Curiosidades de la Acrópolis de Atenas, el tesoro de Grecia

Virginia · 8 diciembre, 2018
Ha sufrido incendios, ataques y expolios. A pesar de ello, la Acrópolis ateniense ha llegado hasta nuestros días. Y sus edificios esconden mil y una historias.

Es una de las joyas de la civilización occidental. Un lugar con miles de años de historia y algunos secretos aún por descubrir. Viajamos a Atenas para contarte algunas curiosidades de la Acrópolis. Seguramente algunas de ellas te van a sorprender. ¿Estás preparado?

Curiosidades de la Acrópolis de Atenas

Antes de nada, es importante aclarar lo que es una acrópolis, puesto que la de Atenas no es la única de la que quizá hayas oído hablar. Pues bien, se trata de la parte alta de las antiguas ciudades griegas. En origen tenían un carácter defensivo.

Con el tiempo estas acrópolis se convirtieron en el punto de partida de la expansión de las ciudades. Y también eran el lugar donde se celebraban actos religiosos, políticos o militares. Ahora sí, pasamos a contarte curiosidades de la Acrópolis de Atenas, la más famosa de todas.

Caída y renacimiento

Vista de la Acrópolis de Atenas
Vista de la Acrópolis de Atenas

Los orígenes de la Acrópolis de Atenas se remontan al siglo VI a.C. Sin embargo, los ejércitos persas la arrasaron cuando tomaron Atenas un siglo más tarde.

A pesar de ello, en la época de Pericles, ya en el siglo IV a.C. comenzaría a levantarse de nuevo sobre los restos de los antiguos edificios. Es esa la Acrópolis cuyos restas han llegado hasta nuestros días.

Su edificio más famoso

Partenón de Atenas
Partenón de Atenas

Si hay una joya que destaca en la Acrópolis es, sin duda, el Partenón. Sus arquitectos fueron Ictino y Calícrates, que trabajaron bajo las órdenes del gran Fidias.

Un fabuloso templo construido en mármol blanco dedicado a Atenea. Por ello, en su interior había una estatua de la diosa. Tenía doce metros de altura y para hacerla se utilizaron 1.200 kilos de oro. Desapareció en extrañas circunstancias en uno de los asaltos que sufrió la ciudad.

«La estatua en sí está hecha de marfil y oro. En el centro de su casco hay una figura parecida a la Esfinge… y a cada lado del yelmo hay grifos en relieve. … La estatua de Atenea es de pie, con una túnica hasta los pies, y sobre su pecho la cabeza de Medusa está tallada en marfil.»

-Pausanias-

El Partenón sufriría todo tipo de avatares a lo largo de los siglos. Por ejemplo, en el siglo VI de nuestra era los cristianos lo convirtieron en una iglesia en la que adorar a la Virgen María. Más tarde, en siglo XV, los otomanos trataron de transformarlo en una mezquita.

Está protegida

Propileos en la Acrópolis de Atenas
Propileos en la Acrópolis

El paso de los años y otro tipo de circunstancias han provocado graves daños en la Acrópolis. Ha sido sufrido derrumbes, asedios, incendios, guerras y bombardeos. Y ha conseguido llegar a nuestros días.

Sin embargo, la contaminación no ha hecho más que agravar su delicado estado. Por ello, se han tenido que implantar medidas para preservar la gran joya del patrimonio histórico griego.

Sus edificios

La Acrópolis de Atenas es mucho más que el mencionado Partenón. También aquí se encuentra el Erecteion, con su fabulosa tribuna sostenida por columnas en forma de mujer, las famosas Cariátides.

Junto a ellos hay que mencionar el templo de Atenea Niké, los Propileos o el templo de Dioniso. En su momento de esplendor, la Acrópolis era un espectacular conjunto de edificios de diferente uso.

La Acrópolis y Lord Elgin

Cariátides en el Erecteion de la Acrópolis
Cariátides en el Erecteion

Acabamos este repaso por las curiosidades de la Acrópolis con la figura del que fuera diplomático inglés Lord Elgin. ¿Por qué? Porque fue el encargado de despojar al Partenón de buena parte de los mármoles que lo decoraban. Mármoles que hoy se pueden contemplar en el British Museum de Londres.

La colección llegó a Gran Bretaña entre 1801 y 1805. Elgin consiguió los permisos para retirar los frisos, aunque se asegura que lo logró falsificando un permiso del entonces sultán otomano. Trescientos cincuenta hombres fueron necesarios para poder lleva a cabo el plan del embajador inglés.

Sin duda, estas curiosidades de la Acrópolis de Atenas nos ayudan a comprender mejor cuál ha sido su historia. Una historia convulsa que, a pesar de todo, no ha impedido que hoy podamos contemplar el mayor tesoro de Grecia, la cuna de la civilización occidental.

  1. García Gual C. La Acrópolis de Atenas. Hist Natl Geogr. 2009;
  2. Holtzmann B. l’Acropole d’Athènes en chantier : Restaurations et études depuis 1975. Perspect. 2012;