Los pazos del valle del río Ulla, paseos con encanto

José Luis Pinheiro · 7 mayo, 2019
Forman parte de la esencia de Galicia. Los pazos son construcciones señoriales llenas de encanto. Visitamos algunos de ellos.

Galicia es una región con múltiples lugares de gran belleza y repletos de historia. En su interior se pueden recorrer parajes inolvidables. Entre estos, los pazos del valle del río Ulla representan algunos de los paisajes culturales más llenos de magia.

En efecto, a escasa distancia de algunos de los puntos de atracción más destacados de esta comunidad, como las Rías Baixas o Santiago de Compostela, encontramos algunas de las casas señoriales más interesantes de Galicia. Hablamos del pazo de Oca, el pazo de Santa Cruz de Rivadulla, la Casa-Museo de Rosalía de Castro y el pazo de Faramello.

Pazo de Oca: la perla de los pazos del valle del río Ulla

Jardines del pazo de Oca
Pazo de Oca – Jose Luis Cernadas Iglesias / Flickr.com

En la parroquia de Oca, en el municipio de A Estrada, se encuentra uno de los pazos más grandes y mejor conservados. Destaca por sus cuidados jardines y su estanque, que le han valido el sobrenombre de ‘Versalles gallego’. La variedad florística de sus jardines le han posibilitado la inclusión en la ruta gallega de la camelia.

En este recinto se cumple el viejo refrán que dice «si tiene capilla, palomar y ciprés, pazo es». Se trata, de hecho, de uno de los alrededor de 700 pazos catalogados existentes en Galicia. La construcción principal es un bello ejemplo del barroco civil gallego del siglo XVIII.

Pazo de Santa Cruz de Rivadulla

Pazo de Santa Cruz de Rivadulla
Pazo de Santa Cruz de Rivadulla – Jose Luis Cernadas Iglesias

Este pazo, situado en el municipio de Vedra y también conocido como pazo de Ortigueira, es un espectáculo paisajístico. Posee unos jardines con plantas exóticas en estado semisalvaje que dejan mayor protagonismo a la naturaleza. En este lugar, la vegetación y el discurrir de las aguas se combinan en perfecta armonía.

Desde el punto de vista histórico, destaca por haber sido lugar de descanso para el ilustrado español Gaspar Melchor de Jovellanos. La visita de este pazo y jardines renacentistas, entre los que destaca el paseo de los Olivos, es un complemento y continuación perfecta de un recorrido por los castillos gallegos de época medieval.

Casa-Museo de Rosalía de Castro

Casa-Museo de Rosalía de Castro
Casa-Museo de Rosalía de Castro – Iago Pillado / Wikimedia Commons

Se encuentra en la villa de Padrón, muy cerca de la desembocadura del río Ulla. Es la casa en la que la famosa escritora Rosalía de Castro vivió sus últimos años, conocida entonces como Casa da Matanza.

Esta casa hidalga se convirtió en museo sobre la vida y obra de Rosalía en el año 1972. En sus dos plantas se hace un recorrido por los eventos esenciales de su biografía y se muestran las características de este tipo de casa noble rural.

En el exterior, mientras tanto, se puede disfrutar de un hermoso jardín. Se trata de una recreación del jardín decimonónico por el que paseaba la escritora aprovechando el clima benigno de estas tierras.

Cual si en suelo extranjero me hallase, tímida y hosca, contemplo desde lejos los bosques y alturas y los floridos senderos donde en cada rincón me aguardaba la esperanza sonriendo.

-Rosalía de Castro-

Pazo de Faramello: recuerdo y esperanza

Pazo de Faramello, uno de los pazos del valle del río Ulla
Pazo de Faramello – Noel F. / Flickr.com

A poca distancia de Santiago de Compostela, en el municipio de Rois, encontramos este conjunto arquitectónico y paisajístico espectacular. Este complejo fue originalmente una fábrica de papel, creada a inicios del siglo XVIII.

El pazo y sus jardines se asientan en una garganta del río Tinto, por lo que el agua en movimiento y las construcciones para su aprovechamiento tienen un protagonismo destacado. Junto a estas, hay que subrayar los bellos jardines de estilo francés del siglo XIX que rodean el edificio principal.

Por último, en un espacio anexo al pazo se puede visitar el jardín del Recuerdo, proyectado en homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Angrois. En este lugar sus familiares han plantado casi un centenar de árboles del amor.

Este espacio tiene, además, un gran valor histórico y cultural por estar a poca distancia del Camino Portugués a Santiago de Compostela en su última etapa. Todos estos atractivos justifican la realización de una reserva para conocerlo. La experiencia incluye la degustación de un vino de la región, además de la visita a la casa y jardines.

Los pazos del valle del río Ulla: otra forma de disfrutar de cultura y naturaleza

Los pazos gallegos de época moderna constituyen uno de los recursos históricos y culturales más interesantes de la España verde y se encuentran repartidos por todo el noroeste peninsular. Los cuatro pazos que mencionados se encuentran a poca distancia del aeropuerto de Santiago de Compostela y de otros puntos de atracción de Galicia.

Destaca la cercanía de algunos de estos pazos a las rutas de peregrinación a Santiago de Compostela. Por estas razones, son especialmente recomendables para una visita a pie o en coche desde la capital gallega o desde las Rías Baixas.

Fotografía principal: juantiagues / Flickr.com