El Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires

21 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Begoña Ibáñez
Con una magnífica colección, este museo es una de las visitas obligadas en cualquier viaje a Buenos Aires

La capital porteña está repleta de lugares interesantes y atractivas actividades que no te puedes perder. En lo que respecta al plano cultural, los monumentos y las galerías se extienden por toda la ciudad de Buenos Aires. El Museo Nacional de Bellas Artes es una de las instituciones más destacadas de Argentina.

Por ello, es indudable que es una de las visitas obligadas si te encuentras de viaje en esta excitante urbe. Vamos a descubrir un poco más sobre la historia de este museo y las posibilidades que ofrece, que son muchas.

Origen del Museo Nacional de Bellas Artes

En 1895, el presidente José Evaristo Uriburu firma un decreto para construir un museo nacional. Era necesaria una sede en la que conservar apropiadamente las obras de arte que habían empezado a donar multitud de coleccionistas.

Sala del primer edificio del museo
Sala del primer edificio del museo – Museo Nacional de Bellas Artes

Además, se quería crear un lugar que desarrollara una labor docente con las futuras generaciones. Con el arte nacional en constante crecimiento, se precisaba una galería en la que exhibir esas piezas. Entre las primeras donaciones que recibió el museo hay que destacar las de Adriano Rossi y José Prudencio de Guerrico.

Eduardo Schiaffino será el primer director del Museo Nacional de Bellas Artes, que comienza su andadura con un patrimonio de algo mas de 160 obras. Se quería seguir el modelo iniciado por las galerías europeas y norteamericanas, además de dar un nuevo impulso al arte en Argentina.

Sobre estas bases, se abrirán las puertas el 25 de diciembre de 1896, ocupando el edificio del Bon Marché en la calle Florida (las actuales Galerías Pacífico). Esta será la primera sede del Museo Nacional de Bellas Artes.

Desarrollo a comienzos del siglo XIX

En 1906 Schiaffino viajará a Europa con la intención de comprar piezas artísticas que aumentarán las adquisiciones del museo. Recorre las principales galerías y adquiere numerosos ejemplos de pintura antigua y contemporánea.

Asimismo, en 1907 se comprará una de las primeras obras destacadas con fondos públicos. El mismo año en que el Met de Nueva York consigue su primer Renoir, el Museo Nacional de Bellas Artes también incorpora un cuadro de este pintor francés. Así, el conjunto se va volviendo cada vez más ecléctico.

Pabellón argentino
Pabellón argentino – Wikimedia Commons

Estas nuevas piezas se exhiben en 1908: esculturas, pinturas, dibujos y grabados que van confeccionando una identidad concreta. Un año mas tarde se cambia la sede a la plaza San Martín. El museo se traslada al edificio del pabellón argentino para la Exposición Universal de París de 1889.

Se trata de una construcción de hierro y cristal donde se distribuyen las creaciones de los diferentes artistas. Asimismo, las generosas donaciones no dejan de llegar. En estos años cabe destacar la aportación de una versión de El Beso, que el propio Rodin regala a Schiaffino.

El nuevo emplazamiento se inaugura en julio de 1911, pero a las órdenes de un nuevo director. En estos momentos se crea también el taller de restauración y se desarrolla un amplio programa pedagógico para todo el público. Igualmente, se prestan algunas obras a otras ciudades argentinas.

La sede actual del Museo Nacional de Bellas Artes

En 1932 se decide trasladar de nuevo la galería, esta vez a su ubicación actual y definitiva. El lugar escogido será la antigua Casa de Bombas de Recoleta. Sin embargo, se encarga al arquitecto Alejandro Bustillo que adapte la construcción para acoger el museo, con paredes claras en las salas de exposición que ayudarán a contemplar las piezas.

Antigua Casa de Bombas
Antigua Casa de Bombas – Wikimedia Commons

Este edificio se abre al público en 1933, planteando la colección por escuelas y en orden cronológico. También se irán organizando exposiciones temporales, como Un siglo de Arte en la Argentina en 1936.

Las donaciones hacen que el repertorio del Museo Nacional de Bellas Artes continúe aumentando. En 1942 se produce una ampliación y la biblioteca se pone a disposición de todo el que quiera.

Por otra parte, con motivo de los festejos del sesquicentenario de la Revolución de Mayo se organizan varias actividades. Igualmente, se crea un pabellón que pasa a formar parte permanente del edificio principal y se inaugura la exposición 150 años de Arte Argentino.

En los años 60 se inicia una estrecha colaboración con otros museos, como el MoMA de Nueva York. A partir de los 70, por otra parte, tendrá lugar una ambiciosa obra de ampliación que culmina diez años después.

Una grave pérdida tendrá lugar en 1980, cuando el Museo Nacional de Bellas Artes sufra el robo de 23 piezas de las cuales solo se recuperarán tres en el año 2005.

Entrando en el siglo XXI

Exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes
Exposición – Secretaría de Cultura de la Nación / Flickr.com

Con la llegada de Jorge Glusberg como director, el museo continúa su labor didáctica. Asimismo, desarrolla un destacado programa de exposiciones para que participen artistas jóvenes. Se organizan conciertos, ciclos de cine o conferencias y la publicidad será un punto esencial en los primeros años del siglo XXI.

Una de las primeras muestras temporales de este nuevo período se organiza con la ayuda del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía: De Picasso a Barceló. Además, en 2005 se abre la sala permanente de arte precolombino andino, ofreciendo en toda la primera planta un recorrido por el arte argentino desde sus orígenes hasta la actualidad.

A día de hoy, esta sobresaliente galería cuenta con una compilación realmente heterogénea. Sus fondos están formados por más de 12 000 obras de arte divididas entre pintura, escultura, dibujos, grabados y objetos diversos.

Colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes

Interior del Museo Nacional de Bellas Artes
Interior del Museo – Secretaría de Cultura de la Nación / Flickr.com

A lo largo de sus 120 años de historia, este museo ha logrado reunir un vasto patrimonio de distintos períodos artísticos, tanto a nivel nacional como internacional. De esta manera, se ha convertido en uno de los museos de referencia en todo el mundo. Durante tu visita, hallarás múltiples obras divididas en diferentes secciones:

  • Arte antiguo y de Asia
  • Colección de arte prehispánico y colonial americano
  • Arte de los siglos XII-XVIII
  • El siglo XIX
  • Arte del siglo XX (1910-1945)
  • Colección de los siglos XX-XXI (1945-actualidad)

El Museo Nacional de Bellas Artes cuenta con una de las mayores recopilaciones de artistas argentinos: Antonio Berni, Lucio Fontana, Ernesto de la Cárcova, Eduardo Sívori, etc. No obstante, también hallarás multitud de muestras de artistas europeos tan reconocidos como el Greco, Rembrandt, Rubens, Goya, Manet, Monet, Van Gogh o Gauguin.

Tampoco podemos olvidar sus preciadas piezas de artistas contemporáneos de la talla de Paul Klee, Kandinsky, Giorgio de Chirico, Pollock, Rothko o Henry Moore, entre otros. Recorrer las salas del Museo Nacional de Bellas Artes no te dejará indiferente gracias a su completo itinerario por la historia del arte. Una oportunidad única para admirar a tus genios favoritos.

  • Baldasarre, M. I. (2008). Sobre los inicios del coleccionismo y los museos de arte en la Argentina. Anais Do Museu Paulista: História e Cultura Material. https://doi.org/10.1590/s0101-47142006000100010
  • Gant, M. L. B. (2011). Buenos Aires y la creación de un corredor cultural. Museos y espacios artísticos. Atrio.