Descubre el jardín zen de Ryoan-ji en Kioto

María Belén Acosta · 11 mayo, 2019
El jardín de zen de Ryoan-ji forma parte de uno los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Kioto. Conoce su origen y su singular disposición.

El jardín de Ryoan-ji es, posiblemente, el más famoso de los jardines nipones debido a la perfección formal de su karesansui, o jardín seco. La incógnita de su verdadero significado, al igual que su autor desconocido, constituyen un atractivo enigma para los estudiosos y visitantes.

Este jardín invita a la meditación de propios y extraños. Está considerado una pieza fundamental del conjunto de los monumentos históricos de Kioto y forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde el año 1994.

El origen del jardín zen del templo de Ryoan-ji

El templo Ryoan-ji de Kioto, que significa templo del Dragón de la Paz, fue en sus orígenes la villa de un aristócrata durante el período Heian. A finales del siglo XIV la villa pasó a ser un templo zen de la Myoshinji, una de las sectas del budismo zen. Sin embargo, el autor del jardín sigue siendo hasta la fecha todo un misterio.

Jardín zen del templo Ryoan-ji
Jardín zen

No solo el origen del jardín de Ryoan-ji es desconocido, su significado también lo es. Por ello, el jardín se considera la quintaesencia de la cultura zen y es objeto de estudio por parte de facultades de psicología, que han teorizado durante décadas acerca de los efectos positivos que produce la contemplación del paisaje seco de Ryoan-ji.

Sin embargo, tras años de investigación, algunos estudios afirman que la grava rastrillada es una representación clara del mar. Del mismo modo, se le atribuye a las piedras el significado de la tierra o, hilando aún más fino, de las islas que forman el país. Por último, el musgo que rodea a las piedras sería la vegetación propia de la zona.

Los estudiosos afirman que, aunque aparentemente las piedras no sigan un patrón claro, tampoco están colocadas de forma azarosa. Estas están dispuestas siguiendo uno de los tres conceptos de belleza japonesa: el Wabi. Este concepto, también incluido en la cultura zen, representa la sencillez y la asimetría.

Estudios recientes hablan de la silueta de un árbol escondida entre los claros de gravilla que conforman el jardín. Lo atribuyen, incluso, a ese efecto de paz que transmite el lugar al visualizar, casi de forma inconsciente, un referente claro de la naturaleza.

Contemplando el jardín de Ryoan-ji

El jardín se divide en dos secciones, una externa y otra interna. La sección externa se desarrolla en torno al estanque Kyoyochi, mientras que la segunda, más recogida y minimalista, acoge el salón principal y el jardín de piedras.

Piedras del jardín de Ryoan-ji
Detalle del jardín zen

Recorriendo una sucesión de lagunas naturales y artificiales, pueden observarse gran variedad de plantas autóctonas, así como varios tipos de aves. El recorrido nos conducirá hasta los islotes ceremoniales Fushitorajima y Bentenjima, para acabar en las residencia de los monjes y del abad del templo, Kuri y Hojo, respectivamente.

Este último edificio es el que sirve de acceso al jardín de piedras, situado frente a la fachada sur. En él, además del jardín principal del templo, pueden contemplarse pinturas, los antiguos tatami y las puertas corredizas, o shoji, así como otros jardines zen de menor tamaño.

El jardín zen de Ryoan-ji mide 30 metros de largo por diez de ancho. Sobre él están dispuestas quince piedras agrupadas en cinco islotes rodeadas por un muro de piedra bajo.

Cabe destacar que la disposición de las piedras hace imposible verlas todas de un simple vistazo. Solo existe un único ángulo desde el que se ven en su totalidad, mientras que en cualquier otro los elementos se solapan y ocultan. Por este motivo, el visitante siempre verá tan solo 14 de las 15 rocas que lo conforman.

Cosas que debes tener en cuenta en la visita

Jardines del templo de Ryoan-ji
Jardines del templo de Ryoan-ji

Al ser uno de los lugares más visitados de la ciudad de Kioto, antigua capital japonesa, se recomienda que la visita se realice a primera hora de la mañana. Durante el recorrido se clama por el silencio y la paz, ya que son muchos los que acuden al jardín como lugar de rezo o meditación.

Aunque la afluencia del turismo ha podido restarle esa solemnidad ancestral, el respeto por el lugar y sus costumbres se mantienen intactos.

Otro detalle es que, al entrar al recinto, debemos desprendernos del calzado. La sensación de caminar descalzos sobre el tatami será una experiencia única. Cerca del templo, además de contar con una tienda de productos típicos como el té y piezas de vajilla tradicional, se encuentran varios restaurantes de cocina típica de la región.

  • Hoyos, M. (24 de octubre,2018). Zazen, el secreto del zen. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/zazen-el-secreto-del-zen/
  • Raggett, J., Berthier, F., & Parkes, G. (2006). Reading Zen in the Rocks: The Japanese Dry Landscape Garden. Garden History. https://doi.org/10.2307/1587286