Monteriggioni, una pequeña joya en la Toscana

Adrián Pérez 10 noviembre, 2016

Pensar en la Toscana italiana es imaginar un viaje de ensueño entre paisajes realmente maravillosos. Dentro de esta región podemos encontrar muchas localidades y ciudades preciosas que merece la pena recorrer en coche. En esta ocasión detenemos nuestros pasos en Monteriggioni, una idílica villa situada a solo 15 kilómetros de Siena y 50 de Florencia. ¡No dejes de visitarla!

Monteriggioni: el pueblo fortificado

Entre las características destacadas de Monteriggioni podemos decir, por ejemplo, que es de origen medieval, está asentada en una pequeña colina natural y está protegida por una muralla, construida por los señores de Siena en el siglo XIII para evitar que Florencia conquistara más territorios.

Monteriggioni
Monteriggioni – Gabriele Maltinti

Otro de los datos que nos llama la atención sobre este lugar es que la gran mayoría de los edificios y construcciones son de la misma época que el perímetro amurallado. Solo hay algunas excepciones, obras posteriores del siglo XVI.

Por este motivo en tu paseo por Monteriggioni no solo verás turistas que al igual que tú toman fotografías al paisaje y a las construcciones, sino también arquitectos, arqueólogos e historiadores.

“Independientemente de cómo se viaje, de los atajos que se tomen, del cumplimiento o no de las expectativas, uno siempre acaba aprendiendo algo”.

– Jack Kerouac –

La ciudad tuvo un rol destacado en la Edad Media y supo defenderse de los ataques florentinos. Hasta que sucedió lo que se conoce como “la gran traición”: un exiliado de Florencia, Giovannino Zeti, fue designado para controlar la fortaleza y este le entregó las llaves de entrada a los Medicis.

De paseo por Monteriggioni

Haciendo un recorrido por la Toscana, y una vez que hayas visitado las ciudades principales (Florencia, Siena o Pisa), sin dudas el siguiente paso es conocer algunos de sus encantadores pueblos medievales, como este de Monteriggioni.

Monteriggioni
Monteriggioni – Feel good studio

La fortaleza es casi circular, tiene dos puertas de acceso (una en dirección a Roma y la otra a Siena) y aún conserva sus 14 torres. Una vez que accedas al recinto amurallado te toparás con un modesto asentamiento con dos calles y una gran plaza.

Uno de los edificios más destacados en la Plaza Roma es la iglesia Santa María de la Asunción, de estilo románico y construida en el siglo XIII. La campana data del año 1299 y en su interior alberga una pintura que representa a la Virgen del Rosario y es del siglo XVII.

Camina sin miedo de perderte entre las calles de Monteriggioni y toma contacto con sus cerca de 50 casas de piedra y de estilo renacentista que pertenecían a los comerciantes y nobles locales. Cuanto más cerca de la plaza estaban las viviendas, más adinerados eran sus habitantes. A la hora del almuerzo puedes elegir entre dos restaurantes y, por supuesto, encontrarás tiendas con recuerdos y bodegas especializadas en uno de los vinos más deliciosos del mundo.

Monteriggioni
Monteriggioni – Gabriele Maltinti

Las callejuelas tranquilas te harán viajar en el tiempo. Pero sin duda, la estrella de la jornada será el paseo por las murallas… ¡Se puede subir a ellas! Se ha colocado una estructura metálica en el borde para poder caminar por algunos tramos.

Desde lo más alto podrás ver no solo el interior de la fortificación con sus casas y la plaza sino también los jardines, huertas y campiñas cercanas. Los paisajes de la Toscana que disfrutarás desde las murallas son realmente espectaculares.

Final de la jornada en San Gimignano

San Gimignano
San Gimignano – LianeM

Como el paseo por Monteriggioni te llevará como máximo medio día puedes aprovechar el resto de la jornada para recorrer San Gimignano, a tan solo 17 kilómetros de distancia. Conocida como “la ciudad de las torres”, aún conserva 14 de las 72 originales construidas en la Edad Media por las familias influyentes de la región.

Las vías San Giovanni y San Matteo son las calles principales. No dejes de pasar por sus plazas della Cisterna, Pecori, del Duomo y delle Erbe. Entre los edificios imperdibles está el Palacio Comunale (actual Museo Cívico) con su Torre Grossa (que se puede subir para obtener vistas del pueblo y de los campos cercanos).

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