Göbekli Tepe, el primer santuario de la humanidad

Este artículo ha sido escrito y verificado por la historiadora Nuria Herrero Lapaz
Göbleki Tepe está situado al sur de Turquía. Se trata de un complejo arqueológico único en el mundo, lleno de interrogantes aún sin descubrir.
 

Göbekli Tepe, el primer santuario de la humanidad, se ubica en la zona sudeste de Turquía. La traducción de su topónimo es ‘colina panzuda’ o ‘colina del ombligo’. Te invitamos a conocer su intrigante historia.

Este sitio es conocido por ser el primer santuario de la humanidad. Cerca de la frontera de Turquía con Siria, encontramos la ciudad de Sanliurfa, en la región sudeste de Anatolia. A unos 15 kilómetros aproximadamente, podemos encontrar este maravilloso sitio arqueológico.

En la década de los años sesenta del siglo pasado, un grupo de investigadores de la Universidad de Chicago estuvo trabajando en la zona. Tras analizar los restos que allí se encontraron, concluyeron que eran de la época bizantina y abandonaron su interés por el lugar.

No obstante, fue en la década de los noventa —concretamente, en 1995— cuando el arqueólogo Klaus Schmid del Instituto Arqueológico Alemán, junto a los investigadores del Museo de Sanliurfa, comenzaron allí las excavaciones.

Antecedentes arqueológicos de Göbekli Tepe

Cuando Schmid y su equipo llegaron a Göbekli Tepe, lo primero que captó su atención fue que era una cima totalmente artificial. De hecho, de ahí proviene su nombre ‘colina panzuda’ o ‘colina del ombligo’. Este lugar había sido construido, sin duda alguna, por el hombre.

 

La extraña topografía del sitio, además de la aparición de gran cantidad de restos líticos y óseos, los llevo a plantear allí un proyecto para excavar en toda la zona.

Las ruinas de Gobekli Tepe, en Turquía.

El inicio de un tiempo nuevo a través de la arqueología

En las zonas cercanas a la Mesopotamia y al Oriente Próximo es donde aparecieron los primeros indicios del paso de la caza y la recolección a la economía de producción. Es decir, nuestros antepasados dejaron de ser nómadas que buscaban alimentos a ser sedentarios, gracias a la aparición de la agricultura.

Siempre se había pensado que, al no tener que ir de manera diaria a cazar, pescar o recolectar, y tener más tiempo libre, esto los habría inducido a pensar en los conceptos religiosos asociados a sus modos de vida. A ello se debe que en estos momentos hayan aparecido la religión y el culto a los dioses.

No obstante, esto no sucedió en Göbleki Tepe; allí eran comunidades de cazadores recolectores los que, según las dataciones más antiguas sobre el año 9.000 a.C, fueron capaces de construir este templo.

 

Los restos arqueológicos que los visitantes pueden ver

Como mencionamos, Göbekli Tepe se considera el primer gran santuario de la humanidad. Fue un lugar de culto a los muertos, aunque curiosamente no se han hallado, a día de hoy, ningún enterramiento.

Hasta la actualidad, solo se han excavado dos grandes estructuras circulares pertenecientes a dos templos de los 16 de los que consta el yacimiento. Se trata de edificios redondos con muros hechos de piedra y pilares monolíticos con forma de T.

Los adornos de algunos bloques de piedra caliza son figuras de animales. Por ejemplo, se pueden observar leones, jabalíes, zorros, serpientes, insectos, arañas y pájaros como buitres y aves acuáticas.

Animales grabados en las ruinas de Gobekli Tepe.
Imagen: Twitter @timoncc.

Llama la atención de los visitantes las dos T alineadas que hay en la zona central. Su alineación corresponde con el E y el O, por lo que probablemente señalen el amanecer y el ocaso del sol.

Nada similar en el mundo de la arqueología

No encontramos en ninguna parte del mundo un hallazgo como el de Göbekli Tepe; no hay ninguna construcción similar con esa cronología tan antigua. Para daros una idea, fue construido 7000 años antes que las pirámides de Keops y 6000 años antes que el complejo de Stonehenge.

 

Un dato importante que debemos reseñar es que en estos momentos no conocían la rueda, con lo cual es difícil de pensar cómo transportaron los grandes bloques de piedra caliza de entre 10 y 20 toneladas desde la zona de la cantera hasta el propio yacimiento. ¡Es realmente fascinante de solo pensarlo!

Más dudas e interrogantes que cuestiones resueltas

Hoy por hoy, no se conoce cómo fueron capaces de hacer semejantes construcciones sin tener una organización social que les permitiera reunir un grupo lo suficientemente extenso de personas coordinadas para construir un templo como Göbekli Tepe. Entonces, ¿cómo lo hicieron?.

Solo se han encontrado restos arqueológicos de animales y de industria lítica asociada, pero ningún resto humano ni relacionado con el hábitat. ¿Dónde vivían? ¿De dónde venían? ¿Cómo trajeron los materiales para construir este templo?

Excavación arqueológica en Gobekli Tepe.
Imagen: Instituto Internacional Hermes.

Otro ‘detalle’ importante es que en aquel lugar no hay agua; la corriente más cercana se encontraba a más de cinco kilómetros de distancia. Tampoco se conoce por qué, después de dejar de usarlos, se ocupaban de enterrarlos en lugar de abandonarlos antes de construir otros.

 

Lo que hacián era sepultar las estructuras con escombros y toneladas de tierra y levantar un nuevo círculo cerca de la anterior. ¿Con qué motivos? Como verás, se trata de grandes dudas que, por ahora, no se han resuelto.

Göbekli Tepe, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, nos ofrece muchos datos que no tienen sentido. Muchas son las incógnitas aún por resolver, después de 25 años de excavaciones. Esperamos que las generaciones venideras posean más información que aclaren las dudas de este espectacular y acogedor lugar.