Mal de altura: causas, síntomas y prevención

El mal de altura es un problema frecuente en los viajeros que van a lugares a más de 2500 metros de altura. Suele traer síntomas muy puntuales como mareos, dolores de cabeza y falta de oxígeno. En esta ocasión, te contamos más sobre el mal de altura y cómo prevenirlo.

¿Qué es el mal de altura?

También conocido como “mal agudo de montaña“, es la falta de adaptación del cuerpo a la falta de oxígeno o hipoxia debido a la altitud. La gravedad del problema está relacionada directamente a la velocidad con que se asciende y a la altitud que se alcanza.

Montañeros sin mal de altura
yanik88

El mal de altura comienza a los 2400 metros sobre el nivel del mar y se produce hasta las partes más altas del planeta (más de 7500 msnm conocidas como “zonas de la muerte”). Es más frecuente en personas menores de 50 años y que viven en áreas de hasta 1000 metros de altitud.

Como la presión atmosférica va disminuyendo con la altura y esta afecta la disponibilidad de oxígeno, los alveolos pulmonares no pueden transportar el oxígeno a la sangre como lo hacen normalmente.

A ello podría sumarse la deshidratación ocasionada por una pérdida rápida de agua en forma de vapor por el esfuerzo al ascender una montaña. En ese caso el cuadro puede ser más grave o los síntomas aparecen más rápido.

Síntomas y prevención del mal de altura

Montañero caminando sin mal de altura
Galyna Andrushko

Las personas que han experimentado este síndrome indican que los síntomas son similares a una resaca o a padecer una gripe. Se experimentan mareos, desorientación, vómitos o náuseas, sensación de agotamiento y fatiga, así como también dolor de cabeza, respiración entrecortada, taquicardias e insomnio.

La intensidad de los síntomas depende de lo rápido que sea el cambio de altura. Por ejemplo, si viajamos desde una ciudad a nivel del mar hacia una región a 2500 metros las primeras horas nos sentiremos como aletargados.

También hay ciertas propensiones biológicas o incluso el tipo de vida que llevamos puede influir. Los deportistas o los que hacen ejercicios de cardio pueden sentir menos los cambios de oxígeno en zonas como la Puna en Sudamérica o el Himalaya en Asia.

Para prevenir o reducir el mal de altura presta atención a las siguientes recomendaciones:

1. Aclimatación

Campo base del Everest
Campo base del Everest – R.M. Nunes

Es fundamental que el primer y segundo día desde la llegada al lugar a cierta altura nos quedemos descansando en el hotel o hagamos actividades de muy poco esfuerzo. Los escaladores que desean subir al Everest pasan varios días o hasta dos semanas en el campamento base. Debes permitirle al cuerpo que se acostumbre a los cambios antes de exigirle tanto trabajo.

2. Adelantarse a los síntomas

Si ya sabemos que iremos a un sitio a más de 2400 msnm debemos ser prevenidos. Una regla de los lugareños para que los viajeros puedan sortear el mal de altura es:

“Bebe antes de tener sed, come antes de tener apetito, abrígate antes de sentir frío y descansa antes de estar agotado.”

3. Consulta médica

Ante los primeros síntomas de apunamiento o mal de montaña debes acudir al médico. En la mayoría de los hospitales o salas de emergencias tienen tubos de oxígeno y aparatos para medir el nivel de oxígeno en sangre.

No dejes pasar horas hasta ir a la consulta. Incluso en el hotel o en los campamentos hay médicos las 24 horas que pueden hacer una valoración de tu estado.

4. Medicación

Escaladores en la montaña
Stefan Petrovski

Algunos viajeros optan por tomar antiinflamatorios antes de salir de viaje hacia un lugar en altura para paliar los síntomas como por ejemplo el dolor de cabeza. Sin embargo, eso puede ser solo una forma de “tapar” el problema. También puedes conseguir píldoras que mejoren la irrigación sanguínea hacia el cerebro y aumenten la capacidad respiratoria. Se venden de forma libre.

Las fórmulas más efectivas suelen ser las que usan los propios lugareños, como por ejemplo las hojas de coca en Perú. No tienen efectos narcóticos y son de gran ayuda para paliar los efectos del mal de montaña.

Por último, te recomendamos que los días previos y durante el viaje no fumes, puesto que el tabaco reduce la capacidad pulmonar. Tampoco es aconsejable que bebas alcohol, ya que induce a la deshidratación.

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