Halifax, una joya en Nueva Escocia

· 22 febrero, 2019
Nueva Escocia es una provincia que esconde sorpresas realmente gratas, entre ellas, múltiples restos del famoso Titanic.

Nueva Escocia es una de las provincias canadienses más espectaculares que hay gracias a su ubicación geográfica: por una parte, península y por la otra, el océano Atlántico. Desde la segunda mitad del siglo XX, el turismo se convirtió en uno de los pilares más fuertes de su economía, junto con la pesca. Y, de hecho, es uno de los puertos más importantes de Norteamérica.

Halifax, la capital (y también la ciudad más poblada) resulta un destino muy interesante para quienes gustan de explorar los contrastes de naturaleza y urbanismo. Las atracciones principales combinan paseos a zonas de naturaleza virgen y rutas culturales. Su malecón (mejor conocido como Waterfront) es uno de los puntos claves para disfrutar de la puesta de sol, dar una vuelta, cenar o bien, disfrutar uno de los diversos espectáculos que se suelen organizar allí, al aire libre.

Halifax, perfecta para curiosos

Dentro de las ofertas culturales destaca el Museo Marítimo del Atlántico (fundado en 1948), el cual es mundialmente famoso por guardar, entre sus 30.000 artefactos, diversos tesoros del Titanic, desde sillas plegables hasta fotografías y documentos varios. Y si aún después de contemplar la exposición se desea seguir ahondando en la historias del trágico naufragio, los turistas pueden visitar las tumbas de las víctimas en el cementerio local.

En Halifax se encuentra el Museo Marítimo del Atlántico.

El Museo Marítimo del Atlántico también tiene un lado colorido y amigable. Sus dos mascotas, un gato y un guacamayo azulamarillo saludan a los visitantes.  

Ahora, no todo en el museo gira en torno al Titanic. También hay exposiciones sumamente interesantes acerca de la explosión de 1917 que causó la muerte de 2000 personas aproximadamente y cambió por completo la historia de la ciudad.

Halifax, sin duda alguna, es una delicia de ciudad para los más curiosos.

Otro referente cultural que vale la pena visitar es el Museo canadiense de la Inmigración en el Pier 21. Allí se pueden ver listas, que datan de principios del siglo XX, con datos de inmigrantes que provenían de todas partes del mundo y que, en su momento, ayudaron a rastrear las familias de miles de refugiados y soldados.

En cuanto a los paseos espontáneos por la ciudad, cabe mencionar que estos están llenos de música y color gracias a los artistas callejeros: bailarines, titiriteros, pintores, músicos, escultores, poetas, y mucho más. ¡Toda una experiencia cultural! Y si no deseas recorrerla a pie, siempre puedes alquilar una bicicleta eléctrica.

Imperdibles

Por otra parte, Halifax ofrece tours de gastronomía internacional para los amantes del buen comer, tanto en el centro de la ciudad como en ferris. Algunos recorridos incluyen una visita a la cervecería Alexander Keith (construida en 1820) que finaliza en una visita a Stag’s Head, la taberna victoriana del mismísimo señor Keith.  

La cervecería Alexander Keith, en Halifax.
Foto cortesía de: novascotia.com

Los Halifax Public Gardens son unos preciosos jardines de estilo victoriano que solo pueden visitarse desde el 1 de mayo hasta el 1 de noviembre. Flores de ensueño, estanques, fuentes e, incluso, puentes de piedra hacen de este lugar un verdadero espectáculo paisajístico; perfecto además para sesiones fotográficas.

No se puede hablar de Halifax sin dejar de lado la belleza clásica del Peggys Cove Lighthouse, el faro rojo más icónico y fotografiado de Norteamérica que marca la entrada oriental a Margaret’s Bay. Este no solo se mantiene como atractivo visual, sino que es operado por la guardia costera canadiense. Está ubicado en la comunidad de Peggys Cove, a 43 km del centro de la ciudad.

La oferta de ocio también incluye actividades deportivas tales como: rafting, kayak, senderismo, entre otras. 

Antes de viajar

Antes de poner rumbo a cualquier parte de Canadá por un determinado periodo de tiempo, bien sea para hacer turismo o negocios, o simplemente hacer escala, es necesario revisar la documentación para poder cumplir con todos los requisitos migratorios.

Uno de los requisitos obligatorios es la eTA Canadá, una autorización electrónica o permiso de viaje para los viajeros que provienen de España, México, Chile y otros países. Se trata de un trámite muy sencillo que puede realizarse en línea, ya que tan solo hay que rellenar y enviar un formulario corto. Y aunque no hace falta ir al consulado ni desplazarse a ninguna agencia, será indispensable tener el pasaporte vigente.

Una vez haya sido revisado el formulario, la persona recibirá una notificación de que el trámite para su aprobación ya se encuentra en curso. En la página web podrá verificar el estado de su eTA Canadá e informarse mejor acerca de sus condiciones de validez.