Estación Central de Helsinki: una de las más bonitas del mundo

· 10 marzo, 2019
Con su ladrillo rojizo y su estilo art decó, esta estación no es solo un lugar de paso, es uno de los edificios más bellos de la capital de Finlandia.

La Estación Central de Helsinki es una de las más interesantes del mundo. ¿Quieres conocerla? Nosotros te descubrimos todo de ella y también sobre otras estaciones de trenes igual de recomendables que debes visitar en tus viajes. ¡Arrancamos!

Historia de la Estación Central de Helsinki

La Estación Central de Helsinki es mucho más que un lugar de paso en la capital de Finlandia, es un auténtico emblema de la ciudad. Se trata de uno de los edificios más singulares que vas a poder visitar en ella. Así, aunque no tengas intención de subir a ningún tren, debes visitarla.

Acceso principal a la estación Central de Helsinki
Acceso principal

La diseñó en el año 1909 el arquitecto Eliel Saarinen. En un principio la ideó de una manera tan romántica que tuvo que volver a rehacer su propuesta siguiendo un estilo más moderno y racionalista.

Elegido el diseño final, aún hubo que esperar diez años a que el edificio se inaugurara. Por tanto, su construcción se inició cuando Finlandia aún pertenecía a Rusia y terminó poco después de que el país ya disfrutara de su independencia.

Su aspecto clásico se ha conservado a lo largo de los años. Y de hecho, en 2013 la BBC la nombraba como una de las estaciones de tren más bellas del mundo. ¿A qué esperas para comprobarlo de primera mano?

Características de la Estación Central de Helsinki

Si finalmente te animas a visitar la Estación Central, o Estación Rautentori, podrás ver que se trata de un edificio de piedra rojiza que sigue un estilo art decó

Torre y estatuas de la entrada de la Estación Central de Helsinki
Torre y estatuas de la entrada

En él destaca la torre del reloj, visible desde diferentes puntos de la ciudad de Helsinki gracias a sus casi 50 metros de altura. Pero también hay que mencionar la enorme ventana de medio punto de la entrada principal.

Tampoco pasan desapercibidas las dos enormes figuras que hay a cada lado de la entrada. Estas sostienen lámparas esféricas que se iluminan por la noche. Y fíjate en ellas, verás que no tienen piernas, su  parte inferior es abstracta.

En lo que respecta al interior de la estación, tiene 19 plataformas desde las que salen trenes hacia toda Finlandia, e incluso a ciudades rusas, como es el caso de San Petersburgo. Y hay un rincón muy especial: un pequeño salón de uso exclusivo del presidente del país.

Por otro lado, la estación puede presumir de su ubicación excelente. Desde ella puedes ir andando sin problemas a los principales puntos turísticos de Helsinki sin necesidad de coger un taxi o el tranvía. Esto supone una facilidad para muchas de las 200 000 personas que pasan por sus instalaciones cada día.

La estación también ha sido escenario de sucesos trágicos. En ella se han producido cuatro accidentes ferroviarios. Concretamente, en 1926, 1944, 1990 y 2010, cuando los trenes llegaron hasta el hall de pasajeros por la fuerza de los impactos.

Otras estaciones de tren destacadas

En el mundo existen otras estaciones igual de recomendables. Podemos destacar la Gran Central Terminal, en Nueva York. De hecho, está quizás sea la más bonita y célebre. ¿Las razones? Su fachada beaux arts o su techo estrellado en el que se representan las constelaciones vistas desde el cielo.

Grand Central Terminal en Nueva York
Grand Central Terminal

De Nueva York nos trasladamos a Oporto, donde se encuentra la estación de São Bento, decorada en su interior con nada menos que 20 000 azulejos en los que predomina el blanco y el azul. Uno de los episodios históricos que representan son el de la conquista de Ceuta, acontecida en el año 1415.

Igual de recomendables son la Estación Central Amberes, la Garde du Nord del París, la Estación Central de Beijing, Union Station en Washington, la estación de King’s Croos en Londres o la Estación Chhatrapati Shivaji en Bombay.

También en España hay estaciones maravillosas. En Madrid está la Estación de Atocha, construida al más puro estilo continental y en hierro forjado, como las grandes estaciones de París. Hoy su interior alberga un jardín tropical de gran belleza. ¿Se puede pedir más?

Además, de ella, merece una mención la Estación Internacional de Canfranc, en Huesca, que exteriormente sigue modelos de la arquitectura palacial francesa del siglo XIX y es Bien de Interés Cultural. Otra bella estación es la del Norte de Valencia, de estilo modernista, destaca por su riqueza ornamental.