El Centro Pompidou de París y sus obras principales

Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Begoña Ibáñez
29 abril, 2019
El Centro Pompidou es una de las visitas obligadas en París. Recorremos sus instalaciones y nos detenemos en algunas de las obras más representativas que exhibe.

Si te apasionan el arte moderno y contemporáneo, uno de los museos que no debes olvidar si estás en París es el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou. Se trata de uno de los lugares más visitados de Francia. Su colección alberga algunas de las obras más célebres de artistas como Picasso o Pollock. ¿Te gustaría descubrir sus secretos?

Datos significativos sobre el Centro Pompidou

Interior del Centro Pompidou
Interior del Centro Pompidou

Este edificio se sitúa en la Place George-Pompidou y es toda una muestra de innovación arquitectónica. Fue diseñado en los años 70 por Renzo Piano y Richard Rogers, pero su estructura no estuvo libre de polémica en un primer momento.

El Centro Pompidou tiene un marcado carácter industrial en el que todos los conductos de agua, aire y electricidad son visibles. Además, todos ellos están pintados con llamativos colores.

La particular fisionomía de esta construcción se ha convertido en todo un icono de la arquitectura high-tech y los parisinos la conocen como ‘la fábrica de gas’. La gran plaza pública en la que se encuentra también se usa como espacio para actividades del centro.

El interior del Centro Pompidou, en cambio, es completamente diáfano y se imaginó como un contenedor vacío para guardar cualquier cosa. De esta manera, se acentúa su estilo racional, además de entrar la luz natural gracias al acristalamiento.

Inaugurado en 1977, el centro alberga el IRCAM (un centro de investigación musical), una biblioteca pública y el Museo Nacional de Arte Moderno. Este último alberga en torno a 100 000 obras y es una de las colecciones modernas y contemporáneas más importantes del mundo.

En el museo podrás admirar obras de artistas de la talla de Modigliani, Bacon, Matisse o Man Ray. Si te atrae su arte, acompáñanos, vamos a hacer un recorrido por las creaciones que no puedes perderte.

Las joyas del Centro Pompidou

El museo abre todos los días de 11:00 a 22:00, excepto los martes, con una tarifa general de 14 euros. Asimismo, el primer domingo de cada mes se ofrece una visita guiada gratuita con aforo limitado a las 16:00. Las obras que se exponen abarcan los siglos XX y XXI, completando de esta manera las colecciones del Louvre y Orsay.

Doble retrato con copa de vino de Marc Chagall (1917)

Detalle de "Doble retrato con copa de vino"
Detalle de «Doble retrato con copa de vino»

El triunfo del amor y la alegría casi onírica son los sentimientos que desprende este colorido lienzo, pues Chagall lo pintó para conmemorar su boda con Bella Rosenfeld. En él podemos observar una mezcla de sueño y realidad.

En la obra vemos a un novio haciendo equilibrios a hombros de la novia. Ambos personajes sobrevuelan la ciudad de Vitebsk sumidos en una fiesta y celebrando su matrimonio. Sobre ellos aparece un ángel que hace referencia a la hija de la pareja.

Se trata de una obra muy atrayente para ver la evolución en el pincel de Chagall. Cuando muera su amada, su entusiasmo y vivacidad tenderán a temas mas trágicos, a colores más sombríos. No dejes de contemplar este y otros trabajos del artista en el Centro Pompidou.

La Fuente de Marcel Duchamp, uno de los iconos del Centro Pompidou (1917)

"La Fuente" de Duchamp
«La Fuente» de Duchamp en el Pompidou/ Centre Pompidou

Esta es una oportunidad única para conocer una de las piezas que cambió para siempre el arte y el modo de percibirlo. En 1917 Duchamp presenta un urinario para una exposición del salón de artistas independientes de Nueva York al que él mismo pertenecía.

Su intención era poner a prueba el principio fundamental del grupo: el de no rechazar ninguna obra de arte. Dicho urinario se presenta del revés, firmado por R. Mutt y bajo el título Fountain. El artista intenta romper con este gesto radical todos los cánones establecidos, pero la obra fue rechazada y desapareció.

La polémica ya estaba servida y el ready-made acababa de nacer. Hoy podemos observar en el Centro Pompidou una reedición del original producido en 1964 bajo la supervisión de Duchamp. Todo un hito en la historia del arte que no está exento de controversia en cuanto a su origen.

Arlequín de Pablo Picasso (1923)

"Arelquín" de Picasso, una de las obras del Centro Pompidou
«Arlequín» de Picasso – Kenneth Lu / Flick.com

En el Centro Pompidou se conserva este lienzo en el que podemos admirar la increíble maestría del pintor malagueño para el dibujo. La figura del Arlequín es una constante en la obra de Picasso. En este caso el rostro retratado es el de su amigo y artista Joachim Salvado.

El carácter inacabado del cuadro lo hizo a propósito, regalándonos un virtuoso ejemplo que bebe directamente de Ingres o David.

El violín de Ingres de Man Ray, una de las bellas fotografías del Centro Pompidou (1924)

"El violín de Ingres" de Man Ray
«El violín de Ingrés» de Man Ray

La colección fotográfica del museo es una de las mas célebres de toda Europa. Esta es una excepcional creación de uno de los fundadores del dadaísmo, Man Ray, que pasó la mayor parte de su carrera en París.

La fotografía avant-garde fue el terreno en el que se especializó, obsequiándonos aquí con un maravilloso desnudo de espaldas de la eterna musa Kiki de Montparnasse. Man Ray se inspira en la sensualidad de Ingres y añade con tinta china dos aberturas de violín a la figura, creando una genial composición.

New York City (New York City I) de Piet Mondrian (1942)

"New York City I" de Mondrian
«New York City I» de Mondrian/ Centre Pompidou

El pintor vanguardista neerlandés, fundador del neoplasticismo, presenta una de sus obras fundamentales. Las contraposiciones de color en las tiras de papel superpuestas forman una rejilla que ayuda al efecto óptico dinámico. Se trata de un trabajo vibrante que transmite el impacto de la iluminación eléctrica y el ritmo frenético de Nueva York.

Azul monocromo de Yves Klein (1960)

El artista francés es una importante figura dentro del movimiento neodadaísta, que surge como reacción al expresionismo abstracto. Klein desarrolló cientos de piezas con este azul como tema, un color esencial con el que pintor recuerda la naturaleza, el mar o el cielo. En tu visita al Pompidou podrás sumergirte en este lienzo lleno de sensibilidad y significado.

Sin Título (Negro, Rojo sobre Negro sobre Rojo) de Mark Rothko (1969)

Obra de Mark Rothko ene l centro Pompidou
«Sin Título» de Mark Rothko/ Centre Pompidou

Rothko es una figura primordial para el expresionismo abstracto, aunque él mismo rechazaba estar dentro de ninguna categoría. Sus obras suelen ser de gran formato, como en este caso.

Acércate para profundizar en el contraste que el artista realiza entre materia, luz y color. Rothko siempre buscaba dar un sentido religioso a sus piezas, anhela que el espectador consiga una experiencia mística. Los colores emergen unos sobre otros, consiguiendo a través de una composición sencilla expresar ideas más complejas.

Aprovecha la oportunidad de perderte en este maravilloso templo del arte moderno y contemporáneo: Brancusi, Salvador Dalí, De Chirico, Warhol o Pollock son solo algunos de los protagonistas del Centro Pompidou. Un lugar donde el diseño, el cine, los nuevos medios y las artes gráficas se dan la mano.

  • Piano, R., & Rogers, R. (2013). IRCAM, Centro Pompidou París – Francia. Informes de La Construcción. https://doi.org/10.3989/ic.1979.v32.i310.2476