Las gárgolas de la Lonja de Valencia (y otras curiosidades)

La Lonja de la Seda es uno de los edificios más bellos de Valencia. Y en él, entre otros elementos, destacan sus gárgolas, que representan monstruos y personas en actitudes irreverentes.

Uno de los mayores atractivos de Valencia es la Lonja, ya que no hay nada como pararse ante el edificio para descubrir las distintas figuras que lo adornan y que son bastante singulares. A continuación, te descubrimos todo lo relacionado con las peculiares gárgolas de la Lonja de Valencia. ¿Nos acompañas?

Una aproximación a las gárgolas de la Lonja de Valencia

Gárgolas de la Lonja de la Seda en Valencia
Lonja de la Seda – Antonio Marín Segovia / Flickr. com

Pues bien, para empezar, las gárgolas de la Lonja de Valencia son 28: quince se encuentran en la Sala de Contratación; siete en el Pabellón del Consulado; y seis en la torre. Sin embargo, no todas son gárgolas propiamente dichas, sino quimeras, ya que carecen del caño destinado a evacuar el agua de la lluvia.

Por otro lado, las gárgolas de la Lonja de Valencia son un ejemplo de expresionismo primitivo que se inspira en varios tratados de la época, como el El Fisiólogo. Por lo general, representan monstruos con rasgos humanos que muestran actitudes groseras y que aluden a diversos vicios, como la lujuria.

 “Hay muy pocos monstruos que garanticen los miedos que les tenemos.”

-André Gide-

Las gárgolas de la Lonja de Valencia en la Sala de Contratación

Gárgola en la Lonja de Valencia
Hombre alado – Enrique Domingo / Flickr.com

Las gárgolas de la Sala de Contratación, que, como hemos visto, son las más numerosas, son obra de arquitectos de la Lonja. Más concretamente, de Pere Compte y Johan Corbera, pero también de Alfonso de Leo. Su origen se remonta a finales del siglo XV y principios del siglo XVI.

Algunas de las gárgolas más destacadas que podemos ver aquí son un hombre alado que se dispone a introducir sus genitales en un jarrón, por lo que se trata de una figura cargada de obscenidad; o un monstruo que se abraza a un reptil y que representa las afiladas fauces del infierno.

Otras figuras de la Sala de Contratación igual de singulares muestran a un animal fantástico con alas de largo plumaje; a un hombre alado tocando una guitarra morisca; también a un hombre rezando y de cuya boca emerge un enorme pez; a un león arrastrando a un animal para devorarlo; o a un monje que porta a una persona desnuda.

Gárgolas en el Pabellón del Consulado

Gárgolas de la Lonja de Valencia
Gárgola – Antonio Marín Segovia / Flickr.com

Las figuras que se pueden ver en el Pabellón del Consulado fueron realizadas por Johan Corbera y su equipo entre 1511 y 1516. Una de ellas y, quizá, la más famosa y reconocida de la Lonja de Valencia es la de una mujer desnuda que recrea el acto de la masturbación y que carece totalmente de erotismo.

Además de a dicha gárgola, en el Pabellón del Consulado se pueden encontrar las siguientes: un perro que lleva a lomos a dos niños; una arpía coronada; un hombre salvaje con una jarra entre sus manos; una mujer llevando a una especie de mono; un animal fantástico con alas y rabo; y un macho cabrío alado.

Gárgolas en la torre

Gárgola en la Lonja de la Seda
Gárgola – Antonio Marín Segovia / Flickr.com

Las gárgolas de la Lonja de Valencia también se distribuyen en la torre del edificio, de manera que nos encontramos con un hombre con la boca abierta que sostiene un reptil; un heraldo con corona, cetro y escudo; o una figura con aspecto humano que alza sobre su cabeza a un niño para que haga sus necesidades.

En el otro extremo de la torre, en la parte ajardinada, en cambio, podemos ver un animal fantástico, que bien podría ser un carnero alado; un mono encadenado que toca un tambor; o un monstruo sujetando a otro animal. Todas estas gárgolas son recreaciones neogóticas.

Otras curiosidades de la Lonja de la Seda de Valencia

Lonja de la Seda de Valencia
Lonja de la Seda – Javier Díaz Barrera / Flickr.com

La Lonja de Valencia no solo destaca por las gárgolas que la adornan, sino también por otros aspectos curiosos, como por su majestuosidad. Y es que con dicha edificación se quería simbolizar la riqueza valenciana de la época medieval y, por tanto, mostrar el alcance de la revolución comercial.

Respecto a su edificación, la Lonja de Valencia empezó a construirse en 1492, teniendo como referencia la de Palma de Mallorca. Para ello tuvieron se destruirse nada menos que veinticinco casas. Como resultado, tenemos uno de los ejemplos más brillantes del gótico civil europeo.

Asimismo, la construcción recibe el nombre de la Lonja de la Seda porque los mercaderes de dicho tejido fueron el gremio más poderoso de la ciudad desde el siglo XIV al siglo XVIII. De hecho, la Lonja fue gestionada por sederos judíos que acabaron convirtiéndose para no ser expulsados de Valencia.

Fotografía de portada: Antonio Marín Segovia / Flickr.com

Categorías: Curiosidades Etiquetas:
Te puede gustar