Las pinturas rupestres más antiguas de Europa

18 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Armando Cerra
El arte prehistórico todavía puede ofrecernos increíbles hallazgos. Por ejemplo, hasta hace poco se ignoraba que en España había pinturas rupestres realizadas por el hombre de Neandertal.

Las pinturas rupestres más antiguas de Europa se han encontrado en los últimos años en España. Se trata de pinturas prehistóricas que rondan los 65 000 años de antigüedad y que los arqueólogos han encontrado repartidas en tres puntos muy distantes entre sí.

Los lugares de los hallazgos son tres cuevas ubicadas en Cantabria, en la provincia de Málaga y en el propio casco urbano de Cáceres. ¡Descubramos estos tesoros!

Antigüedad de estas pinturas rupestres

Hasta ahora, en España las cuevas con pinturas rupestres más antiguas que se habían descubierto se situaban en el País Vasco. Concretamente en la provincia de Guipúzcoa, donde está la cueva de Altxerri, cuya antigüedad se remonta a hace unos 39 000 años. Sin embargo, hay una gran diferencia entre esta cueva vasca y las otras tres más antiguas de las que os queremos hablar.

Posiblemente, la principal diferencia es que las cuevas de La Pasiega en Cantabria, de Ardales en Málaga, y de Maltravieso en Cáceres las pintó el hombre de Neandertal. Sí, una especie de Homo ya extinta, sobre la que los científicos tienen opiniones diversas respecto a sus vínculos con el Homo sapiens del que desciende la humanidad actual.

Un método de datación único

Otra diferencia importante se encuentra en los materiales usados para pintar estas tres cuevas. Son pigmentos creados con materias inorgánicas, que hubiera sido imposible de fechar gracias al método tradicional del Carbono-14.

Por tanto, para poder calcular la antigüedad de estas pinturas rupestres se ha tenido que recurrir a la datación uranio-torio. Este es un sistema que permitiría encontrar elementos para datar algo como más de medio millón de años de antigüedad.

Ahora que sabemos quiénes las realizaron y cómo la ciencia les ha podido poner fecha, vamos a darnos una vuelta por estas tres cuevas con pinturas rupestres tan antiquísimas.

Las pinturas rupestres de Altamira son admiradas por su belleza.

Cueva de La Pasiega

El territorio de Cantabria es conocido por diversos atractivos turísticos y culturales, comenzando por su extraordinaria riqueza en pinturas rupestres. A ella se ha sumado recientemente el hallazgo de la cueva La Pasiega, por cuyo nombre ya podemos deducir que se encuentra en valle del río Pas.

Está claro que esta cueva no ofrece un conjunto de la belleza de las célebres pinturas de Altamira (imagen de arriba), pero sí que es de una antigüedad mucho mayor: ni más ni menos que unos 65 000 años. Estos signos lineales pintados se encuentran en la pared de esta galería, que se adentra más de 100 metros en las entrañas de la tierra.

Cueva de Ardales

De este grupo de tres cuevas con pinturas rupestres, la cavidad más amplia de todas es la que hay en la Cueva de Ardales, en tierras de la provincia de Málaga. Se trata de una cueva que se prolonga durante más de un kilómetro y que fue ocupada durante siglos y milenios por muchos grupos de hombres prehistóricos.

Por esa razón, hay pinturas que los historiadores ubican en el Paleolítico y se pueden identificar diferentes animales. Sin embargo, hay unos símbolos abstractos con formas alargadas y también a base de líneas curvas y elípticas. Estas formas son lo más antiguo del conjunto.

Cueva Maltravieso

Habitualmente, las pinturas rupestres se encuentran en parajes naturales, e incluso con difíciles accesos. Sin embargo, eso no pasa en la Cueva Maltravieso, que se halla en el mismo casco urbano de Cáceres, una urbe que ya estaba declarada Patrimonio de la Humanidad, y que ahora tiene otro elemento para aumentar su riqueza.

Pinturas rupestres antiguas en la cueva Maltravieso.

La datación de una mano en negativo en esta cueva se ha calculado con una antigüedad de 66 700 años. Un tesoro que además hizo alguien de una especie extinguida como los Neandertales.

En definitiva, un vestigio de un valor incalculable, y que plasma por sí solo la evolución del ser humano. ¡Una maravilla! O mejor dicho, ¡son tres maravillas repartidas por diferentes lugares de la Península Ibérica!