La ciudad de Oba y su importancia en la Hispania Romana

02 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la especialista en Asia Oriental María Belén Acosta
A continuación, te presentamos un recorrido en palabras e imágenes por las ruinas de la ciudad de Oba, uno de los asentimientos romanos más importantes de España. ¿Nos acompañas?
 

Visitar la provincia de Cádiz puede ser toda una experiencia cultural, sobre todo para los amantes del turismo histórico. En ella encontraremos lugares de interés como el yacimiento fenicio de Doña Blanca o los de Carteia, pero, sin lugar a dudas, existe una parada obligatoria en esta provincia de Andalucía: la antigua ciudad de Oba, en el pueblo de Jimena de la Frontera.

Las ruinas de la antigua ciudad de Oba cuentan con, además de un castillo-fortaleza bastante bien conservado, otros restos que hablan de la vida de esta región, valorada por su posición estratégica. En este artículo, queremos acercaros un poco más a la historia antigua de este pequeño pueblo español.

Los orígenes de la ciudad de Oba

Las historias sobre la antigua ciudad de Oba se cuentan por cientos. Entre ellas destaca, según algunos historiadores, que aquí nació el bisabuelo del general Marco Antonio, quien ayudó al mismísimo Julio César y estuvo íntimamente relacionado con Cleopatra.

La ciudad de Oba fue en sus orígenes una ciudad fenicia que, alrededor del s. VII a.C. pasó a ser una urbe romana. Estaba construida sobre una colina entre la Bahía de Algeciras y la Serranía de Ronda. Precisamente, sería su magnífica situación estratégica la que hiciera de esta ciudad un lugar codiciado por muchos.

Los musulmanes decidieron construir su propia ciudad, pero sin eliminar las bases de las estructuras principales de la antigua ciudad romana. La llamaron Xemina y perteneció al Reino Taifa de Sevilla, desde el año 1059 hasta el 1453, con la llegada de los cristianos.

 

La lucha por mantener esta excelente posición estratégica daría como resultado la derrota del ejército cristiano. Finalmente, en 1456, la ciudad de Xemina se incorporó como parte de la Corona de Castilla.

Ruinas del castillo de Jimena de la Frontera.

Sin embargo, la ciudad de Xemina sería relegada al abandono hasta el año 1811, durante la Guerra de la Independencia. En ese momento, se volvió a revalorizar la situación de la antigua fortaleza musulmana como base militar.

Ya durante el siglo XIX, el castillo sería restaurado. Durante este proceso y tras la utilización del terreno de sus alrededores, aparecieron las primeras ruinas de la antigua ciudad.

Actualmente, excavaciones recientes realizadas por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Sevilla sitúan a la ciudad de Oba como uno de los asentamientos romanos más importantes de toda la península española.

Las ruinas de la ciudad de Oba y otros lugares de interés

En el pueblo gaditano de Jimena de la Frontera se encuentran las ruinas de esta antigua ciudad de origen fenicio, que ha sido declarada Conjunto Histórico-Artístico. Sin lugar a dudas, lo primero que llamará la atención es la antigua fortaleza musulmana. Esta, junto con las murallas y el aljibe conocido como Baño de la Reina Mora, son de los elementos más admirados por los turistas.

 

Además, en los alrededores del castillo encontraremos las ruinas arqueológicas, donde podremos observar desde pozos a viviendas almohades, así como la antigua calzada, un pequeño templo, las murallas y gran parte de la antigua red hidráulica de la ciudad.

Para completar la visita a este pueblo tan pintoresco, tampoco debemos pasar por alto la oportunidad de visitar otros edificios de gran valor histórico, como la Iglesia de la Victoria o el edificio de las Reales Fábricas de Artillería.

Del mismo modo, también podremos pasear por el Parque Natural de los Alcornocales —fotografía de abajo— o ir hasta la Cueva Laja Alta, en el Altabacar, donde podremos ver pinturas rupestres. De hecho, estas son particularmente conocidas, ya que son las primeras representaciones de escenas marítimas en España.

Parque Natural Los Alcornocales, en Cádiz.

Consejos útiles para disfrutar de la visita

Si nos encontramos en España, nos será muy sencillo llegar hasta el pueblo de Jimena de la Frontera, en Cádiz. Para ello, una de las mejores opciones si vamos en vehículo particular es tomar la autopista A-405, que nos llevará directamente al pueblo. Además, también podremos viajar en autobús cogiendo una de las líneas disponibles, o bien desde la capital de la provincia o desde Algeciras.

 

Una vez en el pueblo, tendremos a disposición desde sencillos alojamientos de estilo rural a otros servicios necesarios, como cajeros o restaurantes. Recomendamos visitarlo entre los meses de marzo y junio, que es cuando las temperaturas son más agradables y hay días más soleados para disfrutar de las ruinas.

Para llegar al castillo podremos acceder fácilmente con el vehículo y aparcarlo cerca del recinto de forma completamente gratuita. Los que prefieran dar un paseo podrán optar por subir a pie y disfrutar de las vistas de la serranía gaditana. Realmente, una visita muy disfrutable para una escapada. ¿Te gustaría conocerlo?