Iglesia de la Compañía, una joya barroca en Quito

Cristina Blanco · 3 enero, 2019
Por la riqueza de sus detalles constructivos y ornamentales, esta es una de las mejores muestras del estilo barroco en Latinoamérica.

Hacemos un viaje a lo grande por la historia y el espíritu del Barroco, un estilo artístico que nació en Europa en el siglo XVII, pero que llegó a tierras tan lejanas como Ecuador. Concretamente, vamos a conocer la Iglesia de la Compañía, uno de los edificios más famosos de Quito, la capital del país. ¿Preparado? ¡Allá vamos!

La Iglesia de la Compañía, esplendor barroco en Latinoamérica

A lo largo de la historia, la expresión del arte se ha manifestado a través de diferentes estilos. Uno de los más destacados fue el barroco, que traspasó fronteras y cruzó océanos. Por eso, también en Latinoamérica hay magníficos ejemplos de esa nueva forma de entender el arte.

Fachada de la Iglesia de la Compañía en Quito
Fachada de la Iglesia de la Compañía

Nos vamos a Ecuador para admirar uno de ellos. La Iglesia de la Compañía de Jesús de Quito se encuentra en el centro de la ciudad. Y es, de hecho, uno de sus mayores atractivos, además de uno de los monumentos más valorados por los ecuatorianos.

El origen de la construcción hay que buscarlo en las décadas posteriores al descubrimiento del Nuevo Mundo. Se la considera la obra más grande y mejor conservada de la época colonial en Ecuador. Muchos incluso la llaman “la joya de América”, por el cuidado que se puso en cada detalle de su construcción.

Arquitectura de la Iglesia de la Compañía

Cúpula de la Iglesia de la Compañía
Cúpula de la iglesia

La Iglesia de la Compañía vio la luz como proyecto de construcción en el año 1605. Fue entonces cuando comenzaron las obras por parte de los jesuitas, que habían llegado a la zona apenas 20 años antes.

La intención de la orden era construir una gran iglesia, de belleza y grandiosidad inigualables. El objetivo final era atraer la atención de los indígenas y favorecer su conversión a la religión católica.

La construcción llevó cerca de 160 años. Por ello, se pueden apreciar diferentes estilos arquitectónicos. Destaca, sin embargo, el barroco, que se muestra en sus formas, sus simetrías, la disposición de los elementos y, sobre todo, en la luz en el interior.

Del resto de estilos se puede destacar el mudéjar, fruto de la influencia árabe en la península ibérica. También aparecen detalles del churrigueresco y, finalmente, del neoclásico, apreciable en la capilla de la iglesia.

¿Por qué es tan especial esta iglesia?

Interior de la Iglesia de la Compañía en Quito
Interior de la iglesia

Lo que realmente hace especial a la iglesia de la Compañía no son sus dimensiones o su grandiosidad. La iglesia de Quito es de belleza inigualable debido a la gran inmensidad de detalles con los que se construyó. Detalles que se contemplan tanto en su fachada como en su interior.

El trabajo de tallar las piedras para dar tantas formas, la planificación y la disposición de los elementos son clave para entender por qué es una obra tan valorada dentro del arte del Barroco.

Uno de los elementos más importantes que no puedes perderte de la iglesia es el retablo mayor, construido en el año 1745 por Bernardo de Legarda. También debes fijarte en la inmensa bóveda de 26 metros de altura. Está cubierta de oro, en concreto, de pan de oro y láminas de 23 quilates.

Además, de ello, por toda la planta de la iglesia también encontrarás colecciones de cuadros y otras obras interesantes. Y, por supuesto, debes detenerte ante su magnífica fachada para apreciar con calma cada uno de sus detalles.

Horarios de visita y tarifas

Vista de la Iglesia de la Compañía
Vista de la Iglesia de la Compañía

Como te adelantábamos, la Iglesia de la Compañía está en el centro histórico de la ciudad. Concretamente, en el cruce de las calles García Moreno y Sucre. También está muy próxima a la catedral de Quito. Podrás visitarla por tan solo dos dólares estadounidenses si eres extranjero y un dólar si eres nacional de Ecuador.

El horario de visita es de lunes a viernes de 9:30 a 17:30 h, sábados de 9 a 16:30 y domingos de 13 a 16:30 h. Te aconsejamos confirmarlo antes de ir, puesto que pueden cambiar. ¡No te la pierdas!

Un detalle final. En plena construcción, el rey Felipe IV llegó a preguntarse cómo debía de ser el templo para suponer tanto coste al reino. Lo que el monarca nunca supo es que, por su belleza, la Iglesia de la Compañía es una de las muestras más importantes del estilo barroco. ¿Qué te parece? ¿Te gustaría verla por ti mismo?