Impuesto turístico: por qué y dónde se paga

Elena Blanco · 20 abril, 2019
No se paga en todas las ciudades, pero cada vez son más las que lo aplican. Vamos a conocer en detalle en qué consiste el impuesto turístico y algunos destinos en los que hay que pagarlo

El Ayuntamiento de Venecia aprobó a principios de 2019  cobrar un impuesto turístico a todos los visitantes que no pernocten en la ciudad (la tasa para los que sí pasan la noche en la ciudad ya existe desde hace tiempo). Este tipo de decisiones tiene tantos detractores como seguidores. Vamos a conocer un poco mejor en qué consisten.

La ciudad italiana es una de esas que corren peligro de desaparecer engullidas por los turistas. Motivos que hacen pensar esto son, por ejemplo, las constantes subidas del mar o el simple hecho de que cada año la ciudad reciba a más de 30 millones de personas, lo que hace inviable la gestión eficiente de los recursos.

Pero Venecia no es el único lugar donde nos pueden cobrar algún tipo de impuesto turístico. Hoy hacemos un repaso a las razones que llevan a los ayuntamientos a tomar estas decisiones. Conoceremos también algunos de los destinos en los que tendremos que pagar esta tasa.

¿Por qué un impuesto turístico?

Gran Canal de Venecia
Gran Canal de Venecia

La respuesta es muy sencilla. Solo tenemos que pensar en la cantidad de visitantes que hay en determinadas ciudades, como París, Lisboa o Barcelona. Sus recursos, como los de todos los lugares, son limitados. Por tanto, si llegan grandes oleadas de turistas, el agua, la basura y otros servicios no pueden ofrecerse con garantías.

Otro objetivo de esta recaudación es el mantenimiento del patrimonio de la ciudad como tal. De esta manera, si los monumentos se conservan adecuadamente, el turismo se fomentará. Pero siempre uno de tipo responsable y respetuoso con el entorno y con los residentes de las ciudades.

¿Qué tipos de impuesto turístico existen?

Principalmente, hay dos tipos de impuestos turísticos. Que cobren uno u otro (o incluso ambos) depende del país o la ciudad que se esté visitando.

El primer tipo es el que cobran por los traslados en avión. Sin embargo, el impuesto turístico más extendido es el que se cobra por las noches de pernoctación que se hagan en esa ciudad. El ayuntamiento del municipio es el que decide la cantidad que se debe pagar, así como el máximo de noches que sería necesario hacerlo.

¿De cuánto es esa tasa?

Cartel de un hotel donde cobran el impuesto turístico

El precio de este impuesto turístico depende de diferentes factores. Como ya hemos dicho, es una decisión de cada ciudad, por lo que depende, en primer lugar, de ese aspecto.

También depende del tipo de alojamiento que en el que se pernocte. Los visitantes que duerman en un hotel de cinco estrellas pagarán más impuestos que aquellos que pernocten en un camping.

En cuanto a ciudades concretas y las cantidades a abonar, por ejemplo, en Barcelona se deben pagar entre 65 céntimos y 2,25 euros por noche y persona. Eso sí, solo las primeras 7 noches de alojamiento y los mayores de 16 años.

En la ciudad con la que comenzábamos este artículo, en Venecia, deberán pagar entre 2,50 y 10 euros, dependiendo de si es temporada alta o baja. Recordemos que esta nueva tasa es solo para los que no pernocten la ciudad, por tanto se paga en cada visita.

¿Dónde tengo que pagarla?

París, una de las ciudades donde se cobra impuesto turístico
Vista de París

Son bastantes las ciudades que han decidido cobrar esta tasa a sus turistas. Una de las primeras en tomar esta decisión fue París. Desde hace 25 años cobra a sus visitantes entre 20 céntimos y 1,50 euros por día. Y se cobra un 20% más a aquellos que tengan una habitación reservada que supere los 200 euros por noche.

Italia es un país donde está extendido este impuesto. Por ejemplo, Florencia y Venecia cobran un euro por persona, noche y estrella del hotel, es decir, una persona que esté cinco días en la ciudad en un hotel de 4 estrellas deberá abonar 15 euros. Milán y Roma también lo cobran, gravando especialmente los establecimientos de mayor categoría.

En España también hay ejemplos de tasa turística, como es el caso de Cataluña en general y Barcelona en particular. No es lo mismo alojarte en la capital catalana que en cualquier otro lugar de la comunidad.

Sin embargo, fueron las islas Baleares las impulsoras de esta medida en España. Durante los años 2002 y 2003 se impuso un impuesto turístico a sus visitantes. Sin embargo, fue algo que duró poco, en unos meses se tomó la decisión de retirarlo.