Las islas Borromeas, pequeñas joyas italianas

· 2 febrero, 2017

Es sabido por todos que Italia es un país lleno de magia, riqueza cultural y belleza. Vamos a viajar a uno de sus lugares más bellos, hasta la ciudad medieval de Stresa, rodeada por los imponentes Alpes, en medio de un espectacular paisaje y bañada por el majestuoso lago Maggiore. Es en este lago donde encontramos un precioso grupo de islotes: las islas Borromeas.

Fueron llamadas así en honor a la familia homónima a cuyos miembros pertenecían en siglos pasados. En la actualidad solo son propietarios de dos de ellas, las que se denominan Las Hermanas. El conjunto está formado por tres islas principales: la maravillosa Isla Bella, la espectacular Isla de Pescadores y la bonita Isla Madre. A estas se unen otras dos más pequeñas llamadas San Juan y Malghera.

El lago Maggliore

Puesto que nos encontramos en un lago la mejor forma para conocer la zona es la de embarcarse. Es a bordo de un barco como podremos disfrutar ampliamente de su visita. A lo largo del paseo el turista será testigo de la belleza del emplazamiento.

Lago Maggiore
Lago Maggiore – LaMiaFotografia

Esta laguna de origen glaciar es considerada una de las más bonitas y maravillosas del país. Sus parajes han atraído a reyes, millonarios, empresarios y actores a lo largo de la historia. Muchos de ellos han hecho de este enclave su lugar de residencia o vacaciones. Quizá uno de los más conocidos sea Ernest Hemingway. El polémico escritor quedó entusiasmado por el paisaje que rodea a las islas Borromeas.

Durante el recorrido el viajero se sobrecogerá ante la visión de los castillos que se alzan en el lago. También lo hará a causa de las bellas tonalidades del agua. Por algo el pensador, político y poeta Montesquieu hizo referencia a este enclave en sus textos. En ellos lo describió como el lugar mas bello del universo.

“El hombre no puede descubrir nuevos océanos al menos que tenga el coraje de perder de vista la costa.”

– André Gide –

Visita las islas Borromeas

1. Isla de los Pescadores

Es la única de las islas Borromeas que se encuentra habitada. Como su propio nombre indica, en ella había antiguamente un pueblo marinero. Lamentablemente, en la actualidad los lugareños ya no se dedican a la pesca. Esto se debe en gran medida a los cambios provocados por el turismo. Podría decirse que el lugar ha sido alterado, si bien no ha perdido ni un ápice de belleza.

Isla de los Pescadores en las islas Borromeas
Isla de los Pescadores – elitravo

Las calles de esta bonita isla son estrechas y están llenas de piedras. Al torcer cualquier esquina el viajero se topará con bellos rincones. Sus escasos habitantes decoran los balcones de sus casas con flores.

Después del paseo, conviene hacer una parada en alguna de sus tiendas de artesanía para comprar algún recuerdo. Si se prefiere, se puede descansar un rato, o probar uno de los ricos platos mediterráneos típicos de la zona. No se puede abandonar esta región italiana sin haber probado el delicioso pescado, un alimento preparado como solo los verdaderos descendientes de pescadores saben hacerlo.

2. Isla Madre

Isla Madre en islas Borromeas
Isla Madre – elitravo

Este imponente y gran islote es el de mayor tamaño y destaca por su jardín botánico. Hablamos de un vergel en el que bien podrían haber vivido Adán y Eva. Su flora esta formada por algunas de las plantas más raras y extrañas de todo el continente.

Y también se puede hallar una fauna con características especiales. Nos referimos, por ejemplo, a pavos reales que llaman la atención por su color blanco. Allí también hay loros y guacamayos de colores chillones.

3. Isla Bella

Isla Bella en las islas Borromeas
Isla Bella – LaMiaFotografia

En esta isla se puede admirar el maravilloso palacio Borromeo. Una construcción del siglo XVII y que se puede visitar. En el interior se descubre una increíble decoración, compuesta de muebles antiguos, pinturas y una hermosa colección de porcelana. Pero la gran sorpresa es un singular conjunto de marionetas, guiñoles y títeres que son una verdadera preciosidad. Un palacio que tuvo huéspedes ilustres, entre ellos Napoleón Bonaparte o Benito Mussolini.

Y, además, aquí se pueden contemplar preciosas terrazas ajardinadas superpuestas, así como grutas recubiertas de piedras y conchas. Una verdadera maravilla.