Petra, la ciudad de piedra en Jordania

Armando Cerra 27 noviembre, 2015

¿Quién no ha oído hablar de Petra, la fascinante ciudad pétrea de Jordania? Pues bien, por mucho que se haya visto en la tele, revistas, libros o internet, nada es comparable a visitarla. Todo aquel que llega hasta aquí queda conmovido, impactado, y sin duda le queda muy claro que está ante una de las grandes maravillas culturales que se pueden visitar en el planeta.

Sin duda alguna, este tesoro monumental es la gran joya del patrimonio de Jordania y su reclamo turístico más importante. De hecho, para gran parte de los visitantes que llegan hasta este país de Oriente Medio, el principal motivo de su viaje es conocer Petra.

Una ciudad completamente excavada en la roca hace más de dos milenios. Un lugar que se convirtió en punto de paso obligado para los comerciantes y viajeros que recorrieron durante siglos las rutas de la seda o la de las especias, que unían Occidente y Oriente.

Petra, ciudad de los nabateos

Petra
Petra – Pocholo Calapre

Petra fue fundada por la tribu árabe de los nabateos aproximadamente hacia el siglo VI antes de Cristo. Los nabateos eran tradicionalmente un pueblo nómada y sin embargo consideraron que este iba a ser un lugar ideal para establecerse, aunque para ellos se hiciera necesario no construir edificios, sino excavarlos.

En definitiva, Petra fue el principal asentamiento hasta el siglo I de nuestra era, momento en el que la conquistaron los romanos. Sin embargo, su interés por este lugar no duró mucho y pronto quedó en manos de las tribus locales. Algo que se repetiría centurias después, en tiempos de la cruzadas, porque los cristianos llegaron hasta aquí en el siglo XII, levantaron un fuerte, pero se fueron pronto.

Sin embargo, a comienzos del siglo XIX fue redescubierta por un arqueólogo suizo, que dado su hallazgo merece ser nombrado: Johann Ludwig Burckhardt. Ese fue el comienzo de una nueva época en Petra, cuando poco a poco se ha convertido en un destino turístico ansiado por personas de todo el mundo.

La espectacular entrada en Petra

Entrada a Petra
Entrada a Petra – ZinaidaSopina

Para llegar hay que atravesar un estrecho cañón de unos 1.000 metros de longitud y varias decenas de metros de altura llamado Siq. No puede haber una puesta en escena mejor para, de pronto, desembocar ante El Tesoro, Al-Khazneh, la imponente fachada tallada en la piedra que es la imagen más emblemática de Petra. Toda una fachada esculpida en el siglo I sobre la pálida roca para ser la entrada a la tumba de un rey nabateo.

Varios días en Petra

Lamentablemente, siempre viajamos con poco tiempo, pero un lugar como Petra merece una visita pausada para conocerlo en profundidad. Se estima que durante cuatro o cinco días uno se puede maravillar de forma continua y viendo siempre cosas diferentes. Porque se han conservado unos cinco centenares de tumbas excavadas.

Fachadas de Petra
Fachadas de Petra – Ralf Siemieniec

Obviamente, en la ciudad también hubo casas para los vivos, de hecho aquí llegaron a vivir 30.000 personas. Sin embargo un terremoto las destruyó en gran parte y, en cambio, las tumbas que se habían construido para la eternidad, todavía se pueden admirar hoy.

El teatro de Petra y otros lugares interesantes

Otra de las construcciones más impactantes de Petra es su teatro. Una construcción en la que cabían más o menos tres millares de espectadores. Este edificio también fue hecho por los nabateos, pero se inspiraron en este tipo de edificios romanos.

Anfiteatro de Petra
Anfiteatro de Petra – Nickolay Vinokurov

Hay más lugares atractivos que se van descubriendo por los paseos por Petra. Pueden aparecen templos, obeliscos, altares, grandes calles con columnatas, etc. Y una de la grandes joyas que se ve durante ese paseo por la ciudad nabatea es el monasterio de Al-Deir, que se sitúa en lo alto del valle y donde se ven los 800 peldaños tallados para llegar hasta su bella fachada.

“Hazme igual a la maravilla celosamente guardada por el sol del este. Una ciudad rosada tan antigua como el tiempo.”

-Dean Burgon-

Petra turística

Hoy en día en el interior de la ciudad hay dos museos, el Arqueológico y el Nabateo, que ayudan a comprender mucho mejor Petra y todo lo que los historiadores saben sobre esta maravilla de la historia.

Monsterio de Petra
Monasterio de Petra – Barbara Barbour

En realidad, es lo que vienen buscando cientos de miles de turistas todos los años. Maravillarse con este lugar que a todo el mundo fascina, y que la población local ha sabido poner en valor y proteger. Por ejemplo, el tráfico motorizado está completamente prohibido por el interior de Petra y hasta las personas con discapacidades han de solicitar un permiso previo para circular en un vehículo especial.

En cambio, cualquier turista puede no solo contratar los servicios de los guías locales, sino que puede hacer recorridos en burro, camellos o carros. Además, dentro del recinto hay distintos artesanos que venden sus productos y, muy cerca, un asentamiento beduino también vive de las artesanías que venden a los viajeros.

En realidad, todas las proximidades viven del turismo. Especialmente la cercana ciudad de Wadi Rusa, donde hay un buen número de hoteles y de donde parten los tours guiados.

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