeza de la nueva China. Pero también se quería crear un gran espacio donde realizar actos de propaganda política semejantes a los que se hacían en la Plaza Roja de Moscú durante el periodo soviético. De hecho, el estilo de construcción es semejante al soviético.

A lo largo del siglo XX en la plaza han tenido lugar importantes acontecimientos históricos. Entre ellos, el Movimiento del 4 de mayo de 1919, manifestaciones populares de homenaje a líderes como Zhou Enlai o Mao Zedong, desfiles militares, etc.

No obstante, en la actualidad es popularmente conocida por haber sido el escenario de las protestas del año 1989. Unas protestas que terminaron con la muerte de centenares de manifestantes y la declaración de la ley marcial de Pekín.

Lo que no te puedes perder de la plaza de la plaza de Tiananmen

En la inmensidad de la plaza de Tiananmen destacan numerosos monumentos que llenan las páginas de los libros de historia de China. Estos son los más importantes que no puedes perderte:

Puerta de la Paz Celestial

Puerta de la Paz Celestial en la plaza de Tiananmen
Puerta de la Paz Celestial

Es una de las entradas a la Plaza de Tiananmen, situada en la parte norte. Fue aquí donde Mao Zedong reclamó la República Popular de China en el año 1949. Además, desde esa puerta llegarás a la Ciudad Prohibida, otro de los monumentos más importantes de la historia del país.

Su versión actual fue construida un año más tarde de la declaración de Mao, ya que fue necesario demoler algunos edificios para ampliar el tamaño de la plaza. Con la declaración del líder, las puertas se adornaron con símbolos comunistas, de ahí la importancia de esta entrada.

Mausoleo de Mao

Mausoleo de Mao en la plaza de Tiananmen
Mausoleo de Mao – Jorge Láscar / Flickr.com

Como no podía faltar, en la plaza de Tiananmen reposan los restos del antiguo líder comunista y fundador de la República Popular China, Mao Zedong. Se encuentran en un edificio situado en la zona central de la plaza, al lado del monumento a los Héroes del Pueblo.

Comenzó a construirse poco después de su muerte, en el año 1976, y al año siguiente ya estaba terminado. Cerca de 700 000 personas estuvieron involucradas en su construcción. En el interior, en un ataúd de cristal, yacen los restos del antiguo líder de manera visible al público.

Para entrar hay que dejar las mochilas y las cámaras de fotos en la consigna. Sin duda, este es uno de los sitios más importantes de la plaza por el papel que desempeñó Mao para el país durante el siglo XX.

Monumento a los Héroes del Pueblo

Monolito en la plaza de Tiananmen
Monumento a los Héroes del Pueblo

Es otro de los grandes atractivos de la plaza china. Se trata de un obelisco de piedra de 38 metros de altura situado en el centro de la plaza. Se construyó por orden del presidente Mao en honor a los que lucharon durante la revolución de 1919 y 1920.

Actualmente, la plaza se encuentra completamente vigilada por la policía china, aunque su acceso es posible a través de los controles policiales que hay en los extremos. Una forma de protección de este importante escenario de la historia china. Quedarás sorprendido por sus dimensiones y todo lo que puedes aprender allí del país.