La isla de Pinos en Nueva Caledonia: un mundo paradisíaco

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 19 abril, 2019
Ideal para descansar y disfrutar de playas maravillosas de aguas cristalinas. Por eso y mucho más comparan esta isla con el paraíso.

La isla de Pinos es una de esas maravillas del mundo que todo aquel que tiene la suerte de conocer acaba por considerar un verdadero paraíso terrenal. Playas en el Pacífico Sur que son verdaderas piscinas naturales, una naturaleza esplendorosa y un clima siempre propicio son las razones para conocer y disfrutar de este remanso de paz y belleza.

Cómo llegar a isla de Pinos

Imagen aérea de la Isla de Pinos
Isla de Pinos – Roderick Eime / Flickr.com

El modo de llegar a isla de Pinos es, sin duda alguna, navegando. Puede ser como parte de una excursión de los cruceros que recorren estas aguas del Pacífico. O es posible llegar en ferry desde la vecina y gran isla de Nueva Caledonia. Cuando uno contrata la estancia en los resorts de la isla de Pinos siempre se incluye el transfer.

Pero también es verdad que la isla cuenta con su propio aeródromo. De hecho, puede ser muy buena idea ir o regresar volando, ya que eso nos dará la oportunidad de disfrutar de una vista área de los islotes verdes que pueblan un océano de color azul turquesa.

Y ya que hemos hablado de los resorts en isla de Pinos, os diremos que es una forma muy cómoda de disfrutar de estas vacaciones. Pero no es la única, ni siquiera la más exclusiva, hay otra forma más cara. Nada como recorrer estos mares en un velero. Puede ser el viaje de toda una vida, eso sí, solo para economías muy, muy saneadas.

¿Por qué isla de Pinos?

Vegetación típica de la isla de Pinos
Vegetación típica de la isla

El nombre de isla de Pinos se lo daría el famoso explorador James Cook, navegante que recorrió casi todos los Mares del Sur y sus archipiélagos. Pero se cuenta que el capitán ni siquiera desembarcó de su nave para pisar la isla.

Solo vio el verdor de su vegetación y la forma de sus árboles y dedujo que eran pinos. En parte así es, pero no son los pinos que estáis acostumbrados a ver. Se trata de pinos columnares o Araucaria columnaris. Unos enormes árboles de forma cónica y siempre verdes que aquí se desarrollan esplendorosamente, incluso sobre suelos coralinos.

Hay que decir que la isla de Pinos no es único lugar donde se da esta especie. También la podréis ver pinos columnares en zonas de Nueva Zelanda, Australia y hasta Sudamérica.

La explicación es que, a diferencia de otras islas del Pacífico Sur, lugares de la Melanesia como Nueva Caledonia e isla de Pinos no tienen origen volcánico. En realidad, son fragmentos emergidos de la separación del supercontinente Gondwana. Por eso, su flora tiene estos vínculos con territorios más o menos lejanos.

Qué hacer en isla Pinos

Piscina en un resort
Resort en la isla – gérard / Flickr.com

Ahora que ya sabemos un poco más de lo que nos espera en la maravillosa isla de Pinos, ya os podemos decir qué hacer en esta maravilla de la Melanesia.

Y, aunque os vamos a comentar ciertas actividades más o menos movidas para realizar durante estas vacaciones en el paraíso, la verdad es que queremos daros el mejor consejo. Y este es sencillo: relajaros y no os importe pasar todo un día, o más, sin hacer nada.

Disfrutad de la playa, el sol y las comodidades del resort. Es la mejor experiencia que os llevaréis de este viaje. No obstante, según el número de días que gocéis en este edén, tal vez el cuerpo os pida algo más de movimiento y actividad. Si es así, aquí van unas pocas recomendaciones.

Visitar la bahía de Upi

En la bahía de Upi os espera una verdadera piscina natural totalmente rodeada de los árboles que dan nombre a la isla de Pinos. Id allí, alquilad un kayak y remad. Os sentiréis plenos y unos privilegiados.

Alquilar una bici

Vista de la isla de los Pinos
Isla de Pinos

Isla de Pinos es una isla pequeña y perfectamente visitable en bici. Es un modo muy divertido de llegar hasta algunas de las grutas más atractivas del lugar. Entre ellas están la cueva Ouatchia, con sus bellas estalagmitas, o la cueva del Paraíso, donde incluso os podréis dar un chapuzón para refrescaros.

Hacer esnórquel

Pasaréis horas nadando y haciendo esnróquel sobre los arrecifes coralinos y las aguas transparentes del océano. Aunque si eres más comodón, también hay barcos de fondos de cristal para ver las maravillas ocultas en los fondos marinos del Pacífico Sur.

Ver el ocaso del sol

Y como decimos, no te alejes nunca mucho de la playa. Hay lugares como la bahía de Kuto o la ensenada de Kanumera que te atraparán. Serás capaz de pasar allí jornadas enteras hasta que llegue el atardecer. Momento en el que verás una puesta de sol inolvidable. ¡Mucho mejor si la disfrutas en pareja!