Descubre las increíbles cuevas de Waitomo Glowworm en Nueva Zelanda

19 julio, 2018
Las cuevas de Waitomo Glowworm destacan no solo por sus formaciones geológicas, también por unos inquilinos muy especiales.

En la isla Norte de Nueva Zelanda, cada año miles de turistas acuden a conocer las cuevas de Waitomo Glowworm. De primeras, eran algo común: estalactitas, estalagmitas, formaciones rocosas… Pero los geólogos descubrieron que en estas cuevas tienen algo muy especial. ¿Te gustaría saber lo que es? ¡Te lo contamos!

Nos adentramos en las cuevas de Waitomo Glowworm

Cuevas de Waitomo Glowworm
Fotos593

La formación de las cuevas de Waitomo Glowworm se produjo hace aproximadamente treinta millones de años. Se formaron bajo las profundidades del océano hasta que la tierra emergió a la superficie. Las estalactitas y estalagmitas crecieron y el resultado fueron unas formaciones de gran belleza.

Su descubrimiento se produjo a finales del siglo XIX por una expedición inglesa, aunque los habitantes de la zona, los maoríes, las conocían desde mucho antes. Durante años continuaron las investigaciones hasta que descubrieron todas las cuevas de la zona.

El nombre de las cuevas “Waitomo” procede de dos términos maoríes: wai, que significa agua, y tomo, que significa agujero.  Mientras la expedición continuaba, los investigadores descubrieron algo que marcaría un antes y un después en estas cuevas. ¿Quieres saber qué fue?

¿Por qué son tan especiales estas cuevas?

Cuevas de Waitoimo Glowworm
Shaun Jeffers

Las cuevas de Waitomo Glowworm deben su atractivo a un inquilino muy especial que habita en ellas. Se trata de una especie de luciérnaga llamada Arachnocampa luminosa, una especie exclusiva de Nueva Zelanda.

No es exactamente una luciérnaga común, sino que se trata de una larva con capacidad de bioluminiscencia. Viven apoyadas en el techo de la cueva, colgando de las formaciones de estalactitas. Como te hemos dicho, es una especie autóctona de Nueva Zelanda, no existe en ningún otro lugar del mundo.

Su brillo varía en función de las circunstancias, formando como resultado un mosaico de luces precioso. Los biólogos consideran que la variación del brillo depende de la sensación de hambre o incluso como señal de alarma. Se piensa que emiten este brillo para atraer a las presas y alimentarse.

“Mirar la belleza del mundo es el primer paso para purificar la mente.”

-Amit Ray-

Las cuevas de Waitomo Glowworm en la actualidad

Cuevas de Waitomo Glowworm
Lance Johnson / Flickr.com

Como resultado, las cuevas de Waitomo Glowworm se hicieron famosas en el mundo entero. El turismo comenzó a girar alrededor de la cueva. Actualmente, gracias a los descubrimientos, la cueva se encuentra dividida en tres niveles.

El primero de ellos es la entrada y es únicamente roca caliza. El segundo nivel se encuentra cerrado a los visitantes, ya que tiene gran cantidad de monóxido de carbono, un gas que puede resultar tóxico.

Finalmente, el tercer nivel se conoce como “la Catedral”. Es el área de máximo atractivo para los turistas. Se encuentra cerrada y atravesada por un río subterráneo por el que se puede circular en barca. De hecho, las visitas guiadas incluyen un paseo por el río. Durante la travesía, en los techos pueden verse las luciérnagas.

¿Por qué visitar estas cuevas?

Luciérnagas en las cuevas de Waitomo Glowworm
Bernie Catterall / Flickr.com

Estas cuevas son un lugar único en el mundo que no encontrarás en ningún otro sitio. Se trata de un lugar natural fruto de la actividad de nuestro planeta y los milagros de la vida. Independientemente de la hora a la que vayas, verás a las luciérnagas brillar en el techo. Da igual que sea de día o de noche, es un espectáculo digno de ver.

Mientras vas en la barca podrás disfrutar de la sensación de tranquilidad del lugar y, sobre todo, de todo un mosaico visual. Es como estar ante un manto de estrellas en una noche despejada de verano, solo que estas estrellas están mucho más cerca.

En definitiva, visitar las cuevas de Waitomo Glowworm puede ser una experiencia inolvidable para cualquiera. Si viajas en familia, seguramente tus hijos queden sorprendidos y encantados. Si  vas con tu pareja, será una vivencia muy romántica: silencio, oscuridad, “estrellas” de luciérnagas…

Nos ha quedado claro que este es uno de los lugares más especiales del mundo. Quizás, solo queda decidir cuándo ponerse en marcha. Viajar a Nueva Zelanda requiere de una organización y ahorros previos para disfrutar al máximo de la estancia allí. Pero sin duda, merecerá la pena. ¿Te animas a visitar estas cuevas?

Fotografía principal: Donnie Ray Jones / Wikimedia Commons

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