Visitamos el Osario de Sedlec en Kutná Hora

· 21 agosto, 2018
Es uno de los lugares más estremecedores de la República Checa, una capilla en la que lámparas, elementos decorativos y blasones están hechos de huesos humanos.

El Osario de Sedlec es una pequeña capilla gótica medieval cuya decoración está realizada con esqueletos. Una capilla que se alza sobre los restos de nada menos que de cuarenta mil personas. Se encuentra en la ciudad de Kutná Hora, a tan solo ochenta kilómetros de Praga.

Aquellos que visiten la capital de la República Checa pueden trasladarse a este singular lugar. Pero no es el único tesoro que esconde Kutná Lora. Vamos a descubrirlos. ¿Nos acompañas?

La historia del Osario de Sedlec

Blasón en el Osario de Sedlec
Blasón en el Osario de Sedlec

Hay que remontarse a 1278 para conocer el origen de tan macabro destino turístico. Y es que en ese año el abad del monasterio de la Orden del Císter de Sedlec fue enviado a la Tierra Santa por el rey Ottokar II de Bohemia.

Del lugar trajo una pequeña cantidad de tierra, que esparció en el cementerio de la abadía. Muchos habitantes de Europa Central desearon entonces ser enterrados allí. A estas le siguieron las víctimas de la peste negra y de las guerras husitas.

Aproximadamente en el año 1400 se construyó la iglesia gótica en el centro del cementerio. Con el fin de vaciar este último, y para colocar los cadáveres desenterrados por dicha construcción, se creó un osario en la capilla inferior. El edificio sufrió otras modificaciones en años posteriores.

Por otro lado, y como no podía ser de otra forma, un lugar así no podía carecer de su propia leyenda, por lo que según cuenta esta fue un monje tuerto el que se encargó de acumular todos los cadáveres en seis pirámides cuando corría el año 1511.

Sea cierta la leyenda o no, la verdad es que todos los montones de huesos fueron ordenados en 1870 por un tallista de madera. El resultado de su trabajo es el que se puede ver a día de hoy en cualquier visita que se realice al Osario de Sedlec.

Información práctica para la visita del Osario de Sedlec

Lámpara en el Osario de Sedlec
Lámpara en el Osario de Sedlec

El horario de visita del Osario de Sedlec depende de la temporada. Se puede visitar de nueve de la mañana a cuatro de la tarde de noviembre a febrero; de ocho de la mañana a seis de la tarde de abril a septiembre; y de nueve de la mañana a cinco de la tarde durante los meses de octubre y marzo.

Sea cuál sea el horario elegido, la duración de la visita es de media hora. Tiempo más que suficiente para ver este escalofriante lugar con todo detalle.

“La muerte es una vieja historia y, sin embargo, siempre resulta nueva para alguien.”

-Ivan Turgueniev-

La entrada general cuesta noventa coronas, lo que equivale a unos 3,5 €; pero  los estudiantes menores de veintiséis años, los niños de seis a quince años, los mayores de sesenta y cinco y los minusválidos pueden beneficiarse de un descuento y entrar por sesenta coronas. Los niños que no superen los seis años de edad acceden gratis.

Por otro lado, si se planea visitar el Osario de Sedlec desde Praga hay diversas posibilidades: coger el tren en la capital, que sale aproximadamente cada hora en punto; tomar el autobús, aunque este no llega hasta Sedlec, ubicada a tres kilómetros de la parada; o alquilar un coche. De todas ellas quizá la más recomendable sea la primera.

Otros encantos de Kutná Hora

Vista de Kutná Hora
Vista de Kutná Hora

Kutná Hora no se reduce al Osario de Sedlec. Sin ir más lejos, su centro histórico está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En él destaca especialmente la iglesia de Santa Bárbara, de estilo gótico y una de las más famosas de Europa Central; y la catedral de Nuestra Señora, calificada así debido a su magnificencia.

Otros lugares de interés de Kutná Hora son la Casa de Piedra, la capilla del Corpus Christi, el Castillo Real o Patio Italiano, el claustro de las Ursulinas, el Colegio de los Jesuitas, la columna votiva de la peste, la fuente de Piedra, la iglesia de San Jacobo, la de San Juan Nepomuceno y el propio barrio de Sedlec, donde se encuentra el osario.

Ya lo has visto, si viajas a la capital checa y tienes tiempo, puedes hacer una excursión a Kutná Hora. Una localidad que, seguramente, no olvidarás.