Consejos para viajar a Bremen, al norte de Alemania

Álvaro Gómez · 11 diciembre, 2018
Muy conocida por unos músicos de cuento, Bremen es una de las ciudades más bonitas del norte de Alemania. Viajar a ella no entraña ninguna complicación.

Alemania recibe millones de turistas cada año. Berlín, Múnich o Colonia son algunas de sus ciudades más famosas. Pero en este caso, vamos a viajar a Bremen, una bella localidad situada al norte del país. Principal baluarte de Alemania en el comercio marítimo, guarda rincones muy especiales. Te damos algunos consejos para organizar el viaje.

Viajar a Bremen: cómo llegar

Viajar a Bremen desde cualquier gran ciudad europea no tiene grandes complicaciones. Volar desde España es muy cómodo, ya que tiene buena conexión con varias ciudades. Por ello, no resulta complicado encontrar la opción adecuada a lo que buscamos.

Estatua de los músicos de Bremen
Estatua de los músicos de Bremen

Entre las diferentes posibilidades, hay vuelos directos desde varios aeropuertos españoles. Por ejemplo, los de Madrid, Barcelona o Mallorca ofrecen esta posibilidad. También hay conexión directa desde otras capitales provinciales, como Alicante o Málaga.

De esta manera, podemos calcular cuál de estos aeropuertos tenemos más a mano para hacer el viaje lo más rápido posible. O también comprobar el precio de los pasajes desde cada uno de ellos para elegir el que más convenga.

En cuanto a la duración, depende del punto de origen, pero por lo general, el viaje desde España es corto. Entre dos y tres horas es el tiempo que se tarda en viajar a Bremen desde la península ibérica o las islas Baleares. Un buen libro para leer, y en menos de lo que esperamos estaremos pisando suelo alemán.

Además, el aeropuerto de Bremen tiene una ubicación perfecta. En taxi, tranvía o cualquier otro transporte, estaremos en el centro de la ciudad en menos de media hora.

Un viaje en coche

Otra opción, aunque algo más complicada, es viajar en coche. Por ejemplo, desde Madrid hay casi 2000 kilómetros hasta Bremen. Un viaje largo, pero que se puede aprovechar.

En la ruta en coche podríamos desviarnos a ciudades francesas como Burdeos o París. También se puede hacer parada en ciudades belgas como Bruselas, o incluso otras alemanas, como Colonia o Dortmund. Todo dependerá del tiempo que tengas para disfrutar del viaje.

Donde alojarse en Bremen

Plaza del Mercado de Bremen
Plaza del Mercado

Como en todas las grandes ciudades, las posibilidades para alojarse en Bremen son muy variadas. Y dependen del presupuesto del que cada uno disponga. Como ya hemos dicho, el aeropuerto está a unos minutos del centro si viajas en tranvía, por lo que llegar a cualquier alojamiento no supondrá mucho tiempo.

Entre los lugares que más turistas reciben para alojarse destacan dos zonas: Findorff y Mitte. Situadas junto al río y el Weser-Stadion, ambas zonas están a pocos minutos del ayuntamiento y la célebre estatua de Rolando.

Qué podemos ver en la ciudad

Ayuntamiento y catedral de Bremen
Ayuntamiento y catedral de Bremen

Un buen lugar para empezar a conocer Bremen es el ayuntamiento. Ubicado en la Marktplatz, plaza principal de la ciudad, este edificio es Patrimonio de la Humanidad. También recibe este honor la estatua de Rolando, cuya leyenda asegura la libertad de Bremen siempre que se mantenga en pie.

Otra escultura que es muy famosa en la ciudad es la de los músicos de Bremen. En ella podemos ver a los animales de los cuentos infantiles de los hermanos Grimm. Este es uno de los puntos más fotografiados de la ciudad, todo el mundo quiere posar con la estatua.

Hay más atractivos, la catedral de Bremen se alza entre todos los edificios, y tanto su exterior como el interior merecen ser admirados con calma. Y, para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad, nada como subir a su torre.

Qué más hacer en Bremen

Molino de Bremen
Molino de Bremen

En esta localidad, los espacios verdes son muy frecuentes. Si queremos descansar un rato del ajetreo que supone andar toda la mañana para ver monumentos, podremos hacerlo en alguno de ellos. Destaca el Bürgerpark, un gran parque donde podremos disfrutar unas horas en un día soleado.

Si no queremos descansar ni un segundo, podemos apreciar monumentos incluso a la hora de comer. Para ello, se puede visitar el molino de la ciudad, convertido en restaurante. Y no solo podremos apreciar las singularidades de la construcción, también lo haremos con el fantástico paisaje en su exterior.

Con estos pequeños consejos para viajar a Bremen esperamos que disfrutes de una de las ciudades con más encanto del norte de Alemania. ¿Preparado para la aventura?