El Jardín Yuyuan: un espectacular jardín chino de Shanghái

29 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la especialista en Asia Oriental María Belén Acosta
En el Jardín Yuyuan, la naturaleza y la arquitectura se fusionan en perfecta armonía por medio de pabellones, colinas, estanques y puentes.
 

El Jardín Yuyuan es uno de los lugares imprescindibles de la ciudad de Shanghái. Este, que se encuentra completamente restaurado, cumple con todos los elementos necesarios para ser uno de los jardines chinos de referencia entre las dinastías Ming y Qing.

El origen del Jardín Yuyuan

Este jardín chino se encuentra situado en pleno centro de Shanghái, una de las ciudades más cosmopolitas de China. Ofrece la oportunidad de pasear por un área de casi 20 000 m² y disfrutar de la combinación magistral de cada elemento de su composición. Esta cumple las reglas básicas de arquitectura de los jardines clásicos chinos, capaces de recrear un paisaje en miniatura.

Jardín de Yuyuán

Construido durante la dinastía Ming, concretamente en el año 1559, fue una de las obras más conocidas de Pan Yunduan. Este miembro de la corte China creó este jardín para el ocio y comodidad de su familia. Las obras se iniciaron tras suspender uno de los exámenes de acceso imperiales.

Sin embargo, a pesar del fracaso lectivo de Pan Yunduan, acabó por ser nombrado gobernador de la provincia de Sichuan. Esto retrasaría la finalización de las obras hasta el año 1577, fecha en la que dimitió de su cargo.

 

Para el buen fin de la obra contrató a horticultores y otros expertos diseño de jardines. Esto último, sumado al resto de gastos ocasionados por la obra, acabaría por traer la ruina a la familia Pan.

El jardín fue pasando de mano en mano hasta el año 1760, cuando un grupo de comerciantes decidió hacerse cargo de su restauración y se abrió al público. Sin embargo, sufrió años durante la primera guerra del Opio y durante la Rebelión de Taiping, por lo que tuvo que ser nuevamente restaurado en 1961.

Recorriendo el Jardín Yuyuan

Interior del recinto

El jardín Yuyuan ofrece un amplio recorrido repleto de rincones únicos para los amantes de los paisajes clásicos chinos. Ya justo a la entrada del complejo podremos admirar el Salón Sansui, que servía como salón principal para las grandes reuniones de los altos mandatarios.

Del mismo modo, lo primero que nos sorprenderá será la forma en la que se encuentra dividido el jardín. La utilización de altos muros, decorados con gusto y donde es natural encontrar referencias a animales propios de la mitología china, es una de las mayores características del recinto.

 

Uno de los lugares más famosos es el conocido como Muro del Dragón. Este, de forma ondulada, recrea la forma del dragón chino clásico y acaba con esculturas de la cabeza los varios dragones que se representan sobre el muro.

También podremos entrar y visitar algunos de los pabellones más importantes del jardín, como es el caso del pabellón de Agua de Yule y el pabellón de Agua de los Nueve Leones, así como la conocida Cámara Wanhua, que hacía las veces de claustro. Además, delante de esta cámara se encuentra un ejemplar de gingko con más de 400 años.

Por último, llegaremos a uno de los puntos más turísticos del jardín: la Roca de Jade. Con más de tres metros de altura, cuenta con más de 70 agujeros que se usan para que el humo se filtre a través de ellos creando un efecto mágico. Y no debemos dejar de cruzar por el puente de las Nueve Curvas o disfrutar de las vistas desde la Huxinting Tea House, que se alumbra cada noche con farolillos tradicionales.

Consejos útiles para la visita

Casas en el Jardín de Yuyuan

Una vez en Shanghái, la forma más sencilla de llegar hasta el Jardín Yuyuan es tomar la línea 10 del metro de la ciudad. Desde allí, solo tendremos que caminar unos 10 minutos hasta llegar al jardín. Lo mejor es que la entrada es completamente gratuita.

 

Además, una vez finalizada la visita podremos ver otras partes interesantes sin salir del barrio. De hecho, en una de las calles contiguas al recinto encontraremos uno de los bazares más conocidos de la ciudad. Este, creado durante la dinastía Ming y Qing, aún cuenta con edificios de la época y ofrece la oportunidad de perdernos por sus tiendas o comer en sus restaurantes tradicionales.