Parga en Grecia, pintoresca y colorida

Al noroeste de Grecia y bañada por el mar Jónico, en cuyas aguas se han librado mil batallas, nos encontramos con una ciudad pintoresca, Parga. Su situación es muy próxima a la desembocadura del río Aqueronte, frente a la diminuta isla de Paxos, poseedora de magníficas cuevas naturales, y de Antipaxos que, según la leyenda, fue creada por Poseidón, como regalo para su amada.

Parga: algo de historia

Esta ciudad cuenta con un pasado histórico impresionate y también algo cruento. A lo largo del tiempo han puesto sus pies en ella personajes importantes de lo más variado y variopinto.

Castillo de Parga
Castillo de Parga – Bojan Milinkov

El emblema y orgullo de esta villa es el castillo, situado en lo alto de un promontorio. Desde él las vistas son una delicia, ya que ofrece una espectacular panorámica de las turquesas aguas fundiéndose con el celeste horizonte.

Esta fortaleza servía como protección ante todos los posibles invasores, que solían llegar tanto por tierra como por barco, incluidos los piratas. De entre estos, el más conocido de los que pasaron por Parga fue Barbarroja. Según cuenta la leyenda arrasó la urbe completamente.

Sin embargo, aquella no fue la única ocasión en que los edificios de la ciudad se vinieron abajo. Este precioso enclave fue atacado por lo otomanos varias veces, dirigidos por el déspota y cruel monarca Ali Pasha.

Parga
Parga – Inu

Pero esto no es todo en cuanto a la importancia del lugar, si nos remontamos más atrás en el pasado, descubriremos que esta colonia ha existido desde tiempos prehistóricos. Allí se han hallado restos arqueológicos de la época neolítica y hasta tumbas del período micénico. Estos son solo algunos ejemplos a través de los cuales el viajero tendrá la oportunidad de conocer las turbulentas raíces de esta zona llena de aventuras, memorias y relatos.

“Al igual que las flores adornan la tierra y las estrellas el cielo, lo mismo ocurre con Grecia y el mundo.”

-Johan Gottfried Herder-

De paseo por los rincones más bellos de Parga

Sus playas, bañadas en encanto helénico

A pesar de su enorme valor histórico, los turistas suelen acudir a Parga por sus hermosas, suaves y espectaculares playas, consideradas como las mejores de todas las Islas Jónicas.

Su orilla más popular se localiza a sólo dos kilómetros del centro y su nombre es Valtos. Se encuentra justamente en una de las laderas del famoso castillo y está profusamente rodeada de vegetación.

Playa de Valtos en Parga
Playa de Valtos, Parga – RMIKKA

Otra de las playas más destacadas es la de Sarakiniko, también a una pequeña distancia. No obstante, aquellos que no quieran sufrir la molestia de andar pueden acercarse a Krioneri, muy cerca del puerto.

Por supuerto, todas y cada una de ellas están perfectamente acondicionadas para ofrecer un buen descanso a los bañistas. Los que se decidan a explorar las costas cercanas quedarán prendados del clima mediterráneo de la región, caracterizado por el fuerte sol.

En sus frescas aguas se puede practicar deportes como la vela, el esquí acuático, el submarinismo y el snorkel.

Callejeando por sus pintorescas avenidas

Otro de los reclamos más populares de esta isla es su bonito puerto, debido a su peculiar aspecto. No debemos marcharnos sin aprovechar para dar un paseo por el muelle y contemplar desde allí las numerosas embarcaciones ancladas en él.

Puerto de Parga
Puerto de Parga – Aleksandar Todorovic

Si preferimos hacer senderismo o marcha existen varios caminos que suben hasta la parte más alta de la montaña. Por medio de ellos llegaremos varias iglesias como la de Santa Elena y la de los Apóstoles. Del mismo modo, también alcanzaremos la entrada al monasterio de Panagia Vlahernas.

Por otro lado, si lo preferimos, podemos invertir el día en recorrer las calles de la ciudad, dejándonos embriagar por el colorido de las fachadas de sus casas, que cuentan con una altura máxima de tres plantas y con encantadoras terrazas de madera.

Casas típicas de Parga
Casas típicas de Parga – Yiannis Papadimitriou

Cuando se acerca la noche, tomar un buen pescado a la brasa y saborerar un buen vino en una terraza contemplando cómo el sol se oculta entre la isla de la Vírgen María y el castillo de Parga es una vivencia impagableTras ello, podremos caminar dejando que la luz de la luna guíe nuestros pasos entre el laberinto de callejuelas que se abren ante nosotros.

Los turistas que pasen sus vacaciones aquí durante el mes de agosto tendrán la oportunidad de asistir al maravilloso Festival de Parga, que se celebra anualmente en dicho mes.

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