El lago Bohinj: disfruta del mayor lago de Eslovenia

Patricia Hernández · 24 marzo, 2019
Rodeado de montañas, en un entorno espectacular, el lago Bohinj es el más grande de Eslovenia y uno de los más bonitos de Europa.

El lago Bohinj es el más grande de toda Eslovenia. Se localiza en el corazón del Parque Nacional del Triglav, un espacio natural maravilloso que no te debes perder si viajas a este país. ¿Qué te espera en este precioso lago? Queremos contártelo para que te animes a conocerlo.

El lago Bohinj, una maravilla natural

Lago Bohijn desde la orilla
Lago Bohinj

El lago Bohinj se encuentra a 526 metros sobre el nivel del mar, tiene una superficie que supera los 3 km², una cuenca hidrográfica de 107 km² y una longitud de algo más de cuatro kilómetros. El mayor arroyo que desemboca en él es el río Savica.

A sus dimensiones se le suma la espectacularidad del paisaje. Este precioso lago está rodeado de las montañas inferiores de Bohinj y de la cadena del Triglav con su pico más alto, que más tarde veremos.

Descubrir el lago Bohinj

Iglesia de San Juan junto al lago
Iglesia de San Juan – Bern Taller / Flickr.com

Para conocer el lago Bohinj se pueden realizar diversas actividades. Por ejemplo, puedes seguir una ruta de senderismo de 12 kilómetros. No son muchos, pero puedes tardar unas cinco horas en hacerlos, ya que merece la pena ir disfrutando del paisaje con calma.

Otra opción es hacer una excursión en barco desde Ribčev Laz, en la orilla este, hasta Bohinj Zlatorog/Ukanc, en la orilla al oeste. O, si lo prefieres, es posible alquilar barcos de vela, canoas o kayaks para descubrir el entorno por nuestra cuenta.

Los fines de semana de verano es cuando más gente se concentra en los alrededores del lago para disfrutar de todo lo que en él se puede hacer. La mayoría son habitantes locales, ya que en los valles de Bohinj hay 24 aldeas.

Por otro lado, hay un teleférico que se dirige a la montaña Vogel. Desde lo alto podrás disfrutar de unas maravillosas vistas del lago Bohinj. Se encuentra cerca del Hotel Zlatorok, sale cada media hora y tarda en llegar a su destino entre seis y siete minutos.

En invierno, la montaña Vogel se convierte en un escenario perfecto para disfrutar de deportes invernales.

Otros atractivos del Parque Nacional Triglav

Cascada Slavica
Cascada Slavica

A cuatro kilómetros del lago Bohinj se encuentra otra atracción muy conocida: la cascada Slavica, de 78 metros de altura. Para acceder a la plataforma de observación desde la que admirar la caída de agua es necesario subir ¡más de 500 escalones! Tardaremos unos 20 minutos, pero el ascenso merece la pena.

Otro ascenso, pero solo para los más atrevidos, es el que se realiza al pico más elevado del parque y de Eslovenia: el Triglav, de 2864 metros de altura. El punto de salida es precisamente el lago Bohinj y para llegar a la cima son necesarios de dos a tres días. Todo depende del ritmo que se lleve y de las paradas que se hagan.

Cómo llegar al lago Bohinj

Parque Nacional de Triglav
Parque Nacional de Triglav

Se puede llegar al lago Bohinj de diferentes formas. En coche hay que seguir la autopista A2/E61 hasta la salida número 3, hacia Lesce/Bled. Desde allí estaremos a unos 30 kilómetros de nuestro destino. Tan solo habrá que ir leyendo los carteles que conducen a Bled para después continuar hacia Bohinjska Bistrica.

Otra opción es ir en tren. La estación ferroviaria más cercana es Bohinjska Bistrica. A ella se puede llegar, por ejemplo, desde Jesenice. No obstante, una vez que nos bajemos hay que ir caminando o tomar un taxi o un autobús hasta el lago. Al no ir directo, no es el medio de transporte más recomendable.

Más aconsejable es coger un autobús en Liubliana. Funcionan entre las seis de la mañana y las diez de la noche. Eso sí, hay que fijarse en que la línea sea la de Bohinj Zlatorog/Ukanc. El trayecto es de una hora y 45 minutos. Si se parte desde Bled, cuyo lago tampoco tiene desperdicio, se tarda solo media hora.

Escojas el medio de transporte que escojas, te encontrarás con un paraje de una belleza natural espectacular. De hecho, para muchos el lago Bohinj no tiene nada que envidiar al lago Bled, que, como decíamos, se encuentra muy cerca.