8 cosas que te sorprenderán sobre Bután

· 17 agosto, 2017
Bután es un destino muy llamativo por el hecho de que es una muestra muy bien definida de cómo la filosofía budista toma forma en el plano tangible. 

A partir de la década de los setenta, el turismo de Bután ha florecido considerablemente. Cada día, personas de todas partes del mundo acuden a visitar este curioso y bello país cuyos paisajes, fiestas y arquitectura resultan muy llamativos. Se trata de un destino exótico que incluye una conexión espiritual verdaderamente trascendental. 

Bután, el reino de la felicidad

El Reino de Bután es uno de los países menos poblados y más pequeños del mundo. Está ubicado al sur de Asia y no tiene salida al mar. Sin embargo, se le conoce por ser ‘el reino de la felicidad’ puesto que su gobierno ha puesto un especial cuidado en la atención y calidad de vida de sus habitantes. A continuación te comentaremos más acerca de esto y otros detalles de interés.

1. La felicidad de la población es muy importante

Thinpu en Bután

Bután es el único país del mundo que realiza una medición para saber la felicidad interior bruta. ¿Qué se tiene en cuenta? La calidad de vida de su población. Aquí la cultura, el medio ambiente y el espíritu son tan importantes como la economía. De allí que se valore el nivel de felicidad de cada persona. Curioso pero genial, ¿cierto?

2. Un símbolo de protección muy inusual

Al caminar por las calles de Bután, sean ciudades o pueblos pequeños, hay algo que sin duda resulta muy llamativo. No hay semáforos (ni uno solo en todo el país) y, por otra parte, en las paredes y techos de las casas hay falos pintados. No se trata de un acto de salvajismo urbano ni de un chiste sino de un símbolo de protección.

Se cree que los falos ahuyentan a los demonios y los malos espíritus. Esta creencia es muy antigua y surge a partir de una leyenda en la cual se cuenta que Drukpa Kuenleg utilizó su falo para poder dominar al diablo.

3. No se enseña religión en la escuela

Druk Wangyal Lhakhang en Bután

Aunque Bután sea un país muy espiritual (está repleto de monasterios y estupas), no se enseña ninguna religión las escuelas. El budismo se comparte como una filosofía de vida y los preceptos deben ser inculcados dentro del entorno familiar. Si un padre o una madre viven conforme a las enseñanzas budistas, los hijos serán personas completas y buenas. Ese es su punto de vista.

4. Se puede gobernar hasta los 65 años

Como si se tratase de cualquier otro “empleo”, los cargos públicos tienen fecha de caducidad. Cuando la persona cumple 65 años finaliza su labor. Por ende, una vez llegada a esa edad no hay otro camino que la jubilación. El objetivo es dejar paso a nuevas generaciones. Esto también incluye al rey. Recientemente, un rey renunció a los 53 años para dejarle lugar a su hijo de 30.

5. Su principal atractivo está colgado de la montaña

Taktshang en Bután

El templo budista sagrado Taktshang (Nido de Tigre) fue construido a finales del siglo XVII. Según la leyenda, el Guru Rinpoche iba en el lomo de una tigresa y llegó aquí para meditar durante tres meses. Para acceder al monasterio hay que caminar nada menos que 3 horas (o poco menos de 2 horas a caballo). Este viene a ser uno de los paisajes más bellos que se pueden contemplar en Bután.

6. El animal nacional es un rompecabezas

El nombre de este animal es ‘takin’ y cuando lo vemos parece que ha sido creado mediante la unión de partes de otros animales. Según cuenta la leyenda, fue creado con lo mejor de otras especies. Por ello, tiene cabeza de cabra, cuerpo de vaca, orejas de caballo y nariz de alce. El macho puede llegar a pesar 1000 kilogramos.

7. Hay ríos machos y hembras

Bután

¿Cómo se diferencia el sexo de los ríos? Es muy fácil. De acuerdo a los habitantes de Bután, los machos son los más violentos y rápidos y las hembras son las más tranquilas y dóciles. Se cree que cuando un río macho y un río hembra confluyen, las aguas toman el color del ‘padre’.

8. Los empleados públicos llevan traje tradicional

Todos aquellos trabajadores del gobierno o la administración nacional están obligados a vestir un traje tradicional en sus horas de trabajo. Eso no es lo más extraño, sino que la población debe ponerse la misma ropa si va a una oficina de gobierno a hacer algún trámite. Por ello, funciona como una especie de ‘uniforme‘.

Ahora bien, el traje tradicional tiene un nombre diferente según el sexo dela persona. El traje masculino se llama gho y es una bata a cuadros y calcetines largos. El de las mujeres se llama kira y está compuesto por una falda larga rectangular.

Algo que puede resultar muy ventajoso a la hora de visitar este maravilloso país es que, debe recorrerse de la mano de un guía local. No solo porque resulta muy enriquecedor a nivel cultural, sino porque es un requisito que exige el gobierno de Bután.