Un fin de semana ideal en Oporto

Adrián Pérez 24 mayo, 2016

Oporto es la segunda ciudad más importante de Portugal, tras la capital, Lisboa. Está dividida en dos regiones: gran Oporto y Área Metropolitana. Dos días en esta hermosa metrópoli es muy poco… pero puedes aprovechar para ver lo básico y tener una idea general de algunas de sus “freguesías” (barrios). Te invitamos a pasear por esta bella ciudad, ideal para una escapada de fin de semana.

Primer día en Oporto

Para aprovechar al máximo tu estancia en esta ciudad portuguesa, te recomendamos que empieces por la Baixa, en pleno centro. Allí están la avenida de los Aliados y la Plaza de la Libertad. Detrás de la estación de Sao Bento se ubica la Rua Santa Catarina, ideal para pasear, admirar las fachadas de las iglesias, entrar en las tiendas y comer en cualquier restaurante.

Barrio de la Baixa en Oporto
Barrio de la Baixa en Oporto – vichie81

Baja hacia la Plaza da Liberdade, el sitio más ajetreado de todo Oporto. Desde allí puedes atravesar cualquiera de las calles “famosas”, entre las que destacan Rua de Cedofeita, das Galerías de París y Miguel Bombarda (donde se erige el Bairro das Artes).

Siguiendo en el centro, dirígete a la plaza llamada “Jardim da Cordoaria”. En sus alrededores puedes encontrar muchos sitios interesantes o simplemente sentarte un poco a la sombra de un árbol centenario. Si quieres continuar paseando, también tienes la posibilidad de pasar por las diferentes esculturas de Juan Muñoz, que representan la armonía nostálgica de la ciudad.

Librería Lello en Oporto
Librería Lello – Yúbal Fernández / Flickr.com

Uno de los atractivos más importantes en esta zona es la Torre de los Clérigos. Sube a lo más alto para disfrutar de las hermosas vistas. Pasa por la librería Lello (con su fachada blanca) y por el Museo de la Fotografía, emplazado en una antigua cárcel.

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.”

-Emily Dickinson-

Por la tarde nada mejor que ir a la Ribeira, la zona más linda y emblemática, en la orilla de río Duero. Las vistas al Puente Dom Luiz, el paseo a las bodegas y las compras de souvenirs deben formar parte de tu itinerario antes de la hora de la cena.

Funicular dos Guindais en Oporto
Funicular dos Guindais – Artur Bogacki

En este lugar también puedes disfrutar de la típica gastronomía portuguesa y terminar la velada atravesando a pie el puente Gaia y subiendo al funicular dos Guindais para llegar a la catedral (a esas alturas solo para ver el exterior).

Segundo día en Oporto

Si bien en el primer día has visto lo “básico” de Oporto, en esta segunda jornada puedes hacer algunos paseos “adicionales” al recorrido habitual. Para comenzar por ejemplo, la Plaza del Infante Dom Henrique, en pleno centro de la ciudad, es ideal para un paseo matutino. Allí se emplazan dos monumentos interesantes, la iglesia de San Francisco y el Palacio de la Bolsa.

Tras el almuerzo, la Casa da Música frente a la plaza Mouzinho de Albuquerque, es muy buena idea para disfrutar de algún concierto o evento (echa un vistazo al calendario). El edificio fue construido por un arquitecto holandés y tiene un auditorio con capacidad para más de 1200 personas. Si no hay ningún evento programado para ese momento puedes ir al piso superior a comer en el restaurante que ofrece una de las más bonitas vistas de la ciudad.

Palacio de Cristal en Oporto
Palacio de Cristal – lorenzobovi

¿Aún quieres más? Pues claro que hay otras cosas que hacer en Oporto. Es recomendable visitar el Palacio de Cristal, cerca de Cordoaira,  en la zona de Miragaia. Fue erigido en 1865 por un arquitecto inglés siguiendo el modelo del construido en Londres y fue el lugar donde se desarrolló una exposición internacional de renombre. En la actualidad, puedes recorrer sus hermosos jardines, su moderna biblioteca pública, sus fuentes y lagos y el botánico.

Comer y beber en Oporto

No puedes irte de esta ciudad portuguesa sin antes haber probado las tripas al estilo local. Este plato da nombre a los habitantes: tripeiros y se puede ordenar tanto en un restaurante como en la barra de un bar. Se trata de unos bocadillos de cerdo con salsa picante. Son asequibles y se acompañan con una refrescante cerveza. O, claro está, con un delicioso vino de cualquiera de las bodegas de la zona de Gaia.

Si no eres de bebidas alcohólicas, en Oporto puedes disfrutar de un rico café en cualquier establecimiento a lo largo y ancho de la ciudad. Te recomendamos el Café Majestic, un verdadero clásico.

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