Kinsale, un pueblo lleno de color en Irlanda

Patricia Hernández · 19 diciembre, 2018
Gracias a sus coloridas casas, Kinsale es uno de los pueblos más pintorescos de la costa sur de Irlanda.

Kinsale es una preciosa localidad ubicada en la costa sur del condado de Cork, en la República de Irlanda. Parte de su atractivo reside en sus edificios coloridos, pero también en su deliciosa gastronomía. Si quieres saber más sobre este lugar, sigue leyendo, te contamos todo lo que te espera allí.

Unos apuntes de historia

Calle de Kinsale
Calle de Kinsale – psyberartist / Flickr.com

Además de ser conocida como una localidad llena de color y alegría, Kinsale ha pasado a la historia por la batalla del mismo nombre (1602) en la guerra de los Nueve Años. Una guerra que enfrentó al Reino de Inglaterra con la Alianza Irlandesa y el Reino de España.

La batalla se saldó con la victoria de las tropas inglesas, después de que las irlandesas huyeran y las españolas no pudieran minimizar las pérdidas. No obstante, hubo que esperar dos años más, hasta 1604, para que la guerra anglo-española terminase gracias a la firma del Tratado de Londres.

Qué ver en Kinsale

Como ya hemos adelantado, Kinsale es un lugar lleno de color, gracias a las fachadas de sus edificios, que le confieren un encanto especial. La mejor forma de admirarlo es dando un tranquilo paseo por el pueblo. Un recorrido que puede iniciarse, por ejemplo, en la plaza principal.

Fuerte Charles en Kinsale
Fuerte Charles

Asimismo, entre los lugares más emblemáticos de Kinsale destaca el Fuerte Charles, una fortificación que data del año 1677. Tiene forma de estrella y cinco bastiones, de los que destacan dos: el del Diablo y el de Charles. Ambos miran hacia el agua, por lo que de ellos dependía gran parte de la defensa del puerto.

Igual de sobresaliente es el castillo de Desmond. Es un claro ejemplo de casa-torreón que ha permanecido prácticamente intacto desde el año 1500. Su importancia es tal, que está declarado Monumento Nacional. Además, en la actualidad alberga el Museo Internacional del Vino, con una excelente exposición.

También se puede visitar el edificio del antiguo mercado, cerca de la plaza del Mercado. Hay más atractivos, como el convento de las Carmelitas, uno de los templos más antiguos e importantes de la República de Irlanda, o la iglesia de San Multose, edificada en 1190 en estilo románico irlandés.

Qué hacer en Kinsale

Además de hacer turismo, en Kinsale se debe probar su gastronomía. De hecho, según los propios irlandeses es uno de los rincones del país donde mejor se come. ¿Vas a perder la oportunidad? Y mejor si los platos de la gastronomía local, entre los que destaca el pescado y el marisco, se acompañan con una pinta de Guiness.

La calidad de la oferta gastronómica de Kinsale ha hecho que se la reconozca como la «capital gastronómica de Irlanda».

Pero Kinsale es una localidad donde se puede hacer mucho más, desde ir de tiendas a visitar alguna de sus galerías de arte. Y si viajas en primavera, puedes presenciar un espectacular rally de coches clásicos, en el que cada año participan decenas de vehículos antiguos.

Entorno de Kinsale

Vista de Cobh cerca de Cork en Irlanda
Vista de Cobh

Tras sacarle el máximo partido posible a la visita a Kinsale, nada como aprovechar para conocer otros lugares de la costa de Cork, como Cobh. Es un precioso pueblo pesquero también con fachadas de colores. Mención aparte merece su catedral, de estilo neogótico y construida en el siglo XIX.

A poca distancia de Cobh se ubica Titanic Experience. Este el último puerto donde hizo escala el famoso trasatlántico antes de hundirse en aguas del Atlántico. Aquí se bajaron siete pasajeros. Entre ellos, el padre Francis Browne, cuyas fotografías del interior del barco se pueden observar en la exposición.

De Cobh nos trasladamos a Eyeries, un pequeño rincón de la península de Beara. Forma parte también de de la llamada Ruta Costera del Atlántico. Allí se trasladan cientos de turistas cada año para fotografiar sus calles, sembradas de casas de colores llamativos.

Como has podido comprobar, Kinsale es un pueblo encantador con una gran historia, múltiples atractivos y un entorno magnífico que tampoco se puede dejar de conocer. ¿Aún necesitas más motivos para visitarlo?