Los mejores lugares para ver el Cristo Redentor

El Cristo Redentor es uno de los mayores atractivos de Río de Janeiro. Se puede subir a lo alto del cerro del Corcovado para situarnos justo debajo de él, o verlo en la lejanía, desde otros lugares de la ciudad brasileña. Lo ideal es desplazarse a todos ellos. A continuación, te descubrimos los mejores lugares para ver el Cristo Redentor. ¿Nos acompañas?

Cerro del Corcovado, plataforma del Cristo Redentor

Cerro del Corcovado y Cristo Redentor
Cerro del Corcovado – dmitry_islentev

Antes de visitar otro lugar, se debe subir a la cima del Cerro del Corcovado, donde está situado el Cristo Redentor. Para ello, se puede montar en un autobús, que es la opción más sencilla, rápida y barata; o coger el famoso Tren de Corcovado, que sale cada media hora y cuyo viaje dura veinte minutos.

Una vez arriba tendremos una panorámica espectacular, pues la ciudad de Río Janeiro se encuentra a los pies del cerro del Corcovado, custodiada en todo momento por el Cristo Redentor. También impresiona estar bajo una de las siete maravillas del mundo moderno, tanto por sus dimensiones –mide 30 metros-, como por su belleza.

Por otro lado, el pedestal sobre el que se asienta el Cristo Redentor alberga una capilla dedicada a Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil. En su interior se guardan dos pequeñas imágenes de la misma: una en una vitrina empotrada y cerrada con un cristal e iluminada sobre el Sagrario; y otra sobre el altar de mármol.

Parque Nacional de Tijuca

Ver el Cristo Redentor desde Parque Tijuca
Cristo Redentor desde Parque Tijuca – Ludovic Farine / Shutterstock.com

El Cerro del Corcovado forma parte del Parque Nacional de Tijuca, pero no es el único lugar desde el que se puede ver el Cristo Redentor, aunque sea a más metros de distancia. Dentro del parque interesa especialmente el denominado Sector de la Carioca, integrado por auténticas maravillas naturales, entre las que destacan las cataratas del Jardín.

También es indispensable pasarse por el mirador Doña Marta, que ofrece unas vistas panorámicas casi totales de Río de Janeiro al estar a 340 metros de altitud. Además, muestra un bello ángulo del Pan de Azúcar, del estadio Maracaná, de la bahía de Guanabara y, cómo no, del Cristo Redentor. De ahí que sea uno de los más visitados de la ciudad.

Igual de recomendable es la Vista Chinesa, que alberga un templete de estilo chino que hace las funciones de mirador y que fue construido a principios del siglo XX en honor al país oriental. La senda que lleva hasta el lugar es de fácil acceso, pero implica una subida escarpada, ideal para aquellos que quieran practicar trekking o hacer ciclismo.

Otro lugar de interés en el Parque Nacional de Tijuca es el Parque Lage, que, enclavado a los pies del Cristo Redentor, cuenta con 52 hectáreas de hermosos jardines que rodean un palacio romano. También hay que pararse en el mirador das Paineiras, que se encuentra en el camino de subida a la estatua y ofrece vistas a la laguna y a la playa de Ipanema. 

Ver el Cristo Redentor desde el Pan de Azúcar

Pan de Azúcar en Río de Janeiro
Pan de Azúcar – Marianna Ianovska

Esta colina, de casi cuatrocientos metros, permite a los turistas disfrutar de unas vistas privilegiadas de Río de Janeiro. No solo se puede ver el Cristo Redentor, también otros emplazamientos, como la bahía de Guanabara, la más importante de Brasil. Esta última, además de disponer del puerto de la ciudad, presume de un rico ecosistema.

Para ascender a lo alto del Pan de Azúcar hay un teleférico denominado Bondinho, que parte de playa Vermelha y tiene capacidad para sesenta y cinco pasajeros.

Asimismo, recorre una ruta de mil cuatrocientos metros entre los morros de Babilonia y Urca, donde hay un anfiteatro que se utiliza para diversos eventos. Lo mejor es cogerlo durante el atardecer para embelesarnos de la magia del momento y del lugar.

“La mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del hombre que la mira.”

-Lin Yutang-

Morro de Dois Irmaos

Morro de Dois Irmaos en Río de Janeiro
Morro de Dois Irmaos – Larissa Chilanti

Desde aquí se tiene una panorámica completa de la zona sur de Río de Janeiro, desde los rascacielos en primera línea de las playas de Copacabana e Ipanema hasta el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar, pasando por la Lagoa Rodrigo de Freitas. Esta última ocupa la mayor parte de la región y se comunica con el Atlántico a través del canal Jardim de Alah.

Volviendo al Morro de Dois Irmaos, este alcanza una altura de 533 metros de altitud, siendo más alto que el Pan de Azúcar, pero inferior al Cerro del Corcovado.

Además de las vistas que ofrece o de ser un escenario perfecto para practicar trekking, destaca porque alberga una escultura firmada por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer y por el monumento dedicado a las víctimas del vuelo AF-447.

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