La barroca belleza del Castillo de Vaux-le-Vicomte

Juan Luis Minarro 7 septiembre, 2016

Louis Le Vau fue el arquitecto encargado de diseñar uno de los pequeños castillos más prestigiosos de Francia, el Château de Vaux-le-Vicomte. Nicolás Fouquet, el responsable financiero de Luis XIV, fue la persona que contrató a los más reconocidos artistas de su siglo con la intención de crear una maravilla en todos los sentidos, incluyendo la artística y la paisajística.

La incomparable belleza de la construcción barroca provocó la más cruel de las envidias de Luis XIV, que no dudó en provocar el hundimiento de la carrera de Fouquet. No contento con ello, puso al mismo equipo de trabajo que había levantado esta maravilla a idear el proyecto del imponente Palacio de Versalles.

Vaux-le-Vicomte, un castillo espectacular

Por suerte para los interesados en la historia y en la cultura, afortunadamente Vaux-le-Vicomte no fue demolido y aún hoy puede ser visitado por turistas ansiosos por contemplar las riquezas que este palacio alberga en su interior.

Castillo Vaux-le-Vicomte
Castillo Vaux-le-Vicomte – Guillaume Speurt / Flickr.com

Construido en entre 1653 y 1659 en forma rectangular, el edificio cuenta con tres naves, una central y dos laterales. Su espectacular vestíbulo está plagado de columnas y conduce a todas las salas de interés tales como los apartamentos del rey y del propio Fouquet o a la magnífica Sala Oval.

En lo que respecta a su conjunto arquitectónico, Vaux-le-Vicomte cuenta con varios kilómetros de espacio ajardinado. Todo ello está rodeado por un foso de carácter decorativo y cuyas funciones distan mucho de dedicarse a la defensa o la prevención de hurtos y ataques.

Castillo Vaux-le-Vicomte
Castillo Vaux-le-Vicomte – remelo

El espacio destinado como bodega, así como las habitaciones del servicio e incluso la cocina no eran vistos por los invitados al palacio ya que se hallaban en el sótano.

El Salón Oval, una obra de arte

Este espacio en único en su clase. Como su propio nombre indica, se trata de una estancia con forma ovalada. Dicha sala cuenta con una arcada compuesta por arcos de medio punto que la rodean por completo. Los laterales de piedra y pilastras de los mismos están decorados profusamente con cariátides en diferentes formas y actitudes, es decir, esculpido con figuras femeninas.

Salón Oval Vaux le Vicomte
Salón Oval – Anna 16 / commons.wikimedia.org

Este tipo de decoración suele verse en exteriores en lugar de en interiores, lo cual permite al espectador recibir el impacto del estilo barroco en su totalidad. Al encontrarse este salón del todo vacío, el turista parece verse obligado a contemplar el fantástico suelo blanco y negro que parece perderse en la eternidad propiciada por la propia sala.

Las bellas zonas ajardinadas

Como todo buen jardín barroco que se precie, cuenta con una vegetación especialmente ordenada, en este caso al gusto de uno de los paisajistas más importantes de su época, André le Nôtre.  Los árboles, perfectamente podados, decoran amplias avenidas y, a la par, cobijan el verdor de los múltiples y enormes parterres que rodean los caminos.

Jardines de Vaux-le-Vicomte
Jardines de Vaux-le-Vicomte – Kiev.Victor

A esta majestuosidad, conseguida por medio del control absoluto del crecimiento de todas y cada una de las plantas que alberga el jardín, es necesario sumarle la belleza de la llamada Avenida de los Plátanos. Su nombre proviene de los casi 300 árboles divididos en dos hileras que la flanquean.

En épocas de gran frondosidad como, por ejemplo la primavera, las ramas de ambos lados se unen en su parte más alta creando un túnel natural. Debido a este efecto, el bulevar está considerado por si mismo otro monumento histórico.

La leyenda de Vaux-le-Vicomte

Ya adelantábamos que la belleza de este castillo provocó la ira de Luis XIV, el Rey Sol, que no pudo soportar que alguien inferior a él tuviera un palacio tan hermoso. ¿Pero qué ocurrió en realidad?

Castillo Vaux-le-Vicomte
Castillo Vaux-le-Vicomte – pio3

Cuando el edificio ya estaba terminado, Nicolás Fouquet decidió dar una impresionante fiesta en honor del rey. Era el 17 de agosto de 1661 cuando se celebraba este evento tan especial. En él se sirvió una magnífica cena. Tras ella, los asistentes pudieron asistir a la interpretación de una obra de Molière, amigo del dueño de la mansión y, para finalizar, se lanzaron cientos de fuegos artificiales.

“Nuestra envidia siempre dura más que la felicidad de aquellos que envidiamos.”

Heráclito

Luis XIV abandonó Vaux-le-Vicomte envidioso. Pero, además, el ministro Colbert sugirió que tal ostentación encerraba algo turbio. Así fue como el rey mandó encarcelar a Fouquet bajo la acusación de malversación de fondos. Un triste final para el hombre cuyo mecenazgo otorgó al mundo tal magnífico trabajo arquitectónico.

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