Historia y curiosidades de la Catedral Metropolitana de México

Una de las atracciones estrella en la capital azteca es la Catedral Metropolitana de México. En ella es posible ver buen barroco, no solo en las pinturas, también en su estilo de construcción. Vamos a conocer un poco mejor esta preciosa edificación. ¿Nos acompañas?

Cómo es la Catedral Metropolitana de México

Catedral Metropolitana de México
Catedral Metropolitana – Ted McGrath / Flickr.com

En 1524 Hernán Cortés ordenó construir una iglesia justo encima del templo de Quetzalcóatl. Ese fue el origen de una hermosa catedral que, sin embargo, no se inauguró hasta 1813, después de muchos años en los que tuvo que pasar por diversas inundaciones, robos, terremotos e incendios.

Fue en 1562 cuando comenzarían los trabajos para construir una nueva catedral, más acorde con la importancia que tenía la ciudad. Pero en 1629 las obras tuvieron que ser interrumpidas por una inundación. Se reiniciarían años más tarde, pero los trabajos avanzaron lentamente. Hubo que esperar a finales del siglo XVIII para ver cómo se levantaban la fachada principal, las torres y la cúpula.

Curiosidades de la Catedral Metropolitana de México

Sacristía de la Catedral Metropolitana de México
Sacristía – Luisalvaz / Commons.wikimedia.org

La sacristía fue la primera recámara que se construyó. Desde 1626 comenzaron a celebrarse en ella las primeras misas. En aquel momento llegó a funcionar como dispensario o baptisterio, además de otras actividades hasta que se terminó el resto del templo actual.

La parte central de la sacristía la ocupa un Cristo de marfil filipino. Este es el lugar que, precisamente, la Virgen de Guadalupe llegó a ocupar durante seis años, aunque tras su aparición se trasladó a la antigua basílica de Guadalupe. Sin embargo, unas inundaciones hicieron que la talla volviera a la catedral. Hoy está de nuevo en su basílica.

Y en la catedral hay un lugar maldito, en el mismo campanario. Ahí fue donde un joven con poca experiencia falleció aplastado por una gran campana de dos toneladas de peso. Con motivo de este suceso, se pintó en la campana una cruz roja y se la llama la “Campana Castigada”.

Más curiosidades: la reja que está encargada de rodear el coro del templo vino desde China, mientras que el órgano tiene nada menos que 6.000 tubos.

Las joyas de la catedral

Interior de la catedral de México
Interior de la catedral – Mato / Flickr.com

Hubo una época en la que hasta el templo llegaron muchos tesoros desde Tierra Santa. Hasta tal punto, que hubo que levantar una capilla para resguardarlos. De hecho, en la catedral hay más de medio centenar de relicarios.

En la zona derecha de la Capilla de Reliquias, casi escondida bajo una cruz de plata, se conserva una astilla milimétrica que dicen que es de la cruz en la que se clavó a Cristo.

La Cripta de los Arzobispos

Cripta de los Arzobispos de la Catedral Metropolitana de México
Cripta de los Arzobispos – FALLENDEME / commons.wikimedia.org

Debajo del Altar de los Reyes está la Cripta de los Arzobispos. Se cimenta sobre la pirámide dedicada al dios del viento. Las tumbas que carecen de escudo son de arzobispos que, o bien rechazaron el cargo, o murieron antes de ostentarlo.

Por otra parte, en el centro hay un cenotafio con la figura de Fray Juan de Zumárraga, que fuera el primer obispo y arzobispo de México. Del monumento se dice que es una fusión de dos culturas, ya que en él se perciben motivos prehispánicos, como una calavera y una piedra de sacrificios.

De interés arqueológico

Zona arqueológica de la catedral de México
Zona arqueológica – Yazsn / commons.wikimedia.org

No son muchos los que saben que en el subsuelo de este recinto hay restos prehispánicos y de arquitectura colonial que realmente están ocultos al público por no darse las condiciones de seguridad precisas. Lo que sí pueden verse son cuatro ventanas que están colocadas en el suelo y muestran restos de esos vestigios.

Gracias a esas “ventanas al pasado” se pueden contemplar parte de los muros de antiguos templos, fragmentos de columnas o escalinatas, entre otros. También es posible apreciar restos de una antigua capilla, algunos muros de la época colonial y azulejos de los siglos XVII y XVIII.

“Viajar te hace modesto. Te hace ver el pequeño lugar que ocupas en el mundo.”

-Gustave Flaubert-

Como puedes ver, la Catedral Metropolitana de México, además de su majestuosidad, esconde una historia apasionante y llena de guiños a las dos principales culturas que han marcado el devenir del país, la prehispánica y la hispánica. Cultura y religión se funden en un gran templo.

Fotografía de portada: RealTac / commons.wikimedia.org

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