Conocemos los lugares de reclusión de Juana la Loca

10 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Cristina Moreno
Loca de celos, depresiva, con episodios de psicosis... todo ello atribuido a Juana la Loca, la reina de Castilla que nunca reinó. ¿Quieres saber más sobre ella y sobre los lugares en los que estuvo recluida?

Juana la Loca es uno de los personajes más famosos de la historia de España. Educada para ser esposa, muy joven y de forma repentina se convertiría en reina de España, además de en madre del futuro emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos V.

Traicionada por su padre, por su marido y por su hijo, Juana ha pasado a la historia como ‘la Loca’ por sus comportamientos. Sin embargo, en realidad fue una de las mujeres más inteligentes de su época y, lamentablemente, víctima de una conspiración que la llevó a estar encerrada la mayor parte de su vida.

La vida de la reina Juana la Loca

Cuadro de Juana la Loca en su encierro
‘La reina doña Juana la Loca, recluida en Tordesillas con su hija, la infanta doña Catalina’, de Francisco Pradilla

Nacida en Toledo en 1479, Juana era la tercera hija de los Reyes Católicos y, por tanto, la cuarta en la línea de sucesión a los tronos de Castilla y de Aragón. Recibió una educación basada en la obediencia y la religiosidad, pese a su poco interés por el tema, que tenían como destino convertirla en una buena esposa.

Casada con Felipe el Hermoso en 1496, con él tuvo seis hijos y vivió durante unos años en Flandes. A la muerte de su hermano Juan, de su hermana Isabel y de su sobrino Miguel de la Paz, se convirtió de forma repentina en heredera de los tronos de sus padres. Pero no había sido educada para ser reina…

Así, junto a su marido regresó a Castilla para ser nombrada heredera a la Corona. Su madre, Isabel la Católica, comenzó a instruirla para ser reina pero la vuelta de Felipe a Flandes hizo que Juana quisiera irse con él. Y, pese a las negativas de su madre, finalmente lo consiguió.

A la muerte de la reina Isabel en 1504, Juana regresa a España, donde es nombrada reina de Castilla. Pero su padre y su marido confabularon contra ella para que no tuviese poder. Por ello, tras la muerte de su esposo y de su padre sería su hijo, el emperador Carlos V, quien lo hiciese.

Traicionada por todos los hombres de su familia, murió sola, enferma y aislada en su encierro de Tordesillas en 1555, donde había pasado la mayor parte de su vida.

Castillo de La Mota

Castillo de la Mota, lugar de encierro de Juana la Loca
Castillo de la Mota

El castillo de La Mota se encuentra ubicado en Medina del Campo, en la provincia de Valladolid. Y es el primer lugar en el que Juana la Loca vivió uno de sus encierros. En este caso, por orden de su madre, quien de esta forma quería impedir que su hija se marchara a Flandes siguiendo los pasos de su esposo Felipe.

Tras los diversos intentos de Juana y las negativas de Isabel, la primera acabó paseándose desnuda por todo el palacio como muestra de su rebeldía. Parece que la reina tuvo que disculparla ante los nobles de Castilla y, finalmente, Juana consiguió partir rumbo a Flandes con el consiguiente enfado de su madre.

Así, este castillo vallisoletano se convirtió en su primera cárcel. Se trata de un castillo cuyo origen se encuentra en el siglo XI. Construido con ladrillo rojizo, cuenta con una patio de armas central y enormes e imponentes troneras.

Es todo un símbolo de magnificencia e ingeniería militar que puede visitarse todos los días de la semana en horarios diferentes. Cuenta, además, con entrada libre y gratuita al patio de armas y Sala Juan de la Cosa.

Tordesillas, el gran encierro de Juana la Loca

Iglesia museo de San Antolín
Iglesia museo de San Antolín

Otro de los lugares que están vinculados a la desdichada vida de Juana la loca es Tordesillas. Aquí vivió desde 1509 a 1555 en una habitación sin ventilación ni luz del desaparecido Palacio Real. Apenas podía salir de ella y permanecía controlada por carceleros por orden de Carlos V.

Derribado en el año 1773 durante el reinado de Carlos III, era un palacio ubicado junto al río que había sido en innumerables ocasiones sede temporal de las cortes itinerantes de la Corona de Castilla. Allí vivió junto a su hija menor, Catalina. Esta sí pudo salir de este palacio-cárcel en 1525 con motivo de su boda con Juan III de Portugal.

Gracias a ella y a la correspondencia que se ha conservado podemos saber la mala situación en la que se encontraba la verdadera reina de Castilla. El resto de documentación fue eliminada por orden de Felipe II durante su reinado.

  • Queralt del Hierro, M. P. (29 de agosto, 2018). Todos contra Juana la Loca. Historia y vida - La Vanguardia. Recuperado de https://www.lavanguardia.com/historiayvida/la-vida-de-juana-la-loca_11611_102.html
  • Irizarry, E., & Barbera, C. (1996). Juana la Loca. Hispania. https://doi.org/10.2307/345543
  • Rosenberg, S. L. M., Pfandl, L., Villaverde, F., Loth, D., Leavitt, S. E., Chacon, J. M., & Calvo, J. M. (1933). Juana la Loca: su vida, su tiempo, su culpa.Philip II of SpainHispano-American Literature in the United States: A Bibliography of Translations and CriticismEl Consejo de Indias y la Historia de America. Hispania. https://doi.org/10.2307/332733