Visitamos la comarca de Las Hurdes, tierra sin pan

Armando Cerra 18 octubre, 2017

En las primeras décadas del siglo XX, el cineasta aragonés Luis Buñuel filmó el documental Las Hurdes, tierra sin pan. Una cinta que mostraba toda la crudeza y pobreza de esta zona de Extremadura. Sin embargo, hoy en día este territorio al norte de Cáceres es un magnífico destino para hacer una escapada por tierras extremeñas. Porque Las Hurdes posee lugares tan fascinantes como los que os vamos a presentar a continuación.

Cómo llegar a Las Hurdes

La comarca de Las Hurdes representa la zona más septentrional de la provincia de Cáceres, lindando ya con el territorio castellano de Salamanca.

Paisaje de Las Hurdes
Las Hurdes – oscardodo / Flickr.com

Durante siglos estas tierras se integraron en el dominio de La Alberca, uno de los más hermosos pueblos salmantinos. Y precisamente, una de las entradas a la comarca es desde La Alberca, ya que en una media hora se llega por carretera a las poblaciones hurdanas de Riomalo de Abajo o a Las Mestas.

Otra entrada es por la localidad de Pinofranqueado, que es el primer pueblo de Las Hurdes que uno se encuentra si hace el viaje desde Madrid. Precisamente, este Pinofranqueado es la población más grande de toda la zona que está compuesta por más de 40 núcleos, muchos de los cuales son diminutas aldeas, que aquí se conoce por el nombre de alquerías, palabra de origen árabe.

Turismo natural en Las Hurdes

Lo cierto es que una de las grandes razones para hacer un viaje a Las Hurdes es disfrutar de su naturaleza. Estamos hablando de un precioso entorno serrano, cuya principal cualidad es una gratísima sorpresa: se trata de un territorio muy húmedo. Y eso se manifiesta en lugares como los que vamos a visitar.

1. El meandro de Melero

Meandro Melero, uno de los paisajes españoles más bonitos
Meandro Melero – Juanje Perez Photography

Este es el más espectacular de los muchos meandros que forman los ríos de la región. En este caso, el río Alagón, en territorio fronterizo con Castilla y León, forma un giro prácticamente perfecto a la altura de la población de Riomalo de Abajo.

El mejor lugar para contemplar este capricho de la naturaleza es desde lo alto, en concreto, desde el mirador de La Antigua. Un lugar desde donde se pueden tomar unas fotos sencillamente alucinantes.

2. El Chorro de la Meancera

Ovejuela en Las Hurdes
Ovejuela – David Acevedo Godoy / Flickr.com

Como ya os podéis imaginar, Las Hurdes es una región para conocer a pie, es el mejor modo de descubrir su naturaleza increíble a base de pinares, castaños, madroños y cerezos.

Y, por supuesto, encontrarás muchos riachuelos recorriendo ese paisaje. Un paisaje quebrado y accidentado, por lo que son habituales las cascadas y saltos de agua, como este del Chorro de la Meancera en el Gasco. Un precioso rincón que los locales llaman simplemente la Miacera.

3. Piscinas naturales en Las Hurdes

Río Los Ángeles en Las Hurdes
Río Los Ángeles – blenamiboa / Flickr.com

Pero todos los atractivos fluviales de Las Hurdes no son solo fotogénicos, también pueden ser disfrutados con un refrescante baño. Son muchas las piscinas naturales repartidas por la comarca.

Aquí os vamos a recomendar la más visitada de todas. El mejor baño podréis disfrutarlo en la piscina que forma el río Los Ángeles en la población de Pinofranqueado, precisamente bajo su puente, que supera los 100 años de antigüedad.

La arquitectura de Las Hurdes

No obstante, también hay atractivos de origen humano e histórico en la zona, y uno de ellos es descubrir la arquitectura negra de sus aldeas. En esta región lo típico son unas construcciones a base de pizarra y piedra, esencialmente austeras y funcionales.

Arquitectura típica de Las Hurdes
Arquitectura típica – Jesús Pérez Pacheco / Flickr.com

Esta arquitectura se puede contemplar en muchas de las localidades de Las Hurdes. Sin embargo, para contemplar los ejemplares mejor conservados hay que acercarse hasta lugares como Martilandrán, Aceitunilla o El Gasco.

De hecho en esta última población hasta existe un centro de interpretación cuyo protagonista es la típica casa hurdana. Unas casas tradicionales que permiten comprender la historia de estas tierras de Extremadura, antaño tan pobres como las presentó Buñuel y en la actualidad tan interesantes para los viajeros del siglo XXI.

“Hay mucha diferencia entre viajar para ver países y para ver pueblos.”

-Jean Jacques Rousseau-

Las Hurdes son una comarca aún poco conocida, pero perfecta para una escapada en la que disfrutar de la naturaleza y de un ritmo de vida tranquilo y pausado que siempre permite desconectar.

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