La colina de Wawel, el corazón de Cracovia

Queremos llevarte a uno de los reclamos turísticos más bonitos de Cracovia, la colina de Wawel. Se trata de un lugar emblemático en Polonia, que ha estado siempre unido a importantes acontecimientos históricos. Además, es un complejo arquitectónico impresionante y uno de los más valiosos del mundo.

La colina de Wawel, historia y leyenda

Wawel es una colina de 228 metros de altura que custodia la ciudad de Cracovia desde el margen izquierdo del río Vístula. Sostiene las bases de la Catedral de Wawel y el Castillo Real, donde reposan los restos de los reyes de Polonia.

Colina de Wawel en Cracovia
Colina de Wawel – Tomasz Mazon

Durante más de 500 años la colina de Wawel fue centro político y administrativo del país. Aunque en el XVI la capital fue trasladada a Varsovia por el rey Segismundo III Vasa, aún se siguieron enterrando héroes nacionales y reyes en este lugar.

Además, este lugar es escenario de una de las leyendas medievales más famosas de Polonia. Cuentan que un dragón vivió en una de las cuevas de la colina de Wawel. Cuando salía de su guarida a aterrorizaba a los campesinos y se comía su ganado. Tratando de detener a la bestia, el rey rey Krak ofreció la mano de su hija a quien fuese capaz de enfrentarse a él.

Muchos caballeros perdieron la vida intentándolo. Finalmente, un zapatero rellenó de azufre una tripa de cordero y la dejó frente a la cueva del dragón. Al comerla, el dragón le dio tanta sed que se fue al río Vístula y se tomó la mitad de su agua, explotando en mil pedazos. Así, el zapatero se casó con la princesa y vivieron felices para siempre.

“La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.”

-Séneca-

Qué ver en la colina de Wawel

1. Catedral de Wawel

Catedral en la colina de Wawel
Catedral de Wawel – spacaj

La Catedral de Wawel es una iglesia que cuenta con más de 1000 años de historia y su nombre real es Catedral de Wenceslao y San Estanislao. La primera catedral se construyó cerca del siglo XI. Era una estructura de piedra y reafirmaba el control administrativo y político de Cracovia en ese momento.

En el siglo XII se construyó una segunda catedral, de estilo románico, que más adelante fue destruida. La última data del siglo XIV. Fue construida con reminiscencias góticas por orden del duque de Kuyavia Ladislas el Corto, que era en aquella época rey de Polonia.

Es la catedral más importante del país y ha sido lugar de coronación tradicional de los reyes polacos. Tras la última construcción se añadieron 20 capillas laterales de estilo renacentista. En ellas están enterrados monarcas, obispos y héroes de la nación. Destaca la tumba de Segismundo I, una magnífica obra de arte renacentista. También destacan la Campana de Segismundo y el altar de San Estanislao.

2. Castillo de Wawel

Castillo en la colina de Wawel en Cracovia
Castillo de Wawel – majeczka

Aunque la primera residencia de la colina de Wawel se construyó en el siglo XI, el castillo que se ve en la actualidad data del siglo XVI. Su artífice fue el rey Segismundo I el Viejo, que aprovechó que Cracovia era la capital política y económica de una Polonia en auge para contratar la edificación de este monumental castillo renacentista.

Fue construido por arquitectos italianos según los cánones arquitectónicos del momento. Dispone de 71 habitaciones y en él destacan los arcos de los balcones de las tres plantas de edificio. Cuenta con varias salas de interés: la Sala del Gobernador, la Sala del Senado y la preciosa Sala de los Pájaros.

Especial atención merece la Sala de los Diputados, con una decoración extravagante, un techo con cabezas humanas talladas en madera de las que se pueden ver 30 de las 194 que colgaban originalmente. Otras dependencias interesantes son los apartamentos privados reales, la corona del tesoro, la armería y una exposición de arte oriental.

3. La cueva del dragón de Wawel

Dragón de Wawel en Cracovia
Dragón de Wawel – GabianSpirit / Flick.com

La morada del dragón que aterrorizaba a Cracovia según la leyenda es algo digno de visitar. Adentrándose en ella se puede realizar el descenso desde la colina de Wawel hasta el río. Para hacerlo se deben bajar 130 escalones y luego caminar unos 70 metros por la cueva húmeda hasta la salida.

Al llegar al río se encuentra la famosa escultura de bronce del dragón de Wawel, obra del escultor Bronislaw Chromy. Vale la pena informarse las horas en las que el dragón de bronce escupe fuego. Es un lindo espectáculo y si viajas con los niños ¡les encantará!

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