El Lago Verde de Lanzarote, un lugar muy singular

· 10 mayo, 2018
Es uno de los rincones más especiales de Lanzarote. Se trata de una laguna en el interior de un cráter y al lado de mar. Laguna con unas aguas de un intenso color verde.

El Charco de los Clicos, más conocido como el Lago Verde de Lanzarote, forma parte del Parque Natural de los Volcanes, que, a su vez, rodea al Parque Nacional de Timanfaya. A continuación, te descubrimos todo lo referente a uno de los lugares más impresionantes de la isla canaria que nos ocupa. ¿Nos acompañas?

Características del Lago Verde

Lago Verde de Lanzarote
Lago Verde – Jordi Payà / Flickr.com

El Lago Verde de Lanzarote está rodeado de un volcán que se ha ido derrumbando a lo largo del tiempo debido a la erosión del viento y del mar, de ahí que la laguna se encuentre sobre el mismo cráter. No es algo muy común, y esa es precisamente una de las razones por la que no se puede dejar de visitar este maravilloso lugar.

No obstante, lo que más destaca del lago a simple vista es el color verde de sus aguas, consecuencia de una especie de alga –Ruppia maritima– que habita en su interior y al azufre que contienen las mismas, lo que contrasta con la arena negra que hay en los alrededores. La estampa, por tanto, no puede ser más bonita.

Respecto a sus medidas, el Charco de los Clicos, cuyo nombre se debe a los mariscos del mismo nombre que eran comunes en la zona, tiene una longitud aproximada de 100 metros hasta el océano Atlántico, pues ambos están conectados a través de grietas subterráneas.

Por otro lado, al pie del lago hay una playa de arena negra, aunque bañarse en ella puede ser peligroso, ya que da al norte geográfico de Lanzarote, donde el mar es más traicionero. Entonces, antes de dar el paso, uno debe asegurarse de que es completamente seguro. Si no, siempre se puede disfrutar de su belleza. 

“La naturaleza siempre lleva los colores del espíritu.”

-Ralph Waldo Emerson

Cómo llegar al Lago Verde de Lanzarote

Lago Verde en Lanzarote
Lago Verde – alexilena

Llegar hasta el Charco de los Clicos es muy sencillo. Tan solo debemos dirigirnos a El Golfo, un pequeño pueblo pesquero. Desde diferentes puntos de la isla parten autobuses que llegan hasta el lugar. También se puede ir en coche, en caso de que se disponga de uno, y dejarlo en el aparcamiento.

Una vez en el aparcamiento, y antes de visitar los encantos del Parque Natural de los Volcanes, nos podemos trasladar a un mirador al que, al igual que ocurre con el lago, se puede acceder de manera totalmente gratuita. Desde el mismo se puede disfrutar de unas maravillosas vistas del entorno.

Después de la visita se puede volver a El Golfo para comer o cenar algún plato de pescado fresco frente al mar, pero también para descubrir más sobre el encantador municipio canario, en el que se respira tranquilidad y sosiego.

Escenario de cine 

Lago Verde de Lanzarote
Lago Verde – lkpro

La belleza del Lago Verde no ha pasado desapercibida para diversos directores de cine. Entre ellos, Pedro Almodóvar, que rodó varias escenas en el lugar para una de sus películas más recientes y conocidas: Los abrazos rotos, protagonizada por Penélope Cruz, Lluís Homar y Blanca Portillo.

El lago verde también ha sido escenario de otras películas: Hace un millón de años, de Don Chaffey y cuyos exteriores fueron rodados íntegramente en las Islas Canarias; y Enemigo mío, de Wolfgang Petersen, todo un clásico de la ciencia ficción en la que aparece Dennis Quaid.

Otros atractivos del Parque Natural de los Volcanes

Los Hervideros en Lanzarote
Los Hervideros – Lightastic / Flickr.com

Como hemos visto anteriormente, el Lago Verde de Lanzarote forma parte del Parque Natural de los Volcanes, que alberga otros encantos entre los que destacan diversos ejemplos de colada de lava y de campos de lapilli. También sobresale la presencia de varias comunidades de aves marinas.

Además de las aves, son los reptiles los que dominan el lugar. Más concretamente, el lagarto de Haría, que raramente alcanza los 25 centímetros de longitud, y el perenquén rugoso o majorero.  Ambas especies se han adaptado perfectamente a las excepcionales condiciones del parque.

Respecto a la vegetación, esta es muy escasa al tratarse de un terreno de origen volcánico. Sin embargo, podemos encontrarnos desde geranios silvestres a corazoncillos, pasando por bejeques, una planta tropical caracterizada por sus hojas, dispuestas en rosetas.