4 obras de Antoni Gaudí fuera de la ciudad de Barcelona

Antoni Gaudí es una de las figuras más representativas de la arquitectura en España en los siglos XIX y XX. La Sagrada Familia, la Casa Batlló o La Pedrera son solo algunas de sus creaciones, de sobra conocidas por todos y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Pero hay obras de Antoni Gaudí casi desconocidas, pero no por ello menos importantes o impresionantes.

Obras de Antoni Gaudí fuera de Barcelona

A continuación, realizamos un viaje por las 4 obras de Gaudí más escondidas. Ninguna de ellas está en la capital catalana, pero merece la pena conocerlas.

1. La Casa Botines, León

Casa Botines, una de las obras de Antoni Gaudí
Casa Botines – Marques

La casa Botines, o casa Fernández y Andrés, se sitúa en León capital y es un edificio modernista que conforma una de las pocas obras de Antoni Gaudí fuera de Cataluña.

Se sitúa al lado del palacio de los Guzmanes (sede de la Diputación de León) y junto a la plaza de Santo Domingo. Aunque en un comienzo fue un almacén comercial y una residencia particular, actualmente es la sede del Museo Gaudí Casa Botines, gestionado por la Fundación España-Duero.

Arquitectónicamente hablando, se sitúa en el período neogótico de Gaudí, donde se inspiró en el arte gótico medieval, especialmente el catalán, balear o el rosellonés, así como el leonés para esta obra en concreto. Todo ello, acompañado de un inconfundible modernismo y del sello Gaudí.

“Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor; segundo, la técnica”.

-Antoni Gaudí-

2. Palacio Episcopal de Astorga (León)

Palacio Episcopal de Astorga, una de las obras de Antoni Gaudí
Palacio Episcopal de Astorga – David Herraez Calzada

La segunda parada de nuestro viaje nos lleva también a León, en este caso a Astorga. Su construcción, entre 1889 y 1915, dio como resultado un impresionante edificio neogótico. Desde el año 1962 el edificio acoge el Museo de los Caminos, dedicado el Camino de Santiago. Desde 1969 está declarado como Bien de Interés Cultural y forma parte de la Ruta Europea del Modernismo.

El edificio tiene un cierto aire medieval, fue concebido por Gaudí como un castillo en el exterior y una iglesia en el interior. La piedra utilizada, granito gris proveniente del Bierzo, queda en consonancia con el resto del ambiente, especialmente con la catedral, que se encentra a escasos metros del palacio.

A pesar de ese respeto al entorno, el palacio lleva alguno de los elementos más característicos del arquitecto, como el volumen situado a la entrada o las grandes chimeneas de las fachadas laterales.

3. El Capricho, Comillas (Cantabria)

El Capricho en Comillas, una de las obras de Antoni Gaudí
El Capricho – KarSol

Oficialmente conocida como Villa Quijano, es una de las obras más populares de Gaudí, dentro del grupo de las más desconocidas. Se sitúa en el municipio cántabro de Comillas y fue construida entre 1883 y 1885 por encargo del indiano Máximo Díaz de Quijano.

Esta obra se enmarca en la etapa orientalista de Gaudí, en la que se inspiró en el arte de Oriente (India, Persia o Japón) y en el islámico-hispánico, especialmente el mudéjar y nazarí. De esta manera, en el Capricho se conjuga el azulejo cerámico, los ladrillos vistos y los remates en forma de cúpula.

La función del edificio ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Después de estar abandonado desde el final de la Guerra Civil hasta 1977, en 1988 se convirtió en un restaurante. Años después pasó a manos de un importante grupo japonés y finamente, desde 2009, se ha reconvertido en museo.

El Capricho es sin duda una de las obras de Antoni Gaudí más impresionantes y que merecen una visita, ya que es el símbolo de que un edificio no tiene por qué ser el más grande para ser el más majestuoso.

4. Las Bodegas Güell, Sitges (Barcelona)

Bodegas Gëll, una de las obras de Antoni Gaudí
Bodegas Güell – Canaan / commons.wikimedia.org

La última parada de nuestro recorrido nos lleva a Cataluña, cuna de arquitecto y sede de casi todas sus obras. En este caso, nos vamos hasta Sitges, en la provincia de Barcelona, donde nos encontramos las Bodegas Güell. Son un conjunto de bodegas y edificios anexos que pertenecen a la etapa neogótica de Gaudí, al igual que la casa Botines o el Palacio Episcopal de Astorga, de los que hemos hablado anteriormente.

En sus obras de esta etapa, Gaudí “remodela” el estilo gótico, ya que lo considera un estilo imperfecto, eliminando los contrafuertes característicos y cambiándolos por superficies regladas.

Este edificio fue encargado por Eusebi Güell, gran amigo de Gaudí y mecenas del arquitecto. Otros encargos de sobra conocidos el Palacio Güell, los Pabellones Güell de Pedralbes, la cripta de la Colonia Güell y especialmente, el Parque Güell, visita obligatoria en Barcelona.

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