La Casa Blanca: conoce toda su historia

Uno de los lugares más emblemáticos de Estados Unidos, residencia oficial y centro de trabajo del presidente del país, es la Casa Blanca. Un edificio que se construyó a finales del siglo XVIII siguiendo un proyecto del propio George Washington. En este artículo te contaremos la historia de todo un símbolo.

Historia de la Casa Blanca

El proyecto para construir la Casa Blanca comenzó en el año 1790, cuando George Washington escogió como parcela ideal el número 1600 de la Avenida Pensilvania. Las obras se iniciaron dos años más tarde y se prolongaron, al menos el grueso de ellas, hasta 1800.

Fachada de la Casa Blanca
Casa Blanca – turtix

Fue el arquitecto irlandés James Hoban quien dirigió las obras de construcción de este precioso edificio de inspiración neoclásica. Esclavos excavaron el basamento de la residencia principal y realizaron la construcción de los cimientos. Mientras que los trabajos en ladrillo y yeso corrieron a cargo de inmigrantes italianos e irlandeses.

Posteriormente, todo el edificio se cubrió de una mezcla de cola de arroz, caseína, cal y plomo, que es lo que le dio ese color tan característico que años después serviría para “bautizarla”.

Los primeros años de la Casa Blanca

Salón Verde de la Casa Blanca
Salón Verde – The White House photo office

Fue John Adams el primer presidente en ocupar la Casa Blanca, aún sin terminar. Ocurría el 1 de noviembre de 1800. Más de un siglo después, el presidente Roosevelt mandaría grabar en la chimenea del salón de Cenas de Estado una oración que escribió Adams:

Rezo al Cielo para que otorgue las mejores bendiciones a esta casa, y a todos los que en adelante la habiten. Ojalá que solo hombres sabios y honestos gobiernen siempre bajo este techo.

Tras John Adams llegaría Thomas Jefferson, quien realizó varias obras para agrandar la residencia. Entre otros aspectos, añadió columnatas para ocultar los que entonces eran algunos edificios de servicio.

La Casa Blanca en ruinas

En 1812 la Casa Blanca quedó en ruinas tras un incendio provocado por las tropas británicas. Solamente se mantuvieron las paredes exteriores, aunque posteriormente hubo que derribarlas por su inestabilidad. Todos los elementos y muebles del interior fueron saqueados.

La Casa Blanca se reconstruyó y se amplió con el paso de los años. En 1891 se añadirían alas en el este y el oeste para albergar una galería de arte y un espacio para actos oficiales. Ya bajo el mandato del presidente Roosevelt se hizo una nueva ampliación y en 1909 el presidente William Taft ordenó ampliar el Ala Oeste, donde se instaló el famoso Despacho Oval.

Despacho Oval en la Casa Blanca
Despacho Oval – commons.wikimedia.org

Una nueva reconstrucción

La falta de mantenimiento y algunas de las obras de ampliación debilitaron la estructura de la Casa Blanca, hasta el punto de que el presidente Truman la abandonó en 1949. Inmediatamente después se comenzaba una nueva reconstrucción, que se prolongaría hasta 1952. La reforma incluyó una nueva escalera, dos sótanos, almacenes y refugio antibombas.

La redecoración más extensa e histórica la llevó a cabo Jacqueline Kennedy junto a un comité especial de restauración. Se seleccionaron temas para cada sala y se adquirieron muebles y pinturas antiguas. La Casa Blanca pasó a ser más lujosa y más al estilo de la nobleza europea.

No serían los últimos cambios. La zona residencial ha ido cambiando según pasaban los presidentes para adaptarla a sus gustos y necesidades. Sin embargo, cualquier cambio en la zona “oficial” debe ser aprobado por el Comité para la Preservación de la Casa Blanca.

Hoy la Casa Blanca tiene una superficie de 5100 m² distribuidos en 6 pisos (con 132 recámaras y 35 baños en los dos pisos superiores). Cuenta con 7 ascensores, 60 escaleras, 412 puertas, 147 ventanas y 28 chimeneas.

¿Se puede visitar la Casa Blanca?

Pórtico norte de la Casa Blanca
Pórtico norte – Ryan Rodrick Beiler

Se puede, pero no es nada fácil. Las solicitudes se deben completar en el sitio web oficial y deben ser tramitadas a través de un miembro del Congreso con varias semanas de antelación. Esto significa, ni mas ni menos, que los ciudadanos no estadounidenses lo tienen muy difícil.

La web oficial indica que los visitantes extranjeros deben comunicarse con su embajada en Washington para poder organizar una visita. Una posibilidad, sin embargo, que desde hace tiempo no se permite.

Pero hay una alternativa: recorrer el Centro de Visitantes de la Casa Blanca. En él se exhiben más de un centenar de objetos y se puede realizar una visita virtual por el edificio. No es lo mismo que hacerlo en vivo, pero sí es una gran experiencia.

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