Curiosidades del templo de Luxor, una joya del Antiguo Egipto

· 15 agosto, 2018
Viajamos a una de las joyas del Antiguo Egipto. El templo de Luxor esconde una larga historia y algunas curiosidades que queremos descubrir.

El templo de Luxor es una de las visitas imprescindibles durante un viaje a Egipto. Más aún si se hace un crucero fluvial navegando por el Nilo. Y no es extraña esa atracción, dado el relativo buen estado de conservación de esta construcción, un magnífico ejemplo de la arquitectura del Antiguo Egipto. Queremos contarte algunas sorprendentes curiosidades del templo de Luxor.

Dónde está el templo de Luxor

Luxor se halla más o menos hacia el centro de Egipto, en la antigua ciudad de Tebas, la gran capital del periodo de los faraones. Por ello allí abundan los vestigios arqueológicos antiguos. Si bien es cierto que pocos han llegado hasta nuestros días tan bien como el templo de Luxor.

Los constructores del templo de Luxor

Templo de Luxor
Templo de Luxor

Es más sorprendente aún ese estado actual si se valora que la construcción se inició allá por el lejano año 1390 antes de Cristo, cuando reinaba el faraón Amenofis III. Y no se concluyó hasta prácticamente 100 años más tarde, cuando el faraón ya era Ramsés II, perteneciente a una dinastía posterior, la XIX.

Se pueden contar infinidad de datos curiosos de estos faraones, pero nos vamos a quedar con dos relacionados con su vida íntima. Por ejemplo, a Amenofis III su esposa le regaló 360 mujeres, casi una para cada día. ¿Por qué? Porque era una forma de que estuviera contento y entretenido, mientras ella se dedicaba a intensas labores de gobierno.

También Ramsés II tuvo una intensa vida personal, de hecho fueron innumerables sus esposas y sus hijos. Algo lógico, teniendo en cuenta los conceptos sobre el tema en aquella época y que, además, este faraón fue extraordinariamente longevo, ya que superó los 80 años de edad.

Curiosidades del templo de Luxor

ESfinge en el templo de Luxor
Esfinge – kairoinfo4u / Flickr.com

Originalmente, el templo de Luxor se concibió como un espacio sagrado para honrar al dios egipcio más importante: Amón-Ra. Sin embargo, con el paso del tiempo también se veneraron a otras deidades del Antiguo Egipto, como Serapis. Pero no acabó aquí su historia religiosa. De hecho, se puede decir que aquí se ha orado hasta la actualidad.

Cuando llegaron los romanos se levantó una capilla en honor al emperador divinizado Augusto. Luego serían los cristianos los que construyeron diversas iglesias dentro del templo de Luxor. De algunas todavía se ven los restos. Y más tarde, fueron los musulmanes los que aprovecharon para levantar una mezquita, la cual sigue hoy en día en uso.

El obelisco de Luxor

Entrada al templo de Luxor
Entrada al templo de Luxor

La entrada al templo de Luxor es uno de los atractivos más impresionante del conjunto, en especial por la presencia de las grandiosas estatuas de Ramsés II sentado y majestuoso. Ante ellas se levanta un enorme obelisco y junto a él, se distingue el pedestal de otro.

Pero el obelisco no está aquí, se halla en París. Ni más ni menos que en la plaza de la Concordia. De orillas del Nilo al Sena, otra de las curiosidades del templo de Luxor.

Haced un ejercicio de imaginación

Interior del templo de Luxor
Interior del templo – kairoinfo4u / Flickr.com

Cualquier monumento de la Antigüedad requiere un poco de imaginación a la hora de visitarlo. Y más aún cuando son lugares tan especiales como el templo de Luxor. Hoy en día vemos la construcción de forma parcial, dañada en algunas partes, con algunas esculturas completas y otras fragmentadas.

Además, apreciamos todo el conjunto con el color de la piedra. Pues bien, imaginaros el lugar pintado con fuertes colores. ¡Así sería!

Una ópera en Luxor

Restos del templo de Luxor
Restos del templo de Luxor

Nunca está de más visitar el templo de Luxor, siempre es un grato placer. Pero hay que pensar en las sensaciones que les ha podido proporcionar a unos pocos privilegiados amantes de la historia y de la música. Sí, porque en más de una ocasión este sitio se ha transformado en un escenario teatral.

Se ha hecho para representar una de las óperas más afamadas de Verdi: Aida, ambientada en el Egipto de los faraones. Sin duda, un escenario de lujo.

“No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos.”

-Cesare Pavese-

Estas son solo algunas de las curiosidades del templo de Luxor, pero nada como visitarlo para descubrir muchas otras que te están esperando.