Maravillándonos con la Sagrada Familia de Barcelona

Armando Cerra 21 septiembre, 2016

De todas las atracciones turísticas, culturales y monumentales de Barcelona, y son muchas, la más visitada año tras año es la Sagrada Familia de Gaudí. Y eso, pese a que este gigantesco templo ni siquiera está terminado. O tal vez por eso, ya que visitarla es adentrarse en el proceso de creación de una de las grandes obras arquitectónicas de todos los tiempos.

Creación de la Sagrada Familia

Antoni Gaudí falleció en el año 1926 atropellado por un tranvía. Pues bien, en el momento de su muerte ya llevaba 43 años trabajando en su gran obra: el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia de Barcelona. Y es que hay que tener en cuenta que Gaudí, además de un gran genio de la arquitectura, también fue un ferviente creyente, por esa razón esta iglesia iba a ser un gran legado y también su obra más complicada.

Sagrada Familia
Sagrada Familia – Iwao Kobayashi / Flickr.com

Cuando murió, todo el proyecto estaba concluido en papel y se había realizado parte de la iglesia y la cripta, sin embargo quedaba mucho, mucho, por hacer. Y tal y como él hubiera querido, continuaron los trabajos. De hecho, prosiguen a día de hoy, ya que muchas partes del templo siguen en obras, y nadie asegura a ciencia cierta cuándo se acabarán.

La visita a la Sagrada Familia

Nuestra recomendación es acudir a visitar la Sagrada Familia temprano, porque rápidamente se acumulan los turistas ante sus puertas y sus taquillas. Y es que a lo largo del año, casi tres millones de personas llegadas de todo el mundo vienen hasta aquí para conocer la obra cumbre de Gaudí, y por lo tanto de la arquitectura modernista.

Bóveda de la Sagrada Familia
Detalle de la bóveda – Canaan / commons-wikimedia.org

Con el ticket que da acceso al monumento se tiene ocasión de hacer un recorrido por parte de la nave del templo, así como por algunas capillas, la cabecera y el claustro. Un recorrido que permite apreciar el minucioso trabajo que se lleva a cabo, donde cada piedra, cada tallado, es importante y se ha de hacer siguiendo escrupulosamente los planos de Gaudí.

Y si el itinerario por el interior es de lo más interesante, ese detallismo alcanza cuotas sublimes cuando se contemplan los relieves y esculturas labradas en las tres fachadas: las de la Gloria, del Nacimiento y la del Perdón. Todas ellas verdaderos derroches de fervor religioso y de maestría artística.

Subir a las torres

Barcelona desde la Sagrada Familia
Barcelona desde la Sagrada Familia – Antonio Tajuelo / Flickr.com

Hay un tipo de entrada que incorpora la posibilidad de subir a lo alto de las famosas torres de la Sagrada Familia. Una ascensión por el corazón de la obra de lo más interesante. Al igual que desde su parte de arriba se dispone de unas vistas magníficas de la gran metrópoli barcelonesa, especialmente del barrio del Eixample, cuya urbanización es prácticamente contemporánea a la iglesia.

El Museo de la Cripta

El fin de la visita nos lleva a la cripta del edificio, la cual hoy en día está reservada a las salas del increíble museo Gaudí. Una exposición de lo más completa con los bocetos, maquetas y planos del arquitecto catalán.

Ábside de la Sagrada Familia
Ábside – Enfo / commons.wikimedia.org

Todos ellos elementos claves para comprender su particular filosofía de la arquitectura, que aquí alcanza lo más altos niveles. Si bien, tras comprender eso, también se pueden apreciar mucho mejor otras obras suyas repartidas por la Ciudad Condal como puede ser el Parque Güell, la Casa Batlló o la Pedrera.

“El arquitecto del futuro se basará en la imitación de la naturaleza, porque es la forma más racional, duradera y económica de todos los métodos.”

– Antoni Gaudí –

El Modernismo de la Sagrada Familia

Toda esta visita a la Sagrada Familia es para sentirla, vivirla. No es imprescindible ser un experto en arte para disfrutarla. Compruébalo. Solo consiste en irte fijando en los mil y un detalles, todos, absolutamente todos, proyectados por Gaudí.  Y todos inspirados en sus creencias religiosas, y también en su idea de relacionar la naturaleza con la arquitectura.

Detalle exterior de la Sagrada Familia
Detalle exterior – Stuart Pinfold / Flickr.com

Si tenéis la suerte de visitar la Sagrada Familia de Barcelona, intentad buscar alguna línea recta en toda la construcción. No la encontraréis, no las hay. En cambio, con un poco de imaginación podréis apreciar que en realidad todo el templo es como un bosque, donde las columnas son troncos y las bóvedas las copas de los árboles. En fin, sobran las palabras. Visitad la Sagrada Familia de Barcelona.

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