Laredo, un rincón con magia en Cantabria

· 5 febrero, 2016

En la parte más septentrional de España, esta joya junto al mar Cantábrico te abre las puertas para que puedas visitarla y disfrutarla en una estancia tranquila e inolvidable. Laredo es la capital de la comarca de la Costa Oriental y no puedes dudar en conocerla en una maravillosa escapada de fin de semana.

La histórica Laredo

El asentamiento original se situaba en el antiguo territorio de los cántabros coniscos y limitaba con la tierra de una tribu celta romanizada. El origen de esta localidad data del año 757, en un poblado de pescadores. En 1068 se construye un monasterio y dos siglos más tarde el rey Alfonso VIII la declara villa real y establece sus límites que incluyen la costa y la desembocadura de dos ríos.

Río Mantilla en Laredo
Río Mantilla – cpg-photo

Al ser el puerto más cercano a Castilla y tratarse de estancia elegida por la reina Isabel la Católica, son muchos los  privilegios de los que goza la villa, que pasa a ser ayuntamiento en 1822.

Podría decirse que es uno de los primeros sitios donde se desarrolla el turismo en España, ya que a fines del siglo XIX una gran cantidad de personalidades destacadas se dirigen a ella para disfrutar de sus baños de mar.

Esto trae como consecuencia la necesidad de ampliar la ciudad más allá del casco medieval y que se ensanche el puerto pesquero. En 1960 Laredo es bautizada como “la capital de la Costa Esmeralda” y en la actualidad cuenta con todo tipo de servicios para los visitantes.

El origen de la palabra Laredo es hoy en día incierto, existiendo diversas teorías. La más conocida afirma que proviene de la palabra latina glaretum, que significa ‘arenal, lugar con rocas’.

¿Qué ver en Laredo?

Además de las playas de la Salve, del Regatón y de Aila, hay muchas cosas por conocer en esta hermosa villa. Si viajas a finales de agosto podrás disfrutar de la “Batalla de las flores” una fiesta muy popular con desfile de carrozas adornadas con flores naturales.

Dentro del patrimonio y sitios de interés cultural de Laredo se encuentran:

Iglesia de Santa María de la Asunción

En lo alto de la Puebla Vieja, es un edificio religioso medieval de estilo gótico. Data del siglo XIII y de esa época aún podemos ver cuatro naves. Se cree que las obras, concedidas por el rey Alfonso VIII, se realizaron sobre los restos de una pequeña iglesia.

Iglesia de Laredo
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción – Alberto / Flickr.com

En la Edad Media se modificó el santuario y más tarde se amplía añadiendo un pórtico y varias capillas renacentistas. En una de ellas se puede observar un hermoso tríptico sobre la Virgen de los Desconsolados. En el siglo XVII se construyó su torre que se adosó a los ábsides de la sacristía.

Puebla Vieja

Es la parte antigua de Laredo y está formada por seis calles (rúas) al pie de la iglesia: Mayor, San Marcial y Santa María, San Martín, de en Medio y Ruayusera.

Calles de Laredo
Calles de Laredo – Ezequiel Coelho

Dentro de este perímetro se encuentra el conjunto arquitectónico e histórico con casonas, palacios, torres, iglesias y conventos. Destacan las casas de Zarauz (del siglo XVIII), de los Peregrines, de los Villota (con un hermoso claustro) y la de la familia de la Hoz.

Encontrarás además el monasterio de los Benedictinos, la línea de murallas, el torreón, el convento de San Francisco y las puertas de Santa María y de San Marcial.

Túnel de Atalaya

Está localizado debajo del monte homónimo y se construyó en 1863 para permitir las obras del muelle de la Soledad (del que aún quedan los restos de los espigones ya que no fue terminado). Durante la Guerra Civil española este túnel se usó para refugiarse de los ataques de aviones.

Tiene una longitud de más de 200 metros y al final se encuentra el mirador del Abra desde donde se contempla el litoral y se puede acceder a los acantilados.

Costa de Laredo
Costa de Laredo – Ezequiel Coelho / Flickr.com

Edificio del mercado

Se conoce popularmente como “La plaza del pescado” y fue construido a inicios del siglo XX. Tiene una sola planta cerrada y destacan las cerámicas esmaltadas y ladrillo visto de su decoración. Al lado se puede ver “el matadero”, actual piscina municipal.

Con un gran patrimonio cultural y natural, fiestas y tradiciones antiquísimas, Laredo ofrece todo lo que un viajero puede pedir. ¡No dejes de visitarla!