Las Catacumbas de París, una visita estremecedora

· 31 agosto, 2018
En su interior reposan los restos de seis millones de personas. Las Catacumbas de París son un inmenso osario que se puede visitar.

Las Catacumbas de París son uno de los cementerios más famosos de la capital francesa. Se trata de una red de túneles y cuartos subterráneos que merece la pena incluir en cualquier visita a la Ciudad de la Luz. En este artículo te contamos todo lo que debes conocer a la hora de recorrerlas. ¿Nos acompañas?

Historia de las Catacumbas de París

Interior de las catacumbas de París
Interior de las catacumbas

Las catacumbas de París sirvieron en su origen como canteras de piedra caliza para construir numerosos monumentos y edificios que se pueden ver en la actualidad.

¿Por qué se cambió su uso? En 1786, los cementerios de la ciudad estaban saturados como consecuencia de las distintas epidemias y enfermedades. Además, eran un foco de infecciones, por lo que se decidió que los los cadáveres fueran trasladados a este lugar.

Hicieron falta unos quince meses para llevar los huesos procedentes de los diferentes cementerios, empezando por el de Saint Nicolas des Champs. Estos se llevaron en carretas en una especie de procesión que se realizaba cuando anochecía. Así, llegaron a acumulares en las catacumbas los restos de unos seis millones de ciudadanos parisinos.

“Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.”

-Blaise Pascal-

Qué ver en las Catacumbas de París

El Barril en las Catacumbas de París
El Barril en las Catacumbas de París

Aunque las Catacumbas de París ocupan una extensión de trescientos kilómetros de túneles, solo se puede visitar una pequeña parte de las mismas por razones de seguridad. Uno de los puntos más destacados es la Fuente de la Samaritana, un pozo circular que utilizaron los trabajadores de la antigua cantera para preparar el mortero.

Otro de los lugares de las Catacumbas de París que también sobresale es el área de la Revolución Francesa, que incluye recuerdos a los fallecidos durante las revueltas de la época. También hay que hablar del Barril, así se conoce a un enorme conjunto de huesos que recubren un pilar. La imagen resultante es cuanto menos curiosa y escalofriante.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que las Catacumbas de París solo se pueden conocer acompañados de un guía oficial que vaya dirigiendo a los visitantes -que no pueden ser más de docientos- por la red de túneles y de cuartos subterráneos. Todos ellos conforman uno de los lugares menos conocidos pero recomendables de la capital de Francia.

Horario y precio de las Catacumbas de París

Catacumbas de París
Catacumbas de París

Las Catacumbas de París permanecen abiertas de martes a domingo de diez de la mañana a ocho y media de la tarde, siendo la última admisión a las siete. Además de los lunes, el lugar está cerrado durante algunos festivos, como el 1 de mayo (Día Internacional de los Trabajadores) o el 15 de agosto (festividad de la Asunción).

Respecto al precio, los adultos tienen que pagar una estrada de 13 € y los jóvenes de 18 a 26 años, los profesores o bibliotecarios, de 11 €. Mientras, los periodistas y profesionales del sector o los menores de edad pueden acceder a las Catacumbas de París de manera totalmente gratuita.

En caso de que se quieran evitar las largas colas que se generan en temporada alta para conocer las Catacumbas de París, siempre se puede adquirir una entrada prioritaria que incluye además una audioguía. El precio asciende a 29 € para los adultos y a 5 € para los niños de 4 a 17 años.

Ubicación de las Catacumbas de París

Interior de las catacumbas de París
Interior de las catacumbas – George P. Macklin / Flick.com

El acceso a las catacumbas de París se encuentra en la Avenue du Colonel Henri Rol-Tanguy, a la que se puede llegar utilizando algún medio de transporte público, como el metro (estación Denfert-Rochereau, líneas 4 y 6), el tren (estación Denfert-Rochereau, línea B) o el autobús (líneas 38 y 68). También se puede ir a pie o en taxi, todo depende de la localización y de las preferencias de cada uno.

Por otro lado, se puede aprovechar para visitar algunos lugares de interés próximos, como la Torre Montparnasse, de doscientos diez metros de altura, o los Jardines de Luxemburgo, los más céntricos, bellos y populares de la ciudad francesa.

Se puede continuar la visita acercándose al Panteón de París, construido entre 1764 y 1790; la iglesia de Saint Sulpice o el Museo Cluny, ubicado en una mansión medieval.