Duerme en un hotel de hielo en la Laponia noruega

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 25 enero, 2019
Es una de esas experiencias que no se pueden explicar, sino que hay que vivir. ¿Cómo es dormir en un hotel de hielo? Vamos a verlo.

Dormir en un hotel de hielo en la Laponia noruega. ¿Es un placer? ¿Hace frío? ¿Es caro? ¿Cómo se hace? A estas y a otras preguntas vamos a tratar de responderos. Pero algo os vamos a adelantar: es una experiencia sencillamente sorprendente. La verdad es que ni te lo imaginas. Sigue leyendo y te contamos más.

Un hotel de temporada de la Laponia noruega

Lo primero que debes saber sobre este tipo de alojamiento es que solo lo podrás encontrar en unas latitudes tan septentrionales como las de la Laponia noruega. Pero aparte de eso, no lo puedes disfrutar durante todo el año. Solo en invierno, ya que son hoteles que obviamente necesitan de mucho frío.

Interior de un hotel de hielo
Hotel de hielo – Youngrobv / Flickr.com

Por lo tanto, se construyen a lo largo del mes de diciembre, y con la llegada de la primavera se dejan desvanecer y convertirse en agua. Es decir, con el calor desaparecen. Eso implica una temporada muy corta.

Si a eso le sumas que se construyen cada año y que necesitan un mantenimiento delicado, es fácil de imaginar que no hay muchos. En cambio, sí hay bastante demanda de gente que, aprovechando que pasa unas vacaciones invernales en la Laponia noruega decide vivir, esta experiencia tan singular.

¿Que significa todo ellos? Sencillo, que si las tierras escandinavas ya son caras de por sí, dormir en un hotel de hielo también lo es. Aunque no se puede negar que es una experiencia única.

Cómo se construye un hotel de hielo

Tal y como hemos dicho, los hoteles de hielo se construyen cada invierno. Te explicamos cómo. Primero se inflan unos globos gigantes y muy resistentes. Tras eso, se cubren con toneladas de nieve, que se compactarán, se helarán y se les dará forma. Y ya están las habitaciones.

Luego queda la decoración, que también es de hielo. Así como el mobiliario y las instalaciones de duchas, aseo, cocinas, comedor, etc, que están en un edificio anexo.

¿Hace frío en un hotel de hielo?

Habitación de un hotel de hielo
Hotel de hielo – Ian Hughes / Flickr.com

Calor no hace. Hay que tener en cuenta que la temperatura interior es constante, de nada más y nada menos que -4 grados. Eso significa que hay que ir abrigado en todo momento. No obstante, en las salas comunes puede haber un ambiente más confortable.

En cuanto a la cama, tal vez te parezca que es de hielo, pero no. Son colchones que, además, están reforzados con capas aislantes. Cómodos, en definitiva.

Sobre los colchones no van sábanas, mantas o nórdicos. Va un gran saco térmico que soporta temperaturas de hasta -30 grados. Los encargados del hotel informan a los huéspedes cómo colocarse dentro de ese saco para taparse de forma íntegra. Pero sin abusar de ropa, porque hay gente que llega a pasar calor.

En fin, que durmiendo no se pasa frío. En absoluto. Aunque hay un inconveniente, y es que los baños están fuera de la habitación. Si en mitad de la noche se quiere ir al aseo… entonces sí que hay que pasar frío para llegar. Hay que tener en cuenta que todo tu equipaje estará en otra zona común más caliente, para que no se congele.

Toda una experiencia

Decoración de un hotel de hielo en la Laponia noruega
Decoración de un hotel de hielo – Tania & Atur / Flickr.com

En realidad, el hecho de dormir en un hotel de hielo hay que tomárselo como una experiencia más dentro de un singular viaje a la Laponia noruega. No se trata de un lugar en el que estar varias noches.

Es cierto que tiene un gran encanto, que se cena de manera muy entrañable y la sensación del desayuno a la mañana es de lo más placentera. Pero hay que decir que es para pasar una noche, vivirlo y contarlo. Al fin y al cabo no mucha gente puede presumir de semejantes sensaciones.

Un hotel de hielo en la Laponia Noruega

Esculturas en el Kirkenes Snowhotel
Kirkenes Snowhotel – psychopyko / Flickr.com

Ya os hemos contado todo lo que ofrece un hotel de hielo, así que ha llegado la hora de recomendaros uno. Hay varios a lo largo de Escandinavia, pero sí nos referimos a la Laponia Nnoruega, el hotel de hielo por antonomasia es el Kirkenes Snowhotel.

Es un establecimiento cercano a la ciudad de Kirkenes, ubicada muy cerca de la frontera con la Federación de RusiaAllí tendréis la ocasión de dormir en el hotel más frío de vuestra vida. Lo cual es la guinda perfecta para muchas de las actividades que se pueden hacer en esta zona.

Aquí, por ejemplo, hay excursiones en trineo. También hay caminatas sobre la nieve con raquetas. Y, por supuesto, es un lugar donde es relativamente fácil de visualizar uno de los mayores espectáculos de la naturaleza: las coloridas auroras boreales que surgen en los cielos de Laponia.