Frigiliana, un pueblo con mucho encanto

· 27 abril, 2017

La Costa del Sol es conocida por sus playas bañadas por el Mediterráneo, su “pescaíto frito” y su gente alegre. Sin embargo, el interior de Málaga alberga pueblos llenos de encanto que parecen de cuento, y ese es el caso de Frigiliana. Queremos que conozcas esta hermosa localidad que, aunque no tan visitada como las playas malagueñas, estamos seguros de que te encantará. ¿Te atreves a romper moldes?

Frigiliana, un pueblo con mucho por ofrecer

La Axarquía malagueña es una zona con grandes atractivos turísticos, aunque hoy nos centraremos en uno de los más bellos: Frigiliana. Un hermoso pueblo de calles empinadas y empedradas de color blanco, adornadas con flores y elementos azules a juego con el mar que se divisa desde allí y que te dejarán sin palabras. Se podría decir que es la “Santorini malagueña” por sus colores, su enclave y sus vistas inigualables.

Frigiliana
Frigiliana – KikoStock

Además, Frigiliana es uno de los pueblos más antiguos de una provincia en la que habitaron romanos, fenicios y árabes. La mezcla de las tres civilizaciones se ve plasmada en su arquitectura y belleza.

Tanto fue su influencia que cada año a finales de agosto se celebra el Festival de las 3 Culturas. Un festival que mezcla las culturas romana, fenicia y árabe y plaga el pueblo de espectáculos, conciertos y diversión enfocados en ellas. Podrás degustar platos típicos y transportarte a otra era en la que los pueblos batallaban por los territorios.

Qué ver en Frigiliana

Como puedes imaginar, la mezcla de las tres culturas inunda toda la localidad por lo que en sus sitios por ver sucede lo mismo.

1. La Posada

Frigiliana
Frigiliana – Asmus Koefoed

Para adentrarte en la cultura árabe debes visitar La Posada, un lugar con abalorios y adornos arabescos y ubicada en el barrio morisco. Pasear por él será todo un deleite para tus sentidos. Después de recorrerlo podrás disfrutar de las vistas desde el mirador del Peñón de la Sabina.

Caminando por sus calles y por las afueras de Frigiliana podrás gozar de un ambiente totalmente costero y tropical, aunque esté sitiado en la montaña. Esto es por los aguacates, mangos y el azúcar de caña que se cultivan en la zona gracias al maravilloso clima que posee.

De hecho, aquí se encuentra la única fábrica de miel de caña de toda Europa, donde se realiza de manera artesanal a pesar del paso del tiempo.

2. Las calles de Frigiliana

Frigiliana
Frigiliana – GoodMood Photo

Pasear por las calles de Frigiliana es obligado y dedicar tiempo a ello te hará disfrutarlo al máximo. Sus bajadas o cuestas, sus balcones llenos de flores, sus fachadas azules te enamorarán.

Como principal no te pierdas el callejón del Inquisidor, una calle que te hará creer que estás en Marruecos y cautivará tus cinco sentidos por sus colores, su olor a buganvillas y su arquitectura sin igual.

3. La Iglesia de San Antonio de Padua

Iglesia de Frigiliana
Iglesia de San Antonio de Padua – chrupka

Este es el monumento principal de este pueblo malagueño. Tiene en su interior las conocidas máscaras centenarias de los apóstoles que son sacadas el Jueves Santo por las procesiones que llevan los vecinos. La torre es posiblemente el alminar de una antigua mezquita.

4. La Plaza de las Tres Culturas

Paseando por las calles no dejes de visitar la Plaza de las Tres Culturas, donde se lleva a cabo el festival que lleva su nombre. Por ser uno de los lugares más altos del pueblo también tendrás unas vistas únicas.

5. Museo Arqueológico

Frigiliana también es historia y por ello inauguro en 2009 un museo arqueológico en el que disfrutarás de 125 piezas que están expuestas en orden cronológico y que fueron encontradas en su territorio.

6. El Fuerte

Frigiliana
Frigiliana – cineuno

El Fuerte es un cerro al que llegarás tras 7 kilómetros andando por un sendero y desde el que podrás obtener una vista de pájaro de Frigiliana. Quizá descubras algo que no habíais visto desde abajo…

7. Jardín Botánico de Santa Fiora

La gran naturaleza que se encuentra en esta zona de la Axarquía inspiró a los frigilianos a crear un jardín en el que mostrar al mundo todas aquellas plantas que se pueden encontrar en el lugar.

El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración. El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje”.

– José Saramago –

Frigiliana, a pesar de ser un pequeño pueblo, tiene mucho por contarte y por mostrarte. ¿Será uno de tus próximos destinos este año?