La magia de Caño Cristales, el río más hermoso del mundo

· 29 septiembre, 2018
Dicen de él que es el río que escapó del paraíso. Con un colorido casi imposible, Caño Cristales es uno de los rincones más fascinantes del planeta.

Caño Cristales es el gran tesoro que guarda el municipio colombiano de La Macarena. Un río único, hermoso como ningún otro en el planeta. Y eso se debe al colorido de sus aguas. De hecho, es conocido como el río de los cinco colores. ¿Cuáles son? Amarillo, azul, verde, rojo y negro. De esos cinco colores son sus aguas y la razón de la magia de Caño Cristales.

¿Por qué “caño” y no río?

Colores de Caño Cristales

Para la población local de Colombia un río debe ser un curso de agua realmente grande. No hay que olvidar que por este país pasa hasta el río Amazonas. Por esa razón, Caño Cristales no tiene las dimensiones para ser considerado un río.

Se trata de un cauce que nunca supera los 20 metros de anchura, y su longitud apenas alcanza los 100 kilómetros. Un recorrido que hace íntegramente por el departamento del Meta, ya que nace al sur de la serranía de La Macarena.

El origen del color y la magia de Caño Cristales

Poza que muestra la magia de Caño Cristales

Vamos a desvelar el misterio del colorido de las aguas de Caño Cristales. Ello se debe a una planta acuática, la Macarenia clavigera, que habita en el lecho rocoso del cauce. Esta planta es la que parece teñir el río. Es la que lo convierte en el río más hermoso del mundo, y por eso se ha de conservar todo lo posible.

Esa es la razón de que no podréis visitar Caño Cristales durante los seis primeros meses del año. Esa es la estación sin lluvias en esta zona de Colombia, y por lo tanto baja mucho el nivel de las aguas, dejando casi vacío el caño. Así que, para proteger a estas plantas tan delicadas, no se permite la presencia de turistas.

“La naturaleza siempre lleva los colores del espíritu.”

-Ralph Waldo Emerson-

Cómo llegar a Caño Cristales

Vista de Caño Cristales

Para descubrir esta maravilla de la naturaleza lo primero que hay que hacer es volar hasta el aeropuerto de La Macarena. Esta localidad está en el corazón del país.

Una vez allí hay que emprender, siempre con agencias locales, la navegación por el río Guayabero y después hacer una ruta en todoterreno hasta llegar al hermoso cauce. Insistimos en lo de las agencias locales, ya que el Caño Cristales forma parte del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena.

Es un ecosistema muy sensible, por ello hay ciertas restricciones que debemos tener muy en cuenta para la conservación de esta maravilla. Una de las más curiosas puede ser que están prohibidos los protectores solares o las botellas de agua de plástico.

Así que para visitar este tesoro es necesario llevar prendas de manga larga y sombrero, y deberéis comprar un recipiente para el agua adecuado en la zona. Por supuesto, es esencial el respeto más absoluto, solo así podremos seguir disfrutando de la magia de Caño Cristales.

El Parque Natural Sierra de La Macarena

Ciudad de Piedra en la sierra de La Macarena
Ciudad de Piedra en la sierra de La Macarena

Además de descubrir la magia de Caño Cristales, en esta zona se pueden emprender recorridos de lo más interesantes por el entorno. Dentro del PNN Sierra de La Macarena hay habilitados más de una decena de senderos ecoturísticos.

Unos invitan a caminatas más duras, otros tienen la recompensa de encontrar zonas de baños paradisíacas. Pero si hay algo que todos tienen en común que son paseos por una naturaleza tropical esplendorosa.

En esa misma línea, se puede aprovechar la visita a la zona para descubrir dos lugares increíbles. Una es la llamada Ciudad de Piedra, un camino entre bosques y cauces de agua que nos llevará a un paisaje rocoso de lo más sugerente. Y otro es la Laguna del Silencio, a la que se llega tras cabalgar y navegar en canoa. Un sitio cuyo nombre lo dice todo.

Ambos lugares o el resto de rutas por el Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena son, sin duda alguna, complementos ideales para todo aquel que viaje hasta Caño Cristales, en Colombia. ¿Es el río más hermoso del mundo? Dínoslo a tu vuelta.